viernes, 13 de febrero de 2026

DON AMADOR LÓPEZ UN VALIOSO EJEMPLO DEL LICEO ALBERTO SMITH

 


 

               Fachada del Liceo Alberto Smith foto aportada por Félix Humberto Herrera

                                   Por Oscar Carrasquel

 

Antes, cuando un estudiante salía de la educación primaria y lo inscribían para  seguir  estudios  en el liceo Alberto Smith; para  cruzar  el portón  lo primero que  se  encontraba era con un personaje  bastante serio marcado por el servicio adentro. Ese era don Amador López,  el conserje o bedel con mayor antigüedad en la primera institución secundaria de la ciudad de Villa de Cura. La literatura popular  empezó a llamar a su primer liceo con una gran fuerza  “El Smith”. 

Don Amador López es el  hombre que se encargó  durante  más de tres décadas  haciendo trabajos rústicos en el SMITH, encargado  del aseo de sus instalaciones, de mantener los pasillos y salones en perfecto estado de limpieza,  además de conservar fresco y florecidos sus perfumados jardines y zonas verdes, la placita con la escultura de nuestro padre Libertador.

Amador López fue aquel empleado  que asumió complacido  la tarea de vigilar la conducta y de garantizar la seguridad de los jóvenes estudiantes, por eso se convierte en guía y su mejor consejero, y un fiel amigo  a quien se le guarda  respeto y consideración.

Don Amador comenzó en el SMITH desde el primer día de su inauguración en 1949, empleo que consiguió para  la estabilidad económica de su familia, se estableció en la calle el Ganado donde formó a su familia. Lógicamente el responsable de que  escritorios, pupitres, paredes y pisos nunca tuvieran  polvo ni suciedad. De aportar lo mejor para que  las múltiples áreas del Liceo se vieran bonitas.

Hombre de estrecha amistad, atento, se ganó la confianza, tanto de la rectoría como del cuerpo de profesores, como fue demostrado en tantos años de servicio.

Don Amador López fue un personaje popular, apreciado de nuestro pueblo, dejó un legado emocionante, un hecho impactante nada habitual,  que no se ha repetido en tiempos pretéritos ni modernos.

La promoción de bachilleres en Humanidades  (no recuerdo el año)  quizá tomando en cuenta el largo camino recorrido  y las acciones de su calidad humana, no hay nada que no tenga su causa, fue elegido por la comunidad de  estudiantes del 5to año  para< que fuera padrino  de su promoción.  El acto se llevó a cabo en el anfiteatro de la institución. Decisión que  contó con el respaldo  de profesores y del Centro de Estudiantes. El hombre homenajeado reaccionó con alegría y humildad, como un sueño guardado que se convirtió en realidad.

Todo esto pasó legalmente por manos de secretaria. La primera secretaria entonces era la simpática  señorita Josefina Pepina Coelles.  La mayoría de los egresados de la citada  promoción  se graduaron de médicos, abogados, ingenieros, veterinarios y en otras áreas útiles a la sociedad. 

Estamos seguros que aquellos que aun viven  llevan con orgullo, grabado en el alma y el corazón, el recordatorio de su padrino de promoción.

Todos sabemos que el tiempo se esfuma en minutos. Tiempo después fueron llegando a realizar las mismas funciones las siguientes personas de Villa de Cura,  Samuel Corniel, José Pulido, Pedro Pablo Morales, (en otrora interprete del arpa aragüeña); Martín Méndez, Antonio Breto, Vicente Flores, Elisa Alvarado, Carmen Tovar, Yetsi Tovar  y Darwin Díaz.

¿Quién más indicado en la vida del Liceo que la secretaria señora Pepina Coelles, que vino de allí, quien gentilmente, a pedido de quien escribe, emitió su veredicto: 

“Todos gente de bien, decentes, atentos y eficientes en su trabajo”.

Este noble personaje villacurano don Amador López ya se encuentra descansando en paz en los predios de la eternidad.

 Oscar Carrasquel, La Villa de San Luís Tricentenaria. 

 

martes, 10 de febrero de 2026

CRÓNICA RELATOS DE LOS CARNAVALES DE ANTES

 


 

 GISELA I (Gisela Matute) aparecen Josefina Cambra, el Paje es Carlos Trujillo

 foto facilitada por  Manuel Enrique Matute


Por Oscar Carrasquel

 

Hace muchos años atrás nació una frase romántica muy popular que reza “Recordar es volver a vivir”. Nos volvemos a encontrar para  contarles  cómo eran  aquellos carnavales antañones,  los disfrutamos en grande.  Se celebra antes de la Cuaresma cristiana. Se le rinde culto al Dios Momo o Rey Momus, "patrón de escritores y poetas".  La artista cubana  Celia Cruz inmortalizó una de sus canciones  titulada "la vida es un carnaval".  

