lunes, 16 de febrero de 2026

EL PERFIL DE JUAN ROJAS “JUAN TORERO”

 

EL PERFIL DE   JUAN ROJAS  

 “JUAN TORERO”

Por Oscar Carrasquel

 

Un hombre caracterizado por variados epítetos, trabajador, músico, trovador, familiero, parrandero, a pesar de su pobreza, librador de muchas batallas hasta su ultimo respiro. Juan Rojas respondía al apodo de “Juan  Torero”, siempre será recordado como un personaje inolvidable que disfrutó la vida y la compartió a plenitud.. Fue uno de esos personajes populares  más prominentes de aquella Villa de Cura de mitad del siglo xx, músico, militante de la bohemia bullanguera, Fue además artesano de la madera.

El arte de la carpintería fue su principal fuente económica. Fundó su taller de carpintería en la calle Urdaneta, a dos cuadras de la calle Real, tiempo después  se residenció con su familia en el sector el  Rincón. En una ocasión. le pregunté el origen de su sobrenombre, me respondtó que fue la Peña Taurina en complicidad con la cuerdita de jodedores  le acuñaron el mote de "Juan Torero". .Me contaron que en su mocedad, creyéndose un “Diamante Negro” , sus pies dejaron huella dentro  de  mangas y corrales, se despojaba de la franela que llevaba puesta para sacarles pases a los toros entre gritos y aplausos del público, era ágil usando la talanquera como burladero, sabía cómo quitarse de encima la embestida de un toro, como si fuese un monosabio de la tauromaquia.
Por otra parte, hay que recordar que nuestro personaje fue un laborioso carpintero, se conocía todos los secretos de la ebanistería, fue artesano de todo lo que saliera de la madera para el bienestar común.  una sombrerera y un aguamanil. Juego de comedor, escaparate, juego de recibo, plateras,  camas de doble pasajero, aguamanil y tinajeros,  provenían de su rústico taller de carpintería.   Juan usaba como carro de carga una vieja  bicicleta tipo reparto, colocaba la mercancía sobre  la cesta y surtía a las familias, igualmente llevaba el mueblaje por  encargo al domicilio de su  clientela. Y a tiendas que la distribuían.

Revisando su genealogía Juan Rojas  era hijo natural de don Pablo Monegui, maestro  fabricante y vendedor  de escobas a domicilio. la madre se llamó doña Estefanía Rojas. Aparte tenía sus hermanos Ernesto , Ana  y Marcolina, todos de apellido  Rojas como la madre.

Su compañera de vida fue  doña Ana Rosa Salas, con quien procreó una prole de 15 muchachos, de esta dinastía sobreviven actualmente cinco, son ellos, Isidro, Juan Ramón, René, Luis Alberto y Nelly Josefina.. 
Juan Torero fue un tipo de muchas ocurrencias, fue un personaje excéntrico, un tipo alegre, festivo, enamorado. Cuidaba mucho su apariencia a la moda con brillantina Palmolive y perfumado con agua de colonia. Para salir de parranda vestía almidonada y planchada pantalón y camisa, calzaba zapatos de doble tono tipo cubano. Siempre se le conoció como un hombre honesto, libre como el viento,  le gustaba  el néctar de los dioses, pero nunca se emborrachaba. Le colgaban unos lentes correctivos que se los hacía el doctor Eladio Lovera en su Óptica de San Juan de los Morros.

En esas lides bohemias de fines de semana,  cogía su rumbo, nunca salía sin la compañía de  su inseparable guitarra, la  llevaba ya afinada,  como una niña recién vestida, agarrada  del diapasón.

