VUELA VUELA PAPAGAYO
VUELA VUELA PAPAGAYO
UN POEMA PARA LIRIS
Oscar Carrasquel
Liris Miyares,huella indeleble
lo mejor de su lírica
Sus poemas de antología propia
.Uno detrás de otro los vamos contando
.Para parecerse al poeta José Saramago
Son como una corriente de agua cristalina
Que corre por un buco sin parar
.Toda la poesía que ella escribe
Tiende a mirarse con los ojos bien abiertos
Y sentirlos en la sensibilidad de la piel.
Por Oscar
Carrasquel
Ya no está en el plano terrenal en vida hizo de la alegría un paraíso, Su desaparición física fue muy sentida.. Trabajador de las artes gráficas. saxofonista, profesor de música, gran persona, de una vida sencilla; amante de las causas nobles, son algunas de las virtudes que adornaron la vida del Maestro Miguel Morgado. Unamuno lo dijo "Uno es en la vida lo que uno cree". Miguel se levantó entre estudios, las artess graficas y mucha música, tuvimos el agrado de conocerlo desde los lejanos tiempos de su infancia, lo vimos crecer, estudiar, trabajar. Nuestra mayor satisfacción escribir la historia de su vida. Fue un aprovechado estudiante en la Aldea el Toquito, aspirando a obtener el título de Técnico Superior en Informática.
Aprendió el arte y la técnica gráfica al lado de su
padre, así lo encontramos
laborando en la “Tipografía J M”, empresa fundada por el periodista y poeta J.
M. Morgado. En esta tipografía salieron impresos los periódicos “El Unitario” y “El Cotejo
Mocho. De allí salían elaborados,, talonarios, tarjetas de bautismo, invitaciones
para entierro, tarjetas de presentación, volantes y los poemas del ilustre bardo villacurano.
Después de la partida física de su progenitor el taller tipográfio sigue en las manos de Miguel Raúl, instala la tipografía en dos direcciones la calle doctor Urdaneta y en la calle Guárico, sector El Zamuro, casi llegando a El Calvario.
Desde que era un chaval comenzó a
familiarizarse con las distintas clases de instrumentos musicales como estudiante en la escuela
Niños Cantores, de Villa de Cura, bajo la batuta del Pbro Salvador Rodrigo. Me
contó que uno de sus profesores de primeras lecciones fue el maestro Pedro
Roberto Franco, saxofonista de la Orquesta Siboney. Y también recibió clases de
Armonía del profesor tachirense José Gregorio Maldonado, un talento musical de
la época.
Los estudios musicales los terminó de realizar en
el Conservatorio de Música del Estado Aragua en la ciudad de Maracay, en
cuya institución se especializa en la ejecución de la flauta traversa y saxofonista,
además de cursar otras materias, solfeo, teoría y dictado musical.
Una vez que completó la mayoría de edad, ya graduado,
Miguel se ccoloca el uniforme de la Banda Marcial del Estado Guárico, recomendado
por el director Germán Cordero Padrón, quien veló por su formación musical. En
esta banda se perfecciona como ejecutante del saxofón mayor. En dicha
agrupación estivo por espacio de 34 años
hasta obtener su jubilación.
Un 22 de noviembe Día del Músico me ofeció la siguiente declaración.
-------“No quiero despreciar esta oportunidad
sin reconocer y expresar mi agradecimiento a la memoria de ese gigante del
pentagrama de gran valor histórico como fue el profesor Germán
Cordero Padrón, a quien considero fue mi padre espiritual y uno de mis grandes
maestros”.
Como dije al principio, Miguel Morgado figuró en la primera promoción de la escuela Niños Cantores de Villa de Cura,
posteriormente le tocó impartir clases de música en dicha institución. Por sus
manos pasaron muchos jóvenes con deseos de aprender que hoy, la gran
mayoría son músicos y directores de orquesta. Lo demás fue entregarse a enseñar
a sus discípulos la ejecución de la flauta traversa, en este sentido fue
docente en la Escuela de Música “Ángel Briceño” que funciona en la calle
Comercio de La Villa. Otra de sus virtudes sobresalientes por
iniciativa propia aprende a dominar instrumentos de teclado.