Muchos  sostienen que desde 1950 hasta 1954, en tiempos de Marcos Pérez Jiménez,  se organizaron unos de los más fascinantes carnavales en Venezuela. Tanto en la capital de la República y también en la provincia.  La festividad es movible en el Almanaque Rojas Hermanos, comienza en febrero o en la primera semana de marzo.-.El cabeza de casa andaba pendiente de los días de asueto para irse de vacaciones con su familia a la playa o al llano.

Hacen años atrás  el Ayuntamiento de Villa de Cura   nombraba una Junta  pro-festejos, la cual desarrollaba una extensa programación, y no conforme con esto, el fin de semana siguiente se festejaba lo que llaman la "octavita"... La junta de carnaval estaba representada en cada uno de los  barrio, y en comunión con las instituciones educativas  enviaban personal docente, reina, séquitos  y carrozas al desfile central para magnificar la fiesta. 

Durante un  "puente" largo de cuatro días se organizaban comparsas, desfiles de carrozas por las calles principales, levantaban templetes y en el centro  en su trono la Reina. Las calles encementadas se llenaban de papelillos, serpentinas y caramelos, las calles principales recorridas por las muchachas más bellas y elegantes coronadas como reinas  junto a su corte, montadas sobre  plataforma de camiones.

De esa época recordamos a la  chica villacurana llenando los espacios de belleza y  alegría  entre tantas  las jóvenes del ayer ,Gisela Matute, Gladys Ledezma, Lisbeth Lara Parra, Mireya Coelles,  Sonia Meza, Marianela Ascanio, Bergeny Curvelo Huttado, Maruja Matute, Esmeralda Páez, Carmencita Torres y Adelita Martínez.

La cuerdita de muchachos que no se habían alargado los pantalones, se colocaban en distintos lugares esperando el paso del desfile disputándose los puñados de caramelos y papelillos que volaban por los aires: ¡Aquí es...Aquí es”. 

Uno de los disfraces, quizá el mas colosal de aquellos carnavales  correspondía al canario Agustín Dorta,  quien era propietario de la “Arepera La Única”. Se presentaba a los desfiles en franelilla y  vestimenta de campesino, sombrero de cogollo sobre la melena, llevando las riendas de una carreta arrastrada por un caballo, tirando papelillos, repartiendo  caramelos y golosinas a la muchedumbre apostada en sus viviendas.

Por su parte,  Pastor Ilarraza, un hombre  jovial, alto, fornido, se disfrazaba de rumbera con un vestido de cola, un peinado de pañuelo enrollado en la cabeza, moviendo la cadera al ritmo de la música, cual la  actriz del cine mexicano María Antonieta Pons. Después del desfile se paraba a bailar   en la plaza Miranda, y en la tarde-noche llevaba su show  a los suburbios de nuestra Alameda.

Se realizaban bailes en el Club Social de la calle Miranda;  en el Club Sorocaima,  Club  los Amigos; Centro Social  Aragua.  Por cuatro noches  consecutivas se prendía la fiesta en los amplios salones del Bar Savery. En cualquier casa particular había baile de disfraces y concurso de disfraces para los menores de la casa. Además  se realizaban bailes al lado del CVN, con música en vivo.

Damas y caballeros se intercambiaban irrigaciones con talco Menen y polvo  "Sonrisa",  se rociaban la ropa con Agua de Colonia Jean María Farine; tanto las damas como los caballeros se veían envueltos en aromas de finos perfumes parisienses, que en esa época  eran baratos en la tienda "La Casa de Cuadros".

Hay diferentes modelos de disfraces de acuerdo a la preferencia,  el más  llamativo era el disfraz de "dominó". El arte lo aprendió hacer la señora Petra Torres;  costurera que vivía en la calle Urdaneta; tenía servicio de alquiler del disfraz de dominó .  El disfraz de dominó no era otra cosa que, un imponente gabán colorido con un antifaz para oculta la identidad. Salían comparsa de todos lados, algunos  disfrazados de negrita. En un baile de máscaras era muy usual una frase retadora "A que no me conoces".   

