Por Oscar Carrasquel
Por Oscar Carrasquel
Por Oscar Carrasquel
Satisfacción
me produce este homenaje
Al cronista
popular Manuel González
Él tiene un
compendio de historias
Como para
imprimir un libro
Buena letra, redacción y moral y cívica
Durante años
anduvo con artistas de prestigio
Por su pluma se han paseado efemérides de artistas
de lo más granado del pentagrama musical venezolano
Cantador de la música llanera con una voz fuerte bien acoplada
acompañado al arpa por su compadre Ramón Páez.
Enorme zapateando
un joropo con el alma
Su fama
viaja por otras tierras
Que enlazan el mapa de la Villa con la llanura
Su voz se
hace eco a través de las ondas hertzianas
Locutor,
presentador y animador innato
Presentador de espectáculos y festivales nacionales
Me hice seguidor de su programa radial "Venezuela y su folclor"
por radio Kristal
En sus andanzas conoció a Inés y la alzó al anca de su caballo nuevo
Manuel
González ¡Bendito seas!
Tu que pones a volar alto el folclor por los aires de toda Venezuela
El veredicto
final lo recibes de tus colegas de la cultura
Ahora que te preparan este homenaje
En este recinto donde sopla el viento llanero
Y retozan caballos bajo la sombra maternal de "La Cimarronera" y de yeguas en el tranquero.
Después de padecer de una dolencia no se apoya en bastón
Se sostiene del arpa y de un sabroso "zumba que zumba" y otros temas de su repertorio.
Y como prenda de vestir en presentaciones usa liquiliqui blanco y sombrero alón marca Borsalino.
Hombre trabajador con esfuerzo constante
formador de una gran familia
Con la fe cristiana sembrada, como crece el mastranto
en la sabana.
Oscar
Carrasquel La Villa de San Luís Tricentenaria.
EL FIADO UNA
DE LAS TRADICIONES MÁS ANTIGUAS
Por Oscar Carrasquel
Ciertamente una
tradición bastante lejana usada particularrmente en la provincia venezolana. Se trata de un financiamiento
familiar a corto plazo, existe en la Villa de San Luis desde antes de la era
petrolera, con mayor enfásis a mitad del siglo XX.
Sobre el
dinero que circulaba se acuerdan de un bolívar de pura plata con el
rostro del Libertador. dicha efigie grabada en las monedas por el francés Albert Desiré
Barre; la mejor moneda de toda la histori (foto)..
En esa
actividad productiva de vender por cuota es bueno recordar a la señora
Enriqueta Maldonado. empleada de confianza de la famosa “Tienda de Cuadros”, para dedicarse a la venta por cuota de calzados
para damas, caballeros y niños, y ropa para los más pequeños de la casa.
Hasta hace
poco usted se podía comprar un traje o
un liquiliqui en cualquier sastrería por el sistema de club. Esta forma permitía pagar por cuotas semanales. y al
mismo tiempo participaba en un sorteo por alguna de las loterías. Por el número
terminal asignado.
El fiado con
ñapa era una modalidad muy común en las bodegas de confianza. Aunque el
bodeguero ponía colgado de una pared un avisito con una frase que decía “hoy no
fío mañana si”, y usaban un cuadro
montado que rezaba “Así te pones para pedirme fiado y así cuando te voy a
cobrar” ,sin embargo Régulo Ortega y Francisco Martínez te entregaba productos con la promesa de pago semanal o quincenal.
El judío Samuel Shuster
en los años 40 -50, vendía cortes
de tela a domicilio a las costureras de la Villa cabalgando una mula con una silla villacurana. Tuvo su
tienda en la calle Urdaneta en la “cuadra larga”. En una casa grande propiedad de la madre de José
Paredes.
Lo demás
sobre el sistema de pago por cuotas lo
trajo las tiendas "beduinas" o de árabe a Villa de Cura en los años 50 en
adelante. no solo se requería arte sino sigilo e inteligencia. Por esas tiendas
de árabe desfilaron familias villacuranas de diferentes estratos sociales. ¿Se
acuerdan de Mauricio Kudari, Camilo, Jorge, Nadim. Samir, Elías,
Abdul, J Brain, Edmundo, Abraham, Yamil, Bachir, Acharam, y otros que nunca
cambiaron la forma de vender a crédito. Ellos no solo aportaron su trabajo a la economía local, también formaron valiosas familias en nuestra comunidad.