Me relató la siguiente anécdota, la vez que fue contratado como  guía de un rico ganadero de Valle La Pascua con fama de "tiro fijo".  Se sentaron a tocar y cantar, entre palos de aguardiente hasta horas de la madrugada. "Hasta ponerme ronca la garganta y las uñas me olieran a cacho quemado, con un "ocho y media" colocado sobre la mesa, por si buscaba una excusa para irme". El catire Teodulo Aguilar le dijo "vámonos compadre"  y lo sacó por la puerta de atrás.
En esas andanzas de parrandero anduvo, barrios, visitó lupanares y bares de arrabal, conoció todos los rincones de La Villa. En cada esos lugares invadidos por mujeres y canciones y en cada mesa de un bar, siempre había una silla vacía para Juan Torero; eso sí, no le gustaba pararse donde hubiera rokola.
Se aprendió   la manera de producir en su garganta el sonido de varios instrumentos de viento y de percusión.. De repente imitaba el sonido de una trompeta, timbales, tumbadora, charrasca y bongó. ... Con los dedos de la mano se apretaba la nariz producía el sonido de un clarinete, casi a la perfección.
. Adrede le cambiaba la letra y melodía a las canciones. Ël mismo acompañaba sus morisquetas con el choque del puño de la mano contra el respaldar de la guitarra, imitando una tumbadora. Juan era un hombre super gracioso, todo el mundo se quedaba en silencio, observándolo llenos de curiosidad..

Y no solo en La Villa montaba su show, algunas veces junto al mar aragüeño, conoció las bellas playas de  Turiamo, Choroní y Ocumare de la Costa, convidado por espléndidos amigos de su pueblo para armar la parranda en carnavales o Semana Santa.

A mediados de 1980 se asomó al estilo de vida citadina, cuando fue presentado en el canal de televisión Venevisión, en el programa "Sábado Sensacional" por donde pasaron muchos artistas nacionales y extranjeros, invitado por el productor de tv  Amador Bendayán. Se encargó de llevarlo en la camioneta su amigo el poeta Vinicio Jaén Landa.La vida es un viaje corto al que hay que disfrutar al máximo. Juan Torero, ya de caminar lento y de mirada extraviada  agarró el bastón de cuatro puntas, la guitarra, sus bártulos y en la madrugada del 18 de enero de 2015  se marchó en el tren que lo llevó rumbo a la eternidad. Juan  Rojas, había nacido en Villa de Cura en 1921, es decir,  resistió 94 años de recorrido antes de irse de este mundo.


 Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria

domingo, 15 de febrero de 2026

BOSQUEJOS

 

Lcda Dalia Rodriguez 

 

           BOSQUEJOS

 

          Oscar Carrasquel

 

El sentir de la amistad

hace que florezca la musa

cuando el corazón evoca

 

Abrió los ojos al cielo

en pleno valle aragüeño

en la Villa de San Luís

una Luna 17 de  febrero 

 

Tan rubio dorado

es el color de su cabello

que los ocultos rayos de sol

se plantan sobre su rostro 

 

En su reverente tarea

pasa horas detrás del micrófono.  

Su espiritu emocional es de admirar


Inventora de un  programa de radio  

para corazones enamorados

y la paradoja del desamor

 

Muchas veces celebra  

conjugando la palabra amar

 

Impregnada toda ella

del aroma embriagador

de las flores de dalia 

 

Su andar de tierna mariposa 

la frescura de la brisa 

Una parpadeante sonrisa   

brilla en sus fases de arrecife


Se ponen altaneros los años

cuando el poeta viene a ofrecerte


La  canción más bonita

de ! Cumple Años Feliz ! 

Deseo yo dedicarte ahora

que la emoción me atrapa 

amiga Rodriguez Dalia.


  

 

viernes, 13 de febrero de 2026

DON AMADOR LÓPEZ UN VALIOSO EJEMPLO DEL LICEO ALBERTO SMITH

 


 

               Fachada del Liceo Alberto Smith foto aportada por Félix Humberto Herrera

                                   Por Oscar Carrasquel

 

Antes, cuando un estudiante salía de la educación primaria y lo inscribían en primer año del liceo Alberto Smith. Manteniendo el orden fuera de las aulas, la voz,  la respiración de un personaje bastante serio que sabe de servicio. Ese era don Amador López,  el Conserje o Bedel con mayor antigüedad en la primera institución secundaria de la ciudad de Villa de Cura. La literatura popular empezó a llamar a su primer liceo con un nombre corto que podía sonar con igual fuerza  “El Smith”. 

Don Amador López es el  hombre que se encargó  durante  más de tres décadas  haciendo trabajos rústicos en el SMITH, encargado  del aseo de sus instalaciones, de mantener los pasillos y salones en perfecto estado de limpieza,  además de conservar fresco y florecidos la fragancia de jardines, la escultura de nuestro Padre Libertador anclada en una placita.

