"Justamente en la década del 50/ iba con ella/ a recibir a los peregrinos/ que bajan de la Sierra del Sur"
Por Oscar Carrasquel
Por considerarlo de suma importancia debo hacer un breve análisis sobre el importante papel desempeñado por las Catequistas Católicas en Villa de Cura. Ocho años tenía quien escribe cuando estudiaba en una escuela Unitaria; materia obligada era el aprendizaje de la religiosidad católica, desde luego conocí lo que es la Peregrinación de nuestra patrona amada Nuestra Señora de Lourdes. Nunca olvido mi condición de peregrino.
La catequesis es una vocación vitalicia, desde que se tiene uso de razón hasta que se termina la vida. Son ungidas por la iglesia católica para servir a Dios, para que se expresen en su nombre. En sus manos está la delicada misión dirigida a la formación de las almas, para que se comprenda la manera de amar al Padre, al Hijo y el Espíritu Santo.
Además una cualidad pedagógica que se caracteriza por enseñar lecciones de catecismo y preparar al niño para hacer la Primera Comunión, contribuir con el rito de la confirmación y la participación en el servicio de la Eucaristía. Su otra misión es la de preservar los principios de amor y caridad hacia el más necesitado.
La Peregrinación en febrero a Nuestra Señora de Lourdes convierte a la ciudad de Villa de Cura en lo que podríamos llamar la Ciudad de los Milagros.
Por cierto .la villacurana doña Raimunda Esaa de Nieves fue la peregrina con más rango de antigüedad. La historia nos dice que comenzó como peregrina en 1907 a la edad de siete años, hasta más de ochenta años cumpliendo con esa devoción, Raimunda nacida y criada en el caserío Las Tablitas, era rezandera del Rosario a la Virgen de Lourdes y a la Cruz del Peregrino, dueña de otras virtudes como obras de caridad y fraternidad en la comunidad católica del barrio Las Tablitas.
Las Catequistas en nuestra Villa de Cura cumplen un papel muy importante en las jornadas relativas a la Peregrinación en el mes de febrero de cada año. En la organización de la Semana Santa y Procesión del Santo Sepulcro; con el cometido de velar por la ornamentación de nuestra Iglesia San Luis Rey, así como la belleza de la Gruta que guarda el nicho con la imagen de la Virgen de Lourdes, a los fines de mantener impecables sus espacios.
Según lo que hemos leído, correspondió al heroico sacerdote José Manuel Jiménez, nativo de Barcelona, estado Anzoátegui, además de la Madre Enriqueta, ser el precursor de la Peregrinación en Villa de Cura a comienzos del siglo xx, y como Catequista y Ministra de la Iglesia a partir de 1938 la señora Rosa Irigoyen Arévalo, oriunda de la población de Bejuma, estado Carabobo.
Recordemos que el párroco José Manuel Jiménez llegó como administrador de la parroquia en 1893, y procedió a organizar la primera Peregrinación que fue realizada en 1904.
En el epicentro actual de la Parroquia Villa de Cura, me fueron facilitados los nombres y significativa presencia de Brígida de Landaeta, que fue catequista fundadora de la congregación Virgen de Lourdes del barrio “Las Tablitas”. La señora Ana Jacinta Ascanio en el sector “Toquito Viejo”. En el sector “Villa de Cura Centro” fueron emprendedoras las damas Josefina Poleo, Omaira Vásquez, Catalina Hernández y Lizbeth de Arjona.
Inspirada en sus grandes enseñanzas tenemos a la señora Gladys Sayegh cubriendo la urbanización “Funda Villa”. La señora Ana de Almeida, la española Rosario (no recordamos el apellido) y Carolaura Espinoza, trabajando en un itinerario de visitas periódicas en el pequeño poblado de “Los Tanques”. En la urbanización “Toquito Nuevo” doña Josefina Rodríguez y su esposo Eduardo Rodríguez. En la urbanización “Sanabria Méndez”, aparecen los nombres de la señora Mariana Ramírez de Storacci y Columba Loreto. De la “Misión San Luis Rey” y del sector Los Colorados, reconocemos el arduo trabajo de las vitalicias Olga Pérez, Milagro Almenar de Pérez, Milagros Guerra, Miriam Bolívar y Verónica Torres.
Jamás olvidaré, viviendo apenas a 100 metros de su casa, a una reconocida Catequista, la señora Ana Vicenta Zamora de Nieves, amiga y vecina de la calle Sucre. Su fe cristina y servicio a la feligresía era desbordante.
El ciudadano Miguel Ángel Bolívar, fundador de la catequesis “Humildad y Paciencia” en la calle Jaime Bosch, conurbano con la Parroquia Las Mercedes. En el Barrio Coromoto Emma de Licón y Carmen Licón. En la casa del Santo Sepulcro fue fundada la congregación por los catequistas Carlos Pérez Almenar y José Gregario Oliveros.
Hay que reconocer la excelente organización y la amplia programación cada año, sobre todo el apoyo logístico que prestan algunas familias en grupo, maestras de escuela públicas y privadas, instituciones voluntarias, preparando y repartiendo alimentos, café y jugos naturales, para socorrer a los peregrinos más vulnerables que vienen procedentes de diferentes rutas.
Nos sentimos espiritualmente tan bien el cristiano católico en la compañía del Catequista y de las Ministras Extraordinarias de la Primera Comunión en la Eucaristía. Señor, bendecirlas- Bríndese a todos los Catequistas un aplauso para pedir que el GRUPO ENMANUEL les brinde un homenaje musical con la composición MU JERUSALEMA, enaltecer tantas veces el nombre de Nuestra Señora de Lourdes... !AVÉ!..AVE. !AVÉ MARÍA!.
Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria
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