En los bares de la Alameda  calle  el cementerio, se prendía una rumba de cuatro días seguidos,  gente de acá y arreadores de ganado que llegaban del llano, se soltaban el moño en el Bar "La Gavilana" y en el botiquín de don Pancho Espi, tiempo después cambió de nombre para “Bar La Cubana”. El Negro Testamar, el de sangre llanera, parrandero incorregible,  se disfrazaba  de dominó y cuando estaba medio ebrio se quitaba la máscara para que lo conocieran, seguía envuelto en su dominó sacando pareja con la misma alegría que lo caracterizaba.

No hay que olvidar los desfiles de carrozas y bandas show de diferentes instituciones educativas de Villa de Cura los cuatro días de carnaval,  con la participación de las escuelas públicas y privadas, y la representación del Parque de Recreación Dirigida CVN; con su banda show tocando la música de “steel band”, y grupos de danzas, en medio de fuegos artificiales, sonidos de pitos y cornetas. Se integraban a los desfiles, Clubes sociales, Cámara de Comercio, sindicatos, empresas de servico y  almacenes al mayor.

En la capital de la República, cuando  Caracas era llamada por todo el mundo  “ la Sucursal de cielo”,  los carnavales eran esectaculareses, los del  Hotel Ávila con aquel slogan del Musiú Lacavaleri y Víctor Saume  “En el Ávila es la cosa”. Aquellos del Circulo Militar, a cuya fiesta cual asistía  el Presidente Pérez Jiménez con su familia..  Las fiestas en el Club Paraíso; los bailes en el Hotel Tamanaco, Club Casablanca; Club Hipocampo,  La Hermandad Gallega; el baile de disfraces del Terminal de Pasajeros de La Guaira, amenizados  por las orquestas caraqueñas de la época, la Billos Caracas Boys, Los Peniques, Chucho Sanoja, los hermanos Belisario y Luis Alfonso Larraín. .La orquesta cubana Sonora Matancera alternaba con Los Corraleros de Majagual, amenizaban los bailes populares de carnaval en la Plaza Venezuela,

El martes de Carnaval generalmente se terminaba la fiesta  Se jugaba en las calles con baños de agua mezclada con almidón, negro humo y otras sustancias, a pesar que  estaba: "terminantemente prohibido el juego con agua y sustancias nocivas a la salud" 

En cierta ocasión,  llegando del trabajo, al bajarme del carro, me mojaron hasta quedar totalmente emparamado, sin poder evitarlo, me lanzaron agua pareja desde una terraza, unas vecinas que vivían al lado, eso sucedió  en la calle doctor Manzo, frente a la Aristides Rojas.

El gobierno del General Pérez Jiménez, quizás por evitar alteraciones del orden público y para garantizar su seguridad, minimizó el carnaval a partir de 1954,  cuando quedó parcialmente extinguido. La historia nos indica que no fue la meta, siguieron, pero menguados.

Pues bien, la larga sequía  de las fiestas carnestolendas en Villa de Cura; en los años que corren orgullosamente ha sido continuada por la Fundación Cultural  Calle Páez, con una exquisita  fiesta carnavalesca en su calle, desfile, comidas, bebidas y diversiones a granel  El Comité de Feria y Fiesta de la calle Sucre también se niegan a verlo desaparecer y  procuran mantener viva la tradición. 

 

Agustin Dorta sobre la carreta en los desfile de carnaval de 1952 Foto Editorial Miranda. 

   Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria                

sábado, 7 de febrero de 2026

HILDEMARO FLORES EL SALSERO DEL BARRIO VENEZOLANO

 

        


        

 

Por Oscar Carrasquel

 

La salsa es un género musical que nació de la mezcla de varios ritmos caribeños, especialmente de  Cuba y Puerto Rico. Los cuerpos no se rozan como bailar bolero,  pero se encarga de mover el esqueleto y alegrar  los corazones; algunos dicen que se comenzó a llamar Salsa  desde los años 60 y 70 en Caracas y se regó por toda Venezuela.

En esta oportunidad les traemos a la popular figura de Hildemaro Flores, compositor, bailador e intérprete de la salsa, "SAKARA, SAKARA PA QUE GOCES" en su promocional grito de guerra;  de pura cepa villacurana es el personaje, nace en el Paredón de la Represa  el  21 de junio 1966, allí creció con gente que le apasiona la musica..  

Sigue siendo  de los primeros que conocemos en La Villa de San Luis con un oído y una capacidad asombrosa,  componiendo letras y cantando salsa. Su cara es bastante conocida,  su arte y arraigo popular le valió el apodo artístico del Salsero del Barrio.

Hildemaro Flores viene de una dinastía fiestera. Volviendo la mirada al pasado, su padre respondía al nombre de Ricardo Flores, buen ciudadano, pasaba todos los sábados pedaleando una bicicleta con un toca discos  y una ruma de long play en la parrilla, fue una especie de  disc jokey, promotor de  los populares "bailes de arroz" en la villa. De su familia directa, la gorda Trina fue arrocera bailadora de ritmos tropicales, y la abuela Juana a mediado de los 50 fue considerada una de las mejores bailadoras de joropo central en estos lares aragüeños.

Hildemaro Flores, es cantautor que improvisa salsa brava para bailar sobre cosas que le retoñan de su corazón, toda su vida enamorado de ese sabroso ritmo,  canta con acompañamiento de conjuntos musicales en vivo.  En cualquier  tarima o en algún rincón donde haya conexión eléctrica pone a sonar su explosión salsera,  con la ayuda  de grabaciones electrónicas y el complemento de su educada y maravillosa vocalización. Para eso no  necesita ensayo.

Ya lleva tiempo  dedicado a la actividad cultural en Villa de Cura. Muchos amigos de la salsa ponen a vibrar el cuerpo con sus interpretaciones. Hidemaro siempre carga en la mente una amplia selección de canciones,  cada una con letras de su creación. Se cuentas  muchos los  temas que han alcanzado popularidad por intermedio de las diferentes plataformas digitales, Facebook,  Instagram, TipTop. Ciertamente en sus adaptaciones musicales introduce a personajes y hechos. Sus magistrales inspiraciones abarcan desde la política pasando por lo social, cultura, deporte y otros sentimientos del alma.

Con la paz espiritual en la que vive, muchas veces en la nocturnidad pone a mover el cuerpo, al toparse con una buena bailadora de salsa. Cuenta muchas de sus anécdotas con una sonrisa casi permanente. Siempre dispuesto a sonar la música salsera en los espacios de la Casa de la Cultura Rafael Bolívar Coronado. 

Generalmente lo acompaña por la misma ruta  un hijo llamado AARON, quien a mi juicio tiene mucho futuro, con una mentalidad en crecimiento, su padre le escribe las letras de las canciones. Sin dejar sus estudios de secundaria desarrolló una  pasión por la música de salsa, interesado en seguir el legado de su progenitor. Algunas veces, cuando no tiene clases,  hemos visto a AARON FLORES    comportarse  . Muchas veces graba a dúo con su maestro musical.

Si quieres localizar a Hildemaro Flores pueden buscarlo en la redes sociales, también en reuniones con el grupo de gente ligados al mundo de la cultura,  en actos y giras convocados por  Sacven y Cauza PC, a cuyas sociedades pertenece.

Lo describimos como un ser muy humilde, sin altanería exhibiendo siempre una cordial sonrisa. Por sus carencias económicas siempre anda por la calle distribuyendo caramelos chinos, se ubica  en cualquier esquina, negocio o tal vez debajo de los árboles de la plaza Bolívar y Miranda, y la gente siempre le compra la golosina. Para grabar un Single promocional tambien búsquenlo. Son muchos los admiradores de este género musical popularizado por este cultor enamorado de su pueblo.


Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria

 Fotos restauradas por Félix Humberto Herrera

viernes, 6 de febrero de 2026

! OH REINA ANDREA LUCÍA !

 


!OH REINA ANDREA LUCÍA!


       Oscar Carrasquel


Brotó una blanca florecita

de la primera siembra

Tienes más belleza

que un sueño de fantasía

En la distancia palpo su ternura

En cada suspiro

Inhalo su fragancia

Comienzas a abrir los ojitos

A traducir la palabra abuelo

Se oye tu primer llanto

como radia de una lejana sinfonía

Y cual niño Jesús en el pesebre

Vienes a implantar tu doctrina de amor.

 

 


miércoles, 4 de febrero de 2026

HONOR A SAN VALENTIN



Oscar Carrasquel

Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela




Si no fuera por el amor


No existiera el mundo


Si no fuera por el tiempo


que pasa inexorable


la vejez sería un periódico de ayer


Que me perdonen todas ellas


que mi inspiración plasma


pero si no fuera por las bonitas


nunca llega a mi mente innata


la llama de cada suspiro


ni las soledades del alma


se hubieran llenado de alegría


ni el corazón diera lindos latidos.


                     La Villa 14 febrero 2026


 


lunes, 2 de febrero de 2026

VILLA DE CURA PRESENTE EN LA CAMINATA DE SAN SEBASTIAN


                                       Imposición de medalla al doctor Nucho Fantasía

Por Oscar Carrasquel

Más de 3500 personas de distintas edades participaron en la edición número 39 de la  caminata que tradicionalmente se lleva a cabo el último sábado del mes de enero de cada año en honor a San Sebastián, cubriendo un recorrido de 42 kms, desbordados  de inspiración por la abundante flora y frescura de la montaña del Parque Nacional Henry Pittier, saliendo desde el peaje El Limón en Maracay hasta finalizar enfrente de la iglesia San Sebastian del municipio Ocumare de la Costa.

Las  5.45 exacto de aquel amanecer marcaba el reloj cuando se dio inicio a la actividad deportiva llena de fe católica. Antes de partir la caminata- peregrinación le fue impartida la bendición y demás oficios religiosos por el párroco Santiago Araujo, que viajó de manera especial desde  Ocumare de la Costa. 

El pelotón de atletas cubrió el primer trayecto de 14 km disfrutando del aire puro de la montaña hasta llegar a Rancho Grande, y luego el descenso de 28 kim finales para concluir en la costa aragüeña. Como es forzoso entender, los últimos 10 kms de la ruta es lo más extenuantes por el sol y el ejercicio  que aumenta la sudoración.   

Es bueno destacar entre la multitud de personas  la presencia de senderistas provenientes de la ciudad de Viilla de Cura, municipio Zamora, inscritos y provistos de la franela oficial,  tales como  Nucho Fantasía, por cierto la presente es la 5ta edición donde participa. El resto del grupo que se juntaron para viajar a Maracay,  conformado por Ángel Torres, con una experiencia de 20 ediciones de la jornada para Ocumare de la Costa, peregrino que recorre la ruta Villa de Cura-Santa Rosa estado Lara; en enero; Ramón Pérez, Elida Rojas, Lourdes Díaz, Marielis Mendoza, José Rafael Córdova y Scarlet Piña. Hay otros corredores independientes de ka Villa que cumplieron la meta, cuya lista desconocemos. 

La caminata tiene un sentido espiritual y al mismo tiempo  una de las mayores pruebas de resistencia física que se realiza en la región central del país. La totalidad de senderistas en sus declaraciones, coincide que la jornada contó con una excelente organización, un significativo operativo logístico con suficientes puntos de hidratación con agua potable durante todo el desarrollo del evento, acompañados de personal paramédico y primeros auxilios, además de la efectiva colaboración de parte de las autoridades a fin de garantizar la seguridad de las personas. A pesar de eso el apoyo mutuo y familiar es fundamental.

Al final hubo de parte del Comité Organizador imposición de medallas a los participantes; y entre otros actos, celebración de la santa misa oficiada por el padre Santiago Araujo, el sacerdote que aparece retratado al lado del doctor Nucho Fantasía,  con una sonrisa cordial y amena, conversa con la doctora María Savo Lapenta, reafirmando la amistad de varios años. 

El galeno senderista de Villa de Cura nos indicó finalmente que, ya se están preparando para el 14 de febrero cuando se  realizará la caminata de 21 km de montaña, desde la ciudad de La Victoria con llegada a la Colonia Tovar. 

 
El padre Araujo dialoga con Nucho Fantasía, María Savo Lapenta y demás
acompañantes
  
Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria

domingo, 1 de febrero de 2026

HISTORIA DE UNA CANCIÓN

 




HISTORIA DE UNA CANCIÓN

          Oscar Carrasquel

 

Hay letras de canciones

que se parecen al hombre

Que se meten como un aguijón

entre los escombros del alma

 

Que cuentan historias

y retan a quien las oye


La que vas tarareando

por la calle mientras caminas

 

La grabamos en el cerebro

y revivimos un feliz pasado

 

Son como cartas guardadas

de ateridas  añoranzas

que reviven sueños, ilusiones-

 

La mujer amada adiós  dijo

agitando  un pañuelo de seda

Cual  tren en la estación

que suelta suspiros  de despedida.

 

 

 

 

 

 

DON AMADOR LÓPEZ UN VALIOSO EJEMPLO DEL LICEO ALBERTO SMITH

                   Fachada del Liceo Alberto Smith foto aportada por Félix Humberto Herrera                                     Por Osca...