En este lugar funcionó Bodega Caracas, Bodega 5 de julio y Pescadería Cagua
Por Oscar Carrasquel
En la Villa de Cura de mitad el siglo xx, en esa etapa cuando era pueblo y ocurría un incendio de cierta magnitud, de día o de noche; lo primero que se oía en todo el perímetro urbano era el toque en arrebato de las campanas de la Iglesia Parroquial, anunciando la emergencia y solicitando auxilio.
En el correr del siglo xx sucedieron algunos episodios lamentables, que también forman parte de la memoria histórica de la ciudad, que todos sus hijos y habitantes estamos llamados a querer.
Una vez el corresponsal amigo señor Víctor Hernández Ramos, escribió una nota insertada en el quincenario “El Villacurano”, donde señalaba que entre los años 1929/1930 se registraron dos grandes incendios en el comercio villacurano.
El primer incendio aconteció en 1929 fue en el interior del almacén mayorista de don Manuel López, ubicado en la calle Comercio, llamada en ese tiempo calle Zulia. Refiere la aludida nota´periodística textualmente “las latas de manteca sonaban en el aire como cañonazos”.
El otro incendio acaeció el año 1930 en la calle Real (Bolívar) en una tienda conocida como “Casa Benarroch y Cia”. propiedad de los Hermanos Benarroch, españoles. La gente trató inútilmente de sofocarlo. Ardieron completamente sus inventarios con pérdidas materiales cuantiosas.
A finales de la década del 40, en la calle "Cementerio", cruce con Bolívar y Villegas (foto) existió un negocio con el nombre de bodega "Caracas”, propiedad el señor Pablo José Caracas. A las 9 de la mañana de un domingo, antes de misa,, se desató un incendio de grandes proporciones en la bodega "Caracas. La ciudadanía y agentes del orden público, con perolas y recipientes corrieron para ayudar a sofocar las llamas. Las perdida materiales fueron totales.
La bodega, posteriormente fue refundada con el nombre de bodega "5 de julio" por el comerciante apureño don Rafael Ortega, con una pequeña tasca anexa donde se iba a calmar los caloromes.
Mucho antes, en el año 1909, según nos relata nuestro amigo profesor Oldman Botello, temprana la tarde de un día de semana se incendió el negocio de ferretería de don Alberto Montenegro. Las llamas fueron sofocadas por los vecinos y agentes de policía con agua del río Curita, cargada en carretas tiradas por mulas.
En el año 1959 explotó una cisterna cargada de combustible propiedad de un señor de nombre Luis González. la cual se encontraba estacionada en un solar anexo a su vivienda en la calle Sucre, al lado del abasto el "Cofre de Oro”. La intervención del cuerpo de bomberos de Cagua, evitó que el fuego cubriera otras unidades gandolas que se encontraban en el lugar del suceso,
Aseguran que una tarde, que pudo ser en 1960, antes de celebrase la misa, con la iglesia llena de feligreses, se desató fuego en el interior de la Iglesia Matriz San Luis Rey; las primeras versiones indican que el encendido se originó por unas velas. Se quemaron techos, documentos, libros del archivo parroquial.Mucha gente se trasladó al lugar para ayudar a sacar los santos para la calle. Por la gracia de Dios no hubo personas lesionadas, pero si se vieron correr feligreses por la calles adyacentes.Según testimonio de su nieto René González Romero (el de Javori) :
“Aún me acuerdo que mi abuela Rosa Romero salió a toda carrera de la Iglesia y llegó a la casa con una sola zapatilla en la mano, sin velo y con el pelo chamusqueado”. Simón Sayegh, un ciudadano honorable de Villa de Cura, guarda fotos de oro de celosa propiedad sobre el suceso.
Uno de los grandes incendios ocurridos en la población, tuvo lugar en una panadería propiedad de portugueses, ubicada en la calle Miranda, cruce con la calle Carabaño, centro de Villa de Cura; las bandejas de aluminio se vieron correr como barajitas con el viento. La edificación fue restaurada y reinagurado el establecimiento. La voz del pueblo que es la que manda en laactualidad la llama “La Panadería que se quemó”.
Un suceso como si hubiera ocurrido ayer fue el incendio en la empresa Plagatox, en la zona industrial, en la vía que conduce a Los Tanques, Un diciembre cuando sus trabajadores se preparaban para salir de vacaciones y celebrar la alegría de la Navidad. Se produjo un incendio en el área de maquinarias y depósito de productos químicos, con el lamentable resultado de dos personas fallecidas, y otros obreros presentando graves quemaduras.
Los hechos aquí narrados naturalmente provocaron perdidas humanos, daños materiales cuantiosos, pena y desolación en la familia villacurana. Esos hechos los conocimos directamente en aquellos años de la mocedad. A todos nos anima el propósito de dar a conocer la pequeña historiar de la ciudad y sus grandes acontecimientos.