En la Villa conoció a a la joven María Rocío Rodríguez, con ella contrajo
matrimonio, de cuya unión procrearon una hembra y un varón, María de los
Ángeles y José Miguel. Constituye la familia
en la calle Juan de Dios Agraz. De una unión anterior nació Miguel Raúl.
Con el tiempo Miguel Morgado progresa notablemente,
excelente saxofonista, su música transcendió en varias partes de Venezuela,
dotado de una clara inteligencia y superación. Después de uniformarse con la
Banda Marcial del Guárico y de tantas andanzas con orquestas de baile en Villa
de Cura, el joven con visión de futuro se traslada a Caracas en procura de
buscar nuevos caminos. Su calidad de músico saxofonista le permitió ser probado
y posteriormente contratado por la famosa orquesta caraqueña Los
Melódicos, fundada y dirigida por el maestro Renato Capriles, que le asigna
ejecutar el saxofón tenor. Eran tiempos que la orquesta debía hacer
muchas giras, con la cual Miguel estuvo tocando en pueblos y capitales de
estado.
Hubiera llegado muy lejos con esta banda, pero la
realidad es que pasaba gran parte del tiempo distante del hogar, aunado que se juzgaba mal remunerado; este panorama
lo obliga a renunciar. Pasó un tiempo viajando con esta orquesta para después
regresar a su lugar nativo en donde se entrega a su doble rol como
tipógrafo y músico, pero sobre todo a tratar de balancear su vida económica y
familiar.
Participa junto con un grupo de músicos en retretas
nocturnas y en las tocatas de la procesión del Santo Sepulcro de su
pueblo y otras celebraciones religiosas, que se realiza todos los años en Semana
Santa y Peregrinación.
Miguel Raúl Morgado siguiendo la grandeza de su
padre, escribió poesía, aunque no de manera sistemática.. Compuso música romántica y fue arreglista de composiciones para orquestas populares, en lo que se ve claro su
predilección por la música de conjunto. Además de ejecutar el saxofón mayor,
contribuyó a formar y dirigir orquestas de baile en Villa de Cura.
Fue fundador y director desde 1987 hasta 1995 de la agrupación de
música popular ÉNFASIS de Villa de Cura.
Lo encontramos como miembro
fundador, director y músico (saxofón Alto y saxofón Tenor) de una
nueva banda en Villa de Cura con el
nombre de “BILLOS”; cuyo exitoso debut tuvo lugar el “Día de las madres” de
2018, en las instalaciones del Bar Restaurant La Mulata, la cual fue objeto de
elogiosos comentarios, por tener un grueso repertorio de cumbias, mosaicos,
merengues y pasodobles, en cierto modo al mismo estilo de la antigua Billo's
Caracas Boy. Y es porque una parte está formada por músicos salidos
de la famosa orquesta caraqueña..
Dueño de una humildad digna es este hijo de Villa
de Cura, un eterno enamorado de su pueblo, de su arte, siempre pensando y
procurando que se mantengan y mejoren los espacios educativos musicales que ya
existen, apostando a que los jóvenes muestren interés en el mundo de la música,
por la cultura de todos, para contar con una ciudad bonita y de progreso..
Oscar
Carrasquel, La Villa de San Luis, agosto de 2018
Imagen cortesía dee Félix Humberto Herrera
Por Oscar Carrasquel
Quien esto escribe no conoce en La Villa otra persona que fuera tan amante de la cría de perros como era la señora Isabel Anzola, eran como su pole. Algunos hogares se precian en tener a estos entrañables amigos de la humanidad. Así sea uno, dos, o más; los abrazamos y le damos cariño, viajan con sus dueños a la playa, al campo y la ciudad, en carro o en avión, como si fuera de la misma familia.A mediados de los años 50 en la calle Guárico, hoy calle Rafael Bolívar Coronado, habitaron el barrio La Represa dos personajes muy apreciados del sector. La pareja Isabel Anzola y Antonio ( nadie investigó su apellido para todos era sencillamente Antonio Cagantina) Debió ser por su reducido tamaño, los dos eran nativos del llano guariqueño.
.El sobrenombre “la sancocho” lo adquiere la señora Isabel, porque no podía haber dinero en la cartera, pero no le faltaba todos los días una olla de sancocho de costilla de res, hirviendo en el patio de su casa. La pareja no tuvo tiempo de contraer matrimonio, no tuvieron descendencia, "vivimos encuerados"; así decía ella, pero la verdad es que eran felices y se amaban mutuamente. Doña Isabel era muy generosa y de buen vivir; a los niños les repartía dulces, caramelos, chucherías y refrescos. Isabel era imagen y semejanza de ese personaje de la serie de televisión norteamericana que llaman “El encantador de perros”.
La Sancocho era dueña de una cría de más de una docena de perros de diversos razas y tamaños, entre ellos dos padrotes de gran tamaño, parecían pichones de rinocerontes; consentidos, vigorosos, ninguno pasaban hambre, aprendieron desde pequeños a entender el modo de vida de su patrona. Quería a sus canes como si fueran de sus engendras. No eran agresivos pero sí celosos guardianes de la casa. A Isabel se le derribaban encima todos al mismo tiempo y ella los abrazaba, acariciaba y consentía, tenía una particularidad, ella se conocía de memoria el nombre de cada uno machos y hembras. Entre las cosas que logro recordar, uno blanco puro atendía por el nombre de “Campeón”, otro se llamaba “Tarzán” y el más grande y hermoso "Sultán", fieles como unos hijos, por donde quiera que se echara a rodar la señora, la hilera de perros andaban detrás escoltando a su dueña. Si alguno se consumía de viejo y moría, la doña se conmovía, enseguida lo enterraba en el solar. Ella nos pasó a nosotros la inolvidable mascota "Greta", una negra guardián de los muchachos, cariñosa y fiel.
Antonio, su marido era un hombre pequeño de tamaño,. Isabel en cambio era una mujer alta, delgada, vestida de falda larga, sin estética, sin maquillaje;Yo recuerdo que mi mamá le confeccionaba los vestidos, Isabel era fumadora cotidiana humeaba cigarrillos marca Capitolio con la candelilla para dentro rozando la boca. Su faena cotidiana consistía en tejer capelladas para el alpargatero Julián Rojas, tejía en un bastidor de fabricación casera y además, familiarizada con la cocina. En el patio colocaba una lata mantequera “Los Tres Cochinitos”, montada sobre tres topias, atizada con leña, repleta de sancochoa su alimentación y para compartía con toda la familia canina.
Antonio, desde que llegó del llano fue chofer de camión del almacén de Martín Hernández R. ubicado en la calle Bolívar, dicho oficio lo paseó por distintos pueblos del llano guariqueño y apureño. Cuando llegaba de viaje le hacían rueda alrededor de una hamaca. Un catire bohemio excelente cuatrista del barrio “La Represa” de nombre Pedro Viña, coplero improvisador y buena copa, bajaba con un cuatrico en la mano y le proveía música folclorrica para alegrar el ambiente.
Marido y mujer se la llevaban muy bien, apegados a beber la refrescante y exquisita cerveza. Antonio, a quien no le avergonzaba en nada su tamaño, era muy enamorado amigo de tirarle piropos a las damas en plena calle, se olvidaba que a Isabel le molestaba su actitud, por ese motivo entraban en discusión en la vía pública. La cosa no pasaba a mayores.
La pareja por la tarde-noche acostumbraba a refugiarse en el "Bar Deportivo” de Pompilio Martínez, , donde se entregaban a oír música de rokola, y aprovechaban los sábados, para elaborar y sellar sus cuadritos del 5 y 6,. Allí también permanecía la manada de perros, esperándolos, al lado de las puertas batientes del bar, hasta que la dueña decidiera salir ya avanzada la noche.