Revisando
papeles sueltos guardados dentro de una caja de zapatos encontré un poema
libre que quiero compartir con los amigos lectores. Cuando éramos más jóvenes
nos deleitaron esos dialogos de las venta a crédito. Y al rato decidimos escribir estos versos.
!BIERDO BAISANO.!
Oscar Carrasquel
Se oía la frase del árabe
ahora la quiero refrescarSe
juntaban el aguinaldo, la quincena.
El monto
de las utilidades
que
entregaba el patrón
Y los
cachivaches de la casa
y en su
medio conversar,
como
queriendo llorar
Todos los
corotos anotados
en breve
tiempo te los apartaba
Y en el
cajón de una camioneta
Brígida Carrillo de Landaeta Foto archivo O C.
Por Oscar Carrasquel
Hace
tiempo tenía una deuda con ellas y después
de estar alejado, hoy la vengo a saldar es decir con una crónica a la realidad
de este oficio, realizado con sabiduría por estas servidoras de Dios, cuya
misión tiene un solo propósito. dirigir rezos y cantos religiosos en velorios,
novenarios y responso de difunto. Allí están ellas y ellos, sin tarifa
atendiendo con mucho amor y cariño. Cuando ella llega a un rezo es un acto muy
caritativo, todo cambia; los deudos del
difunto y los rostros de los acompañantes saben que llegó un auxilio espiritual
tan grande por su influencia en los
horas aciagas e inevitable del dolor.
Ningún ser
humano esta preparado para vencer las tinieblas cuando las circunstancias son adversas. El
oficio algunas veces viene por herencia pero lo cierto es una vocación que
se lleva en el alma con fe y el amor a
Cristo Jesús, de manera perpetua hasta que dure la vida.
La crónica
pretende hacer justicia y que sus nombres no caigan en el olvido. Es bueno
recordar que la líder de las rezanderas
en la Villa de San Luís Rey fue la señora Raimunda Esaá de Nieves, le
sigue Brígida Carrillo de Landaeta: en la
memoria están presente también los nombres de Fulgencia Izaguirre,
Anitica Pérez, Rosa Herrera, Piedad Herrera, Ligia Romero, Francisco Natera,
Josefina Natera, Amador Campos, Faustino Mora, Simón Aponte, Elena Vidao, Luisa
de Izzo, Venecia Ariza, Angelina Lovera, Hilda Romero, Anitica Muñoz, Petrica
Muñoz. Ivonne Peña, Miguel Ángel Bolívar, Virgilio Liendo, Josefina de Lara,
Ana Parra, Leida Pérez, Carmen Salgado, entre otros.
El viejo
oficio anda por el centro y los barrios de nuestra amada Villa de Cura, no solo
como un servicio social cristiano sino
como un acto de humildad y de solidaridad que va más allá de un responsorio de
difunto. No las veámos con temor sino
con realismo, gratitud y como un verdadero alivio espiritual.
Oscar
Carrasquel. La Villa de San Luis Tricentenaria.
Gracias a
indagaciones de René González Romero
Por Oscar Carrasquel
Esta crónica la
comencé a escribir hace varios años
atrás, la hice en una vieja
Urdewood de cuando mi padre trabajaba en
un diario de Caracas..
¡Natividad ¡ Así era su nombre de bautizo y confirmación. En aquella Villa de Cura de
ayer ganó popularidad en gran medida por el sobrenombre.
La madre, una guapa guariqueña
de nombre María Bermúdez; con los claros
de un día cualquiera, antes de despuntar
el alba, trazó la ruta del centro y sus pasos anclaron en un pueblo
noble que les brindó cobijo toda la vida. Natividad había
nacido el 12 de diciembre de 1931 en la cálida población de Tucupido, Municipio José Félix Rivas, Estado Guárico.
Natividad llegó de
seis años a la Villa junto con la madre y dos hermanos. Rómulo y María Bermúdez. Pero en la adolescencia la sabiduría popular decidió
ponerle un apodo cariñoso: ¡Meneco¡ Así se quedó. En una conversación ccon él, le
pregunté por el apodo y me respondió “Caramba chico Carrasquel ese
sobrenombre me lo pusieron los jodedores” .
Natividad fue un hombre alegre, chistoso, reilón, tal como dice el dicho servía para todo, hasta para remedio, con su estampa jocosa, La vida le ha enseñado un poco de cada cosa para que la disfrutara a su antojo, cursó la primaria en la Escuela Federal Arístides Rojas. Muchacho tremendo en la escuela, peleón, por eso lo paraban frecuentemente mirando para la pared en el recreo.
Los círculos en que
se movió eran estudiantes, beisbolistas, placeros, galleros, jugadores de
billar y pool, apostaderos de caballos y amigos incondicionales.
Después de haberse alargado
los pantalones en cualquier calle se podía observar a bordo de una bicicleta de paseo; realizando las
diligencias de la tienda y mueblería “La Libertad” de don Omar Gutierrez (Av Bolívar que lucía hermosa).
Más tarde laboró haciendo el
trabajo de coime en un salón de billar y Pool en el Bar Palumbo. Quién no probó
en este botiquín el dulce de leche , de toronja y lechosa de la cocina de misia María
Palumbo a medio (0.25) la ración. En
ese tiempo nuestro pueblo fue visitado por
un campeón latinoamericano de billar de apellido Valdivia,
Rivalizó con Angel Moina, Enrique Flores y Luís Manuel Hernández Acevedo.
“Meneco” elaboraba
cada sábado una “dupleta” de dos bolívares para apostar a
las carreras del 5 y 6, y cuando le preguntaban por la persona ganadora,, con una sonrisa amplia de amistad
respondía como el lotero: "ganó la Bandera”, o sea la casa.
Ciertamente a “Meneco” jamás se le vio tomando en la
barra de una cantina. Lo que si podía hacer era tener dos mujeres a la vez, como dice la canción que interpreta el
compositor y cantante Teo Galíndez
Una de sus grandes
pasiones fueron las gallos de pelea, fue preparador, criador y apostador, representaba
la cuerda "La Molinera" de don Ángel
Molina. Con “Molinita”, como se le conocía, aprendió a preparar gallos
de combate, anatomía de la raza, pesaje y
la terminología utilizada por los galleros en las peleas.
A veces se le ocurrían peripecias como la que les paso a contar. Un día
cuando venía su pana Leopoldo Figueroa con un camión ganadero colocó una
corneta de pera en la esquina de Palumbo. Casi
llegando accionó la corneta y Leopoldo
pegó un frenazo que casi lo hizo salir por el parabrisas, Salió corriendo
en zing zag y lo encontraron escondido en el botiquín el Teide, con la
complicidad de José Rafael el popular“ pie de clavito”.
Siempre lo recuerdo
bien vestido. Se peinaba la cabellera ondulada con brillantina Palmolive.
Y se planchaba el bigote con una mano, acostumbrado
a rociarse con perfumes parisienses fáciles de adquirir en ese tiempo. El
grupo de tomadores de pelo le decían que bien podía encarnar el papel del
actor norteamericano Errol Flynn, “Meneco” colocó en una pizarra una frase directa para
ellos: “Con la vista no me desbancan y fiado hace tiempo que murió”.
Fue un ser nacido en
el llano pero criado en la Villa, de aquí no salió nunca. La última vez que nos
vimos un diciembre aproveché de tomarle
la foto de la crónica. Me dijo que casi no lo dejaban salir afuera, se
asomaba a la reja para buscar la luz del sol de la mañana. Siempre se snetía orgulloso de
recordar a sus viejos amigos,. ”Manuel Jiménez (el Indio Eulogio) es más viejo que yo", haciendo alusión y jugando una broma.
”Meneco” ya no era el mismo de antes, ya no contaba con el aroma fresco de la memoria. Sonrió con la misma sencillez de antes. Su vida estuvo llena de peripecias, cuentos y de anécdotas. El 17 de abril de 2021 nos dijo adiós le llegó el minuto final de su existencia terrenal. Ojalá Dios tenga un lugar reservado para él en el cielo.
Virgilio Rengifo. Foto tomada de archivo familiar
Por Oscar
Carrasquel
Abrimos la página deportiva para los fanáticos y amantes del ciclismo en
Villa de Cura. Nuestra ciudad ha sido tierra fértil para la mayoría de
las disciplinas deportivas, entre ellas el ciclismo. Virgilio Rengifo en las
décadas de los años 50 y 60 tuvo una significativa figuración en la entidad aragúeña, Participó mucho antes de cumplir la mayoría de edad en competencias de bicicleta de paseo que se llevaron a cabo en
el circuito cerrado de la avenida Paradisi, Posteriormente incursiona
individualmente en bicicleta de carrera y actúa en otros escenarios en Cagua, La Victoria, Santa Cruz, Turmero, Maracay, Palo Negro,
Magdaleno y otros
Sus inicios formalmente fueron en
las filas del club "C C Zamora", la cuarteta de corredores la conformaron los pedalistas Pedro Izzo, Cesar Sánchez, El “chingo”
Landa y Virgilio Rengifo, ganador individual por Rengifo, y por equipo de los clásicos organizados por la Federación de Ciclismo del Estado Aragua. Como se
recordará el club “C C Zamora” estuvo bajo la asesoría y dirección técnica de un grupo conformado por Marcos Araujo, Manuel
Pino, Erasmo Pino, Rafael Terán, Asdrúbal Bolívar y su hermano Rigoberto
Bolívar y el operador de radio Vicente Paredes Gil.
Su primera competencia la ganó un 19 de abril , prueba que tuvo como
ruta 30 vueltas en el trazado de las calles Bolívar y Miranda de Villa de Cura,
ganándole en embalaje final, nada menos que al rutero Pedro Izzo.
Tal vez Virgilio Rengifo pasa a ser el primer villacurano que
actúa en la selección del Estado Aragua en la 7ma Vuelta
Internacional de la Costa de Barranquilla Colombia, celebrada en 1967, en dicha
competencia ocupó la posición de décimo lugar en la
clasificación general, en donde concurrieron atletas de varios países afiliados
a la Unión Ciclista Internacional.
Rengifo el año 1966 intervino en la 4ta Vuelta a Venezuela, la
competencia de mayor jerarquía en el país, que arrancó en esa oportunidad de la
ciudad de Puerto La Cruz, recorriendo varios estados hasta finalizar en
Caracas. Si hay algo que sería importante destacar es que en esta competencia
Virgilio Rengifo logra un valioso segundo lugar en la etapa San Felipe-Maracay.
Logró destacada actuación en toda la vuelta.
Según escribió Víctor Martínez Rodriguez en su columna semanal
del diario "El Impreso" de Cagua, que a finales del año
1967 Virgilio estuvo con el equipo del estado Aragua junto con Chato González, Eustaquio Alvarado y Francisco Ochoa, intervino con el equipo en los Juegos Zonales del Estado Aragua donde figuró generalmente en los primeros lugares.
No cabe la menor duda, que el año 1968 fue desafortunado para Virgilio Rengifo debido a un accidente, todo parece indicar que iba escapado del pelotón con suficiente ventaja en la subida de Guaya hoy Panamericana,, de repente colisionó con una motocicleta que actuaba como apoyo logístico. A partir de esa fecha se vio en la necesidad de retirarse de ese deporte. Luego de su retiro continuaron sus deseos de seguir en el ciclismo, pero en el rol de consejero y entrenador.
Finalizo la presente nota definiendo su perfil humano, nos comunicamos vía Email con su hija Eliana Isabel, la Maestra
que bregó con niños de primer grado
Virgilio Leopoldo Rengifo era el nombre completo, nació en Villa de Cura,
en el sector Los Colorados el 27 de noviembre de 1946. Hijo de Pedro Ramón Rengifo y doña María de la Concepción
González de Rengifo. Nuestro biografiado tomó estado con la señorita Juana
Alvarado. En un hogar forjado en la disciplina y amor a Dios nacieron, Eliana Isabel, Juan Carlos y Virgilio Leopoldo.
Su celebridad en el calapié nunca le restó tiempo como padre responsable y trabajador, con una
larga experiencia en el campo de la talabartería. Para aquellos tiempos
desarrolló su trabajo de varias décadas, repartido entre dos iconos de la talabartería en Villa de Cura, Francisco Pérez Rodriguez y el Grupo Silvera.
Por otra parte, él, en compañía de otros dos Maestros del ramo, impartió
enseñanzas a los aprendices de como hacer rápido una silla de montar a caballo con sus adornos en un aula de la Escuela de Artes y Oficios, hoy
Centro de Educación Leoncio Martínez, por lo cual sentía pasión.
Virgilio Leopoldo Rengifo, de quien poco se ha dicho, falleció en el
mismo suelo que la madre le dio luz el 02 de diciembre de 2005. Contaba apenas 59
años. Sus cenizas reposan en el cementerio de la calle Comercio. Paz a su
alma.
Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria
"Correita". Foto archivo Editorial Miranda..
Por Oscar Carrasquel Hoy 29 de junio es día de los apóstoles mártir...