¿COMO MUEREN LAS
ESTATUAS ¿
Por
Oscar Carrasquel
Ya sabemos cómo llega la muerte de las estatuas y
se lo vamos a contar. Dicen que mueren de inercia; ellas que además son una preciosa obra de arte, son símbolo de heroísmo y libertad. No es necesario
ser académico para entender que estos blasones de bronce tienen como fin honrar
la memoria de los hombres hacedores de la patria llenos de gloria. En 2018
le fue arrancada la espada que sostenía en su mano derecha el monumento del
Padre de la Patria en la Plaza Bolívar de Villa de Cura. Quizás los que
practican esta clase de hechos no tienen la menor idea de su acto, es probable que no sepan para que son las
estatuas.
Una mañana iba pasando por la plaza el profesor
Antonio Cabanillas Yepez, Cronista Oficial de la Ciudad, dijo que el
Concejo Municipal del momento se interesó en reparar el maltrato, la obra de restitución de la espada la realizó
totalmente la firma villacurana "Fundiciones Zannini".
Pocas semanas después volvieron a ofender a la
estatua, fue repetida cómodamente la acción de romper la espada, quizá por
personas empeñados en hurtar completa la hoja. La acción fue
facilitada, desde luego, por la ausencia de la autoridad policial,
En el acceso oeste de la ciudad en 2017
arrancaron completo el busto del doctor Juan Manuel Manzo, un médico castrense, prócer de nuestra independencia y epónimo de uua céntrica
calle de nuestra ciudad. El busto del celebre galeno se encontraba en una plazoleta adyacente
al viejo cementerio municipal en la calle Comercio. Según me contaron fue
recuperada en el depósito de una "chivera" y vuelta a colocar en su
pedestal.
A noventa pies de la Iglesia San Luis Rey de Villa
de Cura, fue hurtado el cofre suspendido por las garras de un Águila Real, el
cual guardaba polvo de la hacienda San Pedro Alejandrino en Santa Marta,
Colombia, lugar que para los colombianos es un Santuario venerado, porque
como se sabe allí expiró el último aliento el Libertador. El
ultraje quedó representado solo en el pedestal de mármol que la sostenía. Es difícil
pensar que nadie sintió, ni vio nada.
Unos iconoclastas, no recuerdo la fecha, maltrataron el rostro esculpido en bronce berilio del ilustre Polímeta del Renacimiento
Italiano Leonardo de Vinci, develado en la placita que lleva su nombre en la Avenida
Bolívar.
En 2018 visitamos la escultura del doctor Félix Rattia, erigida en una
plazoleta en la población de San Francisco de Asís, un médico de
comportamiento humano, todo su servicio médico lo desarrolló, algunos años
en el hospital doctor "José Rangel" de Villa de Cura, igualmente en
la Medicatura de San Francisco de Asís. La principal afrenta fue
embadurnarle el rostro con pintura y brocha gorda,
En ciertos países son celosos al culto del
Libertador. En Ciudad de México, transcurriendo la década del 50 fue inaugurado la estatua ecuestre de Simón Bolívar. El discurso fue
pronunciado por el eminente poeta cumanés doctor Andrés Eloy Blanco, dijo en esa
oportunidad el orador " Lo más parecido a un hombre
es su cadáver pero la función de la estatua es función de vida… Precisamente
lo que le falta a las estatuas para ser hombre, es lo que le sobra a los
hombres para no ser estatua”.
La plaza del fundador Juan Bolívar y Villegas, a un
costado de la Iglesia San Luís Rey, necesita un cariño grande para su
preservación. Igual que la imagen de Nuestra Señora de Lourdes en la plaza
de su nombre frente al ancianato Santo Domingo.
Me perdonan, pero las plazas y sus monumentos
tienen una función especifica en la sociedad, son espacios para para la ciudad, para la historia y la cultura, es
bueno advertir que un cercado total o parcial con rejas de hierro a la antigua, no es la
solución, lo que se necesita es una sola cosa, despertar conciencia
ciudadana.
Oscar Carrasquel, La Villa de San
Luis, Tricentenaria
Foto archivo Ramón Alfredo Corniel