No me viene a la memoria cuál de los dos se marchó primero a los predios celestiales. Hace más de seis décadas que duermen el sueño de la eternidad. Atrás quedó aquel mundo creado por ellos y cuyo recuerdo no lo ha podido borrar el tiempo.
Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, Tricentenaria
Por Oscar Carrasquel
Desde hace un poco más de setenta años nuestro pueblo de Villa de Cura está vinculado a la delicia de la radiodifusión venezolana. Quiero hablarles y compartir este breve espacio con la larga experiencia de este joven villacurano de nombre Miguel Ángel Delgado Gonzàlez, un pilar del espectacular mundo de la radio. Tengo entendido que sus antecesores fueron cofundación del viejo barrio La Represa.
Miguel Ángel nació en Villa de Cura el 5
de julio de 1973, forma parte de una prole compuesta de diez hermanos, tres
hembras y siete varones. producto del matrimonio celebrado entre Cruz Matías Delgado y Otilia Lucia Gonzàlez (difuntos) la rama retoñó en la
calle Urdaneta Sur sector La Represa, en un hogar pobre pero cálido en afecto y
amor entre árboles frutales en donde el sol no cambia y el viento ronda alegre como una tonada.
Miguel Ángel estudió la educación primaria en la
Escuela Básica Simón Rodriguez, posteriormente empezó el bachillerato en el
Liceo Manuel Morales Carabaño y obtuvo su título de bachiller en
Ciencias en el Liceo Alberto Smith de Villa de Cura, formando parte de la
promoción “Doctor Luis Beltrán Prieto Figueroa”. Se destacó como buen
estudiante.
Ciertamente los avances tecnológicos se han
visto desarrollar en estos tiempos modernos, encontramos notables diferencias y equipos más
sofisticados. Son muchas las facetas de Miguel dentro de los
vericuetos de la trasmisión por las ondas hertzianas, y son diversos los
aportes que le ha brindado a este medio comunicacional.
En un estudio de radio se reúnen personas
sabias de diferentes jerarquía que forman una estructura homogénea, directores,
locutores, técnicos, secretarias, entre todos hacen posible la buena
trasmisión radial para el colectivo y los anunciantes. En Villa de Cura contamos con
un equipo maravilloso de operadores, en ese campo se destacan, además de
Miguel Delgado, Ernesto Parra, Ángel Mendoza (Wilkins), Arnaldo García, Brayan
González, son los identificables.
Nos imaginamos que todo es un engranaje
necesario para llevar adelante este trabajo, en lo que cuenta la preparación
técnica y la dedicación. Miguel Delgado González es experto en Sistema
Audiovisual, tanto en radio como en televisión, lo que lo ha
llevado a mantenerse durante un espacio de casi cuatro décadas laborando
de forma ininterrumpida en este campo comunicacional. En el año 1999 obtuvo el
correspondiente certificado conferido por el Sindicato Profesional de
Trabajadores de Radio, Teatro, Cine, Televisión y afines del Distrito Federal y
Estado Miranda. En lo que fue años antes un requisito indispensable exigido para
laborar en este medio en todo el territorio de Venezuela. Exigido también
a locutores. comerciales.
Miguel Delgado Gonzàlez adquirió experiencia en la ciudad capital de los techos rojos, donde se
integra al servicio de la comunicación social, y logró alcanzar algunos de sus anhelos. Su mentor que lo guió en esa oportunidad fue el señor Toni Rincón, un hombre de una ejemplar vida
entregado a la radio con quien lo une una un gran sentimiento de
amistad. La primera emisora que le abrió sus puertas fue Radio Rumbos 570 AM,
YVLX y su gran cadena nacional; donde le tocó participar como operador en el
espacio Noti Rumbos, además, de programas hípicos con la
animación de los locutores y comentaristas Gustavo Ríos y Ernesto Antonio
Galazo , que animaban el programa "Minuto Hipico".
Luego emigró a laborar en La Voz de la Victoria 1180; en La Victoria, estado Aragua; otros de sus trabajos fue en radio Sonera 105.9, hasta 2005, posteriormente fue contratado por Radio Universal 99.1. y también incursiona en Radio Apolo 1320 AM.. Su accionar lo llevó a compartir con verdaderas figuras de larga experiencia en la Radio, tales como Adolfo Arias, Héctor Fernández, Domingo Mendoza, Alexis López, Argenis Álvarez. Adolfo Arias, Wilmer Aquino, Pompeyo Gonzàlez. Por su efectividad le tocó grabar al lado del reconocido baluarte de la locución Francisco Estrella, también con el recordado presentador de radio y televisión Cesar Gonzàlez.
Pero el destino lo mantiene aferrado a su misma tierra. El año 2006 se inicia en Radio Artesana 105.5 fm que opera en Villa de Cura bajo la celosa y acertada dirección de Domingo Rafael Mendoza. Miguel Delgado González asume la responsabilidad como subdirector de la emisora. En radio Artesana, cumple con una función para cohesionar la música con la programación diaria de la estación, y crear un ambiente de colaboración con el productor de los espacios radiales.Vale destacar que de momento tiene más de veinte años en Radio Artesana acompañando a Domingo Mendoza incluyendo un gran staff de locutores.
Nuestro personaje goza del aprecio y simpatía con la audiencia y todos los sectores de la ciudad de Villa de Cura y el eje del estado Aragua.
En el tema recurrente de la crónica local, siempre nos encontraremos con un
motivo para la añoranza.
Un duendecillo de la Villa cabeza plateada de sombrero grande me trae a la memoria los cincuenta y tres años que está cumpliendo el amigo Miguel Delgado. Felicitaciones.
Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis,
Tricentenaria.
En la investigación agradecemos a Ramón Alfredo
Corniel y en la fotografía Ernesto Ceballos y Félix H Herrera.
Por Oscar Carrasquel
Por Oscar Carrasquel
Satisfacción me produce este homenaje
Al cronista y cantante Manuel González
Escritor, tiene un
compendio de historias
como para
imprimir un libro
Buena letra, impecable redacción moral y cívica
Durante años
anduvo con artistas de prestigio
Por su pluma han pasado efemérides de artistas
de leyenda del folclor venezolano
Manuel González, este hombre como que está hecho de música llanera
Privilegiada voz. acompañado siempre por el conjunto de su compadre Ramoncito Páez.
Enorme zapateando
un joropo con el alma
Su fama
viaja por otras tierras
Que enlazan el mapa de la Villa con la llanura
Su voz se
hace eco a través de las ondas hertzianas
Locutor,
presentador y animador innato
Presentador de espectáculos y festivales nacionales
Por radio Kristal 100.3 me hice seguidor de su programa "Venezuela y su folclor". todas las mañanas
En sus andanzas conoció a Inés y la alzó al anca de su caballo nuevo
Manuel
González ¡Bendito seas!
Porque pones a volar alto el folclor por los aires de toda Venezuela
El veredicto lo recibes de tus colegas de escala musical y cultural
Hace poco me enteré que te preparan un homenaje
En ese recinto donde eanta la paraulata y sopla el viento llanero
donde retozan caballos bajo la sombra maternal de "La Cimarronera"
Después de padecer de una dolencia. Manuel permanece en pie no se apoya en bastón de ningún tipo
Se sostiene del arpa y de un sabroso "zumba que zumba" y su rico repertorio.
Y como prenda de vestir liquiliqui blanco y sombrero alón Borsalino de idéntico color
Hombre de espíritu trabajador con esfuerzo constante
formador de una gran familia en la doctrina cristiana
Con la fe en Dios sembrada como crece el mastranto
en la sabana.
Oscar
Carrasquel La Villa de San Luís Tricentenaria.
Foto archivo César Varganciano VUELA VUELA PAPAGAYO Oscar Carrasquel Te fugaste ave de papel para la falda de aquel c...