Amador López fue aquel empleado  que asumió complacido  la tarea de vigilar la conducta y de garantizar la seguridad de los jóvenes estudiantes, por eso se convierte en guía y su mejor consejero, y un fiel amigo  a quien se le guarda  respeto y consideración.

Don Amador comenzó en el SMITH desde el primer día de su inauguración en 1949, empleo que consiguió para  la estabilidad económica de su familia, se estableció en la calle el Ganado donde formó a su familia. Lógicamente el responsable de que  escritorios, pupitres, paredes y pisos nunca tuvieran  polvo ni suciedad. De aportar lo mejor para que  las múltiples áreas del Liceo se vieran bonitas.

Hombre de estrecha amistad, atento, se ganó la confianza, tanto de la rectoría como del cuerpo de profesores, como fue demostrado en tantos años de servicio.

Don Amador López fue un personaje popular, apreciado de nuestro pueblo, dejó un legado emocionante, un hecho impactante nada habitual,  que no se ha repetido en tiempos pretéritos ni modernos.

La promoción de bachilleres en Humanidades  (no recuerdo el año) quizá una manera de reconocer el largo camino recorrido  y sus acciones fue elegido por la comunidad de  estudiantes del 5to año  padrino  de su promoción.  El acto se llevó a cabo en el anfiteatro de la institución. Decisión que  contó con el respaldo  de profesores y del Centro de Estudiantes. El hombre homenajeado reaccionó con alegría y humildad, como un sueño guardado que se convirtió en realidad.

Todo esto pasó legalmente por manos de secretaria. La primera secretaria entonces era la simpática  señorita Josefina Pepina Coelles.  La mayoría de los egresados de la citada  promoción  se graduaron de médicos, abogados, ingenieros, veterinarios y en otras áreas útiles a la sociedad. 

Estamos seguros que aquellos que aun viven  llevan con orgullo, grabado en el alma y el corazón, el recordatorio de su padrino de promoción.

Todos sabemos que el tiempo se esfuma en minutos. Tiempo después fueron llegando a realizar las mismas funciones las siguientes personas de Villa de Cura,  Samuel Corniel, José Pulido, Pedro Pablo Morales, en otrora interprete del arpa aragüeña; Martín Méndez, Antonio Breto, Vicente Flores, Elisa Alvarado, Carmen Tovar, Yetsi Tovar  y Darwin Díaz.

¿Quién más indicado en la vida del Liceo que la secretaria señora Pepina Coelles, que vino de allí, quien gentilmente, a pedido de quien escribe, emitió su veredicto: 

“Todos gente de bien, decentes, atentos y eficientes en su trabajo”.

Este noble personaje villacurano don Amador López ya se encuentra descansando en paz en los predios de la eternidad.

 Oscar Carrasquel, La Villa de San Luís Tricentenaria. 

 

martes, 10 de febrero de 2026

CRÓNICA RELATOS DE LOS CARNAVALES DE ANTES

 


 

 GISELA I (Gisela Matute) aparecen Josefina Cambra, el Paje es Carlos Trujillo

 foto facilitada por  Manuel Enrique Matute


Por Oscar Carrasquel

 

Hace muchos años atrás nació una frase romántica muy popular que reza “Recordar es volver a vivir”. Nos volvemos a encontrar para  contarles  cómo eran  aquellos carnavales antañones,  los disfrutamos en grande.  Se celebra antes de la Cuaresma cristiana. Se le rinde culto al Dios Momo o Rey Momus, "patrón de escritores y poetas".  La artista cubana  Celia Cruz inmortalizó una de sus canciones  titulada "la vida es un carnaval".  

Muchos  sostienen que desde 1950 hasta 1954, en tiempos de Marcos Pérez Jiménez,  se organizaron unos de los más fascinantes carnavales en Venezuela. Tanto en la capital de la República y también en la provincia.  La festividad es movible en el Almanaque Rojas Hermanos, comienza en febrero o en la primera semana de marzo.-.El cabeza de casa andaba pendiente de los días de asueto para irse de vacaciones con su familia a la playa o al llano.

Hacen años atrás  el Ayuntamiento de Villa de Cura   nombraba una Junta  pro-festejos, la cual desarrollaba una extensa programación, y no conforme con esto, el fin de semana siguiente se festejaba lo que llaman la "octavita"... La junta de carnaval estaba representada en cada uno de los  barrio, y en comunión con las instituciones educativas  enviaban personal docente, reina, séquitos  y carrozas al desfile central para magnificar la fiesta. 

Durante un  "puente" largo de cuatro días se organizaban comparsas, desfiles de carrozas por las calles principales, levantaban templetes y en el centro  en su trono la Reina. Las calles encementadas se llenaban de papelillos, serpentinas y caramelos, las calles principales recorridas por las muchachas más bellas y elegantes coronadas como reinas  junto a su corte, montadas sobre  plataforma de camiones.

De esa época recordamos a la  chica villacurana llenando los espacios de belleza y  alegría  entre tantas  las jóvenes del ayer ,Gisela Matute, Gladys Ledezma, Lisbeth Lara Parra, Mireya Coelles,  Sonia Meza, Marianela Ascanio, Bergeny Curvelo Huttado, Maruja Matute, Esmeralda Páez, Carmencita Torres y Adelita Martínez.

La cuerdita de muchachos que no se habían alargado los pantalones, se colocaban en distintos lugares esperando el paso del desfile disputándose los puñados de caramelos y papelillos que volaban por los aires: ¡Aquí es...Aquí es”. 

Uno de los disfraces, quizá el mas colosal de aquellos carnavales  correspondía al canario Agustín Dorta,  quien era propietario de la “Arepera La Única”. Se presentaba a los desfiles en franelilla y  vestimenta de campesino, sombrero de cogollo sobre la melena, llevando las riendas de una carreta arrastrada por un caballo, tirando papelillos, repartiendo  caramelos y golosinas a la muchedumbre apostada en sus viviendas.

Por su parte,  Pastor Ilarraza, un hombre  jovial, alto, fornido, se disfrazaba de rumbera con un vestido de cola, un peinado de pañuelo enrollado en la cabeza, moviendo la cadera al ritmo de la música, cual la  actriz del cine mexicano María Antonieta Pons. Después del desfile se paraba a bailar   en la plaza Miranda, y en la tarde-noche llevaba su show  a los suburbios de nuestra Alameda.

Se realizaban bailes en el Club Social de la calle Miranda;  en el Club Sorocaima,  Club  los Amigos; Centro Social  Aragua.  Por cuatro noches  consecutivas se prendía la fiesta en los amplios salones del Bar Savery. En cualquier casa particular había baile de disfraces y concurso de disfraces para los menores de la casa. Además  se realizaban bailes al lado del CVN, con música en vivo.

Damas y caballeros se intercambiaban irrigaciones con talco Menen y polvo  "Sonrisa",  se rociaban la ropa con Agua de Colonia Jean María Farine; tanto las damas como los caballeros se veían envueltos en aromas de finos perfumes parisienses, que en esa época  eran baratos en la tienda "La Casa de Cuadros".

Hay diferentes modelos de disfraces de acuerdo a la preferencia,  el más  llamativo era el disfraz de "dominó". El arte lo aprendió hacer la señora Petra Torres;  costurera que vivía en la calle Urdaneta; tenía servicio de alquiler del disfraz de dominó .  El disfraz de dominó no era otra cosa que, un imponente gabán colorido con un antifaz para oculta la identidad. Salían comparsa de todos lados, algunos  disfrazados de negrita. En un baile de máscaras era muy usual una frase retadora "A que no me conoces".   

En los bares de la Alameda  calle  el cementerio, se prendía una rumba de cuatro días seguidos,  gente de acá y arreadores de ganado que llegaban del llano, se soltaban el moño en el Bar "La Gavilana" y en el botiquín de don Pancho Espi, tiempo después cambió de nombre para “Bar La Cubana”. El Negro Testamar, el de sangre llanera, parrandero incorregible,  se disfrazaba  de dominó y cuando estaba medio ebrio se quitaba la máscara para que lo conocieran, seguía envuelto en su dominó sacando pareja con la misma alegría que lo caracterizaba.

No hay que olvidar los desfiles de carrozas y bandas show de diferentes instituciones educativas de Villa de Cura los cuatro días de carnaval,  con la participación de las escuelas públicas y privadas, y la representación del Parque de Recreación Dirigida CVN; con su banda show tocando la música de “steel band”, y grupos de danzas, en medio de fuegos artificiales, sonidos de pitos y cornetas. Se integraban a los desfiles, Clubes sociales, Cámara de Comercio, sindicatos, empresas de servico y  almacenes al mayor.

En la capital de la República, cuando  Caracas era llamada por todo el mundo  “ la Sucursal de cielo”,  los carnavales eran esectaculareses, los del  Hotel Ávila con aquel slogan del Musiú Lacavaleri y Víctor Saume  “En el Ávila es la cosa”. Aquellos del Circulo Militar, a cuya fiesta cual asistía  el Presidente Pérez Jiménez con su familia..  Las fiestas en el Club Paraíso; los bailes en el Hotel Tamanaco, Club Casablanca; Club Hipocampo,  La Hermandad Gallega; el baile de disfraces del Terminal de Pasajeros de La Guaira, amenizados  por las orquestas caraqueñas de la época, la Billos Caracas Boys, Los Peniques, Chucho Sanoja, los hermanos Belisario y Luis Alfonso Larraín. .La orquesta cubana Sonora Matancera alternaba con Los Corraleros de Majagual, amenizaban los bailes populares de carnaval en la Plaza Venezuela,

El martes de Carnaval generalmente se terminaba la fiesta  Se jugaba en las calles con baños de agua mezclada con almidón, negro humo y otras sustancias, a pesar que  estaba: "terminantemente prohibido el juego con agua y sustancias nocivas a la salud" 

En cierta ocasión,  llegando del trabajo, al bajarme del carro, me mojaron hasta quedar totalmente emparamado, sin poder evitarlo, me lanzaron agua pareja desde una terraza, unas vecinas que vivían al lado, eso sucedió  en la calle doctor Manzo, frente a la Aristides Rojas.

El gobierno del General Pérez Jiménez, quizás por evitar alteraciones del orden público y para garantizar su seguridad, minimizó el carnaval a partir de 1954,  cuando quedó parcialmente extinguido. La historia nos indica que no fue la meta, siguieron, pero menguados.

Pues bien, la larga sequía  de las fiestas carnestolendas en Villa de Cura; en los años que corren orgullosamente ha sido continuada por la Fundación Cultural  Calle Páez, con una exquisita  fiesta carnavalesca en su calle, desfile, comidas, bebidas y diversiones a granel  El Comité de Feria y Fiesta de la calle Sucre también se niegan a verlo desaparecer y  procuran mantener viva la tradición. 

 

Agustin Dorta sobre la carreta en los desfile de carnaval de 1952 Foto Editorial Miranda. 

   Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria                

sábado, 7 de febrero de 2026

HILDEMARO FLORES EL SALSERO DEL BARRIO VENEZOLANO

 

        


        

 

Por Oscar Carrasquel

 

La salsa es un género musical que nació de la mezcla de varios ritmos caribeños, especialmente de  Cuba y Puerto Rico. Los cuerpos no se rozan como bailar bolero,  pero se encarga de mover el esqueleto y alegrar  los corazones; algunos dicen que se comenzó a llamar Salsa  desde los años 60 y 70 en Caracas y se regó por toda Venezuela.

En esta oportunidad les traemos a la popular figura de Hildemaro Flores, compositor, bailador e intérprete de la salsa, "SAKARA, SAKARA PA QUE GOCES" en su promocional grito de guerra;  de pura cepa villacurana es el personaje, nace en el Paredón de la Represa  el  21 de junio 1966, allí creció con gente que le apasiona la musica..  

Sigue siendo  de los primeros que conocemos en La Villa de San Luis con un oído y una capacidad asombrosa,  componiendo letras y cantando salsa. Su cara es bastante conocida,  su arte y arraigo popular le valió el apodo artístico del Salsero del Barrio.

Hildemaro Flores viene de una dinastía fiestera. Volviendo la mirada al pasado, su padre respondía al nombre de Ricardo Flores, buen ciudadano, pasaba todos los sábados pedaleando una bicicleta con un toca discos  y una ruma de long play en la parrilla, fue una especie de  disc jokey, promotor de  los populares "bailes de arroz" en la villa. De su familia directa, la gorda Trina fue arrocera bailadora de ritmos tropicales, y la abuela Juana a mediado de los 50 fue considerada una de las mejores bailadoras de joropo central en estos lares aragüeños.

Hildemaro Flores, es cantautor que improvisa salsa brava para bailar sobre cosas que le retoñan de su corazón, toda su vida enamorado de ese sabroso ritmo,  canta con acompañamiento de conjuntos musicales en vivo.  En cualquier  tarima o en algún rincón donde haya conexión eléctrica pone a sonar su explosión salsera,  con la ayuda  de grabaciones electrónicas y el complemento de su educada y maravillosa vocalización. Para eso no  necesita ensayo.

Ya lleva tiempo  dedicado a la actividad cultural en Villa de Cura. Muchos amigos de la salsa ponen a vibrar el cuerpo con sus interpretaciones. Hidemaro siempre carga en la mente una amplia selección de canciones,  cada una con letras de su creación. Se cuentas  muchos los  temas que han alcanzado popularidad por intermedio de las diferentes plataformas digitales, Facebook,  Instagram, TipTop. Ciertamente en sus adaptaciones musicales introduce a personajes y hechos. Sus magistrales inspiraciones abarcan desde la política pasando por lo social, cultura, deporte y otros sentimientos del alma.

Con la paz espiritual en la que vive, muchas veces en la nocturnidad pone a mover el cuerpo, al toparse con una buena bailadora de salsa. Cuenta muchas de sus anécdotas con una sonrisa casi permanente. Siempre dispuesto a sonar la música salsera en los espacios de la Casa de la Cultura Rafael Bolívar Coronado. 

Generalmente lo acompaña por la misma ruta  un hijo llamado AARON, quien a mi juicio tiene mucho futuro, con una mentalidad en crecimiento, su padre le escribe las letras de las canciones. Sin dejar sus estudios de secundaria desarrolló una  pasión por la música de salsa, interesado en seguir el legado de su progenitor. Algunas veces, cuando no tiene clases,  hemos visto a AARON FLORES    comportarse  . Muchas veces graba a dúo con su maestro musical.

Si quieres localizar a Hildemaro Flores pueden buscarlo en la redes sociales, también en reuniones con el grupo de gente ligados al mundo de la cultura,  en actos y giras convocados por  Sacven y Cauza PC, a cuyas sociedades pertenece.

Lo describimos como un ser muy humilde, sin altanería exhibiendo siempre una cordial sonrisa. Por sus carencias económicas siempre anda por la calle distribuyendo caramelos chinos, se ubica  en cualquier esquina, negocio o tal vez debajo de los árboles de la plaza Bolívar y Miranda, y la gente siempre le compra la golosina. Para grabar un Single promocional tambien búsquenlo. Son muchos los admiradores de este género musical popularizado por este cultor enamorado de su pueblo.


Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria

 Fotos restauradas por Félix Humberto Herrera

viernes, 6 de febrero de 2026

! OH REINA ANDREA LUCÍA !

 


!OH REINA ANDREA LUCÍA!


       Oscar Carrasquel


Brotó una blanca florecita

de la primera siembra

Tienes más belleza

que un sueño de fantasía

En la distancia palpo su ternura

En cada suspiro

Inhalo su fragancia

Comienzas a abrir los ojitos

A traducir la palabra abuelo

Se oye tu primer llanto

como radia de una lejana sinfonía

Y cual niño Jesús en el pesebre

Vienes a implantar tu doctrina de amor.

 

 


miércoles, 4 de febrero de 2026

HONOR A SAN VALENTIN



Oscar Carrasquel

Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela




Si no fuera por el amor


No existiera el mundo


Si no fuera por el tiempo


que pasa inexorable


la vejez sería un periódico de ayer


Que me perdonen todas ellas


que mi inspiración plasma


pero si no fuera por las bonitas


nunca llega a mi mente innata


la llama de cada suspiro


ni las soledades del alma


se hubieran llenado de alegría


ni el corazón diera lindos latidos.


                     La Villa 14 febrero 2026


 


EL PERFIL DE JUAN ROJAS “JUAN TORERO”

  EL PERFIL DE     JUAN ROJAS     “JUAN TORERO” Por Oscar Carrasquel   Un hombre caracterizado por variados epítetos, trabajador, mús...