jueves, 16 de abril de 2026

HOMENAJE A RAMON MARIA ACOSTA

 

                                     Ramón María Acosta foto archivo Editorial Miranda

                                  

                                                        Por Oscar Carrasquel


Se cumplen este 16 de abril  2026, siete decadas de la desaparición física de este inolvidable villacurano,  quien prestigia la crónica de hoy don  RAMÓN MARÍA ACOSTA " el quebraito".  Para los 40-50 se usaba ese termino por cariño en un conglomerado de poca población. Se trata, según me contaron, de una lesión en la columna desde que era un niño. Esa característica nunca lo separaron de la escuela ni de sus quehaceres cotidianos, cada día para él era  un nueva experiencia,. Nunca  dejó de laborar, y siempre se mantuvo al lado de su familia.  Dirigente de la disciplina del beisbol lo cual le deparó muchas satisfacciones.

Epónimo del estadio de béisbol de Villa de Cura, municipio Zamora, estado Aragua.   Ramón María Acosta abrió los ojos al mundo en Villa de Cura el 18 de diciembre de 1911 y finalizó su alegre existencia el 16 de abril de 1956. Su recorrido por el mundo terrenal fue apenas de 45 años. Como se ha dicho el 16 de abril de  2026 se cumplen 70 años de su muerte.

Ramón María Acosta  de la cepa de la "hermandera" en Villa de Cura, hijo natural de don Heriberto Hernández... 
Ramón María tuvo la dicha el privilegio  de tener dos madres; la que lo tuvo  doña Felicia Edmunda Acosta. Siendo su segunda madre doña Herminia de Guarenas, que lo llenó de atenciones, cariño y se hizo cargo de su crianza y estudios. 
Don Heriberto Hernández en la década del 50 fue dueño de un negocio de abasto ubicado en la calle Comercio cruce con calle doctor Rangel, diagonal al antiguo Mercado Municipal, inaugurado en 1940, Eventualmente, después de sus tareas escolares se desempeñó como dependiente del negocio de su padre.
El grupo familiar vivía frente a la plaza Miranda, contiguo al edifico del cine Ayacucho en la calle Bolívar, al lado de la heladería Macuto. 

Este recordado personaje tuvo una dilatada hoja de servicio en el Ministerio de Justicia como empleado de tribunales. Simultáneamente fue dirigente y entrenador de béisbol. En la compañía de su amigo Inocencio Adames Barrios asumieron la responsabilidad de manager del  glorioso equipo Ayacucho Star BBC, campeón nacional de béisbol juvenil en 1943, un equipo que terminó con la supremacía  de Distrito Federal que ganaba todos los años.

Declamador y cantante era nuestro personaje, tenía un gusto manifiesto por la poesía gaucha; dicharachero, bohemio; fue actor de una compañía de teatro parroquial donde hizo el papel de policía. Cantante de tangos con una fuerte voz, miembro de la Peña Tanguera villacurana. En el beisbol profesional un furibundo aficionado de los Navegantes del Magallanes.

En la década del 50, en el campo abierto de La Aduana de Villa de Cura, al frente de lo que es hoy un Centro Comercial, intervino como arbitro con un peto y una careta en la categoría amateur “AA”. Hombre de una gran serenidad y experiencia para impartir justicia en un terreno de juego. Con mucho conocimientos  del reglamento del béisbol. 

Ramón María Acosta poseía un rico anecdotario de fino humor. Muchas anécdotas de su paso por el béisbol se contaron en aquellos tiempos. 
Hubo un hecho como si hubiese sucedido ayer. Cuenta Pedro Ezequiel González, su compadre, en una columna periodística de la revista EXPRESIÓN, una fecha que se realizaba un juego de campeonato en el estadio Cerveza Caracas en San Agustín, un fanático le gritó desde la tribuna: 
Pórtate bien “quebraito” que tenemos que llevarnos este campeonato para La Villa… 
Ramón María se quedó mirando aficionado desde el terreno de juego y le respondió con su vozarrón: “Chico, no me digas muy duro “quebraito” que la gente se va dar cuenta que soy quebrado”.

Hay en la vida hechos que viven para siempre, lo vimos muchas veces manejando una bicicleta Raleig, dándole pedal en varias calles,  cumpliendo funciones como Alguacil del Juzgado del Distrito Zamora, cuyo titular era don Francisco Coelles Briceño, quien le tuvo mucho aprecio. 
Nunca salía para el trabajo sin su bicicleta de paseo, siempre bien cuidada su estampa, vestía de blanco impecable y zapatos bien pulidos, para llegar al tribunal.

Después de la faena lo pudimos ver cantando tangos del repertorio de Carlos Gardel en la pantalla gigante del cine El Corralón, acompañado de las guitarra del gallo Andrés Delgado y Julio Martínez, y además, formando parte de una revista teatral junto con Josefina Caracas, Críspulo Gallo, Antonio Martínez y otros, bajo la batuta del poeta Vinicio Jaén Landa.

Ramón María tuvo otros hermanos,  Pablo Emilio Acosta "vitamina" para sus amigos;  locutor profesional,  y conocido publicista de Maracay. Sus amadas hermanas María Acosta de Sánchez y Dilia Acosta de Ledezma.

Muchas fueron sus luchas y apariciones en un campo de béisbol y todo lo que entregó durante su vida al servicio de esa disciplina , además de la cultura. Ramón María Acosta fue ejemplo de vida, merecedor de reconocimiento y  todos los honores.

Atrás fueron quedando recuerdos que nunca se borran. La administración municipal y la Liga de Béisbol del Municipio Zamora; creemos que tiene una deuda con la afición. Hace tiempo hubo una solicitud para colocar un busto  o una placa en las instalaciones del mencionado parque de béisbol, ya tenemos la certeza que eso ha caído en el olvido.

Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís,Tricentenaria

viernes, 10 de abril de 2026

ROSENDO CASTILLO “EL PAISA” Y EL OFICIO DE GUACHIMÁN

 

Foto aportada por José Castillo, retocada por Félix Humberto Herrera

                                      Por Oscar Carrasquel

Era un placer entablar un  dialogo con el señor Rosendo Castillo Márquez, "El Paisa" ,  natural de los Andes, allá en aquella tierra nevada se levantó. Para el que no lo recuerda, "Paisa" es una expresión de cariño que se usa en el centro para adjetivar a los nacidos en la región andina. 

La historia comienza en San Juan de los Morros. Siendo muy joven fue trasladado para la capital guariqueña. Rosendo había nacido en el municipio ZEA, estado Mérida. Atraído por la belleza del paisaje y de su gente, fue a parar su periplo a Villa de Cura, convencido por su amigo don Serapito Herrera, para que se quedara. Con tesón se dedicó a trabajar... 

Castillo con mujer y cinco hijos llaneros, fijó residencia en la calle doctor Manzo sur de nuestra ciudad, barrio La Represa, a una cuadra de la esquina “El Coco”.Dos hijos nacieron en el hospital José Rangel.

Silencioso, taciturno,  dueño de una pareja de canes que le servían de compañía, a los cuales le puso el nombre de “Muñeca”  y “Rifle”. Durante años desempeñó en la Villa el oficio de guachimán. El Paisa tuvo a su cargo la vigilancia de la mayoría de los establecimientos comerciales y almacenes mayoristas ubicados en el centro de la población.

Que recuerde la memoria de su hijo José Castillo, custodiaba los comercios más importantes desde las 10 de la noche hasta el amanecer. Almacenes La Violeta, Farmacia Central, Arepera La Única,  entidades bancarias, la Tienda de Cuadros, Cristalería La Villa, Panadería El Comercio, Panadería La Reina y "la que se quemó"; Tipografía Miranda, sastrería La Criolla de Diego Rattia; el negocio de Norberto Ramón Vásquez y los almacenes de Francisco Matute y Manuel Melo. Allá en la Arepera La Única, una madrugada, tuvimos la oportunidad de conocernos y dialogar con el Paisa. Catire, agreste, un poco abultada la panza.

El hombre era como un reloj de pared, para la persona que debía salir a trabajar de madrugada o necesitaba viajar a Caracas en los carritos de Paco Villalobos o Rafael Éxime. Para las mujeres que llevaban el maíz al Pilón de Savery. Allí estaba con su "tuntún" , dando varios golpecitos con la vera.

Como es bien sabido, el reloj de la iglesia  San Luis Rey daba la hora y la media hora. El Paisa era el compañero ideal de los estudiantes en la plaza Bolívar y plaza Miranda, con sus sillas extensibles, los que se preparaban para los exámenes finales, brindándoles compañía y una taza de café negro. Se enfilaba calle arriba y calle abajo. Cargaba una vera bajo de la exila; un envase con agua fresca y un termo cafecero. Y un poncho de hule para amarrar el frío en una noche de relámpagos. 

Lo trataban con respeto los corazones enamorados que regresaban  de alguna fiesta  y se daban cita en algún club social. Y él  respondía con la mano en alto y una sonrisa como  de luna llena (foto).

Siempre conservó su fe en Dios. Amó y fue amado. Se enamoró y casó en San Juan de los Morros con Gisela Lombano de Castillo, de los Lombano de  San Sebastián de los Reyes, procrearon y levantaron cinco mujeres y dos varones, son ellos,  Lina Rosa, María Alicia, Lourdes, Erlina, Vilma Teresa, José y Victor Castillo Lombano.

Todos los conocimos en la Villa como un hombre trabajador que realizó varios oficios. Todos los días en la mañana se dedicaba a limpiar solares y recolectar escombros, aprendió a manejar un camioncito volteo, con el cual también trasportaba arena del río Guárico, desde el sector Quebrada Honda. Para él no existía domingos ni día feriado.

En 1958 entramos en la era de las empresas de vigilancia, y en algunos sitios colocaron cámaras de seguridad, por esa razón despareció la figura del guachimán y la monotonía de sus pasos por la ciudad. El ascendió y se dedicó a  la construcción y mejoras de su vivienda.

Don Rosendo Castillo “El Paisa”, como lo llamaban, se marchó de este mundo, a los 76 años. Para yacer  en la tierra villacurana en donde dejó huellas imborrables en los que lo conocieron. 

 Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria

 

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jueves, 9 de abril de 2026

LA IGUANA VERDE

       



         LA IGUANA  VERDE


  Narración corta.para alumnos de la Simón Rodriguez

 

        Oscar Carrasquel


La Iguana la vi caer sobre la hierba

Se precipitó de sí misma

como si fuera un acróbata

 "Gaspar", que así se llama mi perro

Vigilante, guardián a toda prueba
 
Le dio unas volteretas de campana

Escapar es la  prioridad de la iguana 

Se quedó en calma. hecha la muerta

Con el corazoncito a punto de estallar

Con un instinto natural, inteligente 

Aprovechando unas despabiladas
 
de nuestro perro
 
De repente salió en veloz carrera

Pintando huellas en la tierra
 
Puedo verla en el árbol, meditabunda.

Mueve los parpados de arriba abajo

La quijada le tiembla

Se inventa una sonrisa triunfadora

Desde el pie del Semeruco

Nuestro perro semejando un gendarme

La asusta con sus ladridos

Los ojos brillando como la luna 

Mirando la danza de las mariposas.

jueves, 2 de abril de 2026

LA LLUVIA


    


         LA LLUVIA

      Oscar Carrasquel

En mi campito de dulces días

Oh invierno te siento venir

En la mañana antes del sol salir

En los primeros días de abril

La lluvia vino de una generosa nube

Que a mi, tanta alegría me produjo.

Los cambios de la naturaleza

Solo Dios los sabe definir. 

Ya que se despidió marzo 

Mientras una ola de calor acuchilla

Con nostalgia pude comprobar

Que el agua poca y tibia 

con olor y sabor a tierra

que se vio caer esa mañana 

Fue cual orinada de cigarra.

martes, 31 de marzo de 2026

EL PAVO FRAN HERNANDEZ MÚSICO DEL JAZZ Y LA SALSA

 

EL PAVO FRANK HERNANDEZ MÚSICO DEL JAZZ Y LA SALSA


Por Oscar Carrasquel

En una zona rodeada de una arboleda de samanes a la orilla de la quebrada “Curita”,que  crecía de repente; una fundación en pleno corazón de la ciudad donde se criaban bestias de potrero y vacas de ordeño, discurrieron los primeros años de Francisco Antonio  Hernández  Valaríno.  

Nació Francisco Antonio el 26 de  septiembre de 1934  en una confortable vivienda situada en el cruce de la calle doctor Rangel con avenida Miranda, frente a la casona de los Carvallo en Villa de Cura. Sus padres  Francisco Hernández Monroe,  apodado cariñosamente “cacharro” y  Alec Valarino de Hernández, mujer de buena educación, natural de Caracas, familia originaria de España, 

Como suele suceder en la intimidad familiar al párvulo empezaron a llamarlo "Frank".. Catire, el pelo abundante, bien cuidada su estampa, muy activo.
 
No era un muchacho revoltosos; lo que si me contó el músico bajista Rafael Almeida "petit", que solía visita la familia, ya  a los ocho años de edad, lo podía observar oyendo música y dándole cachetadas a una lata lechera, apretada entre las piernas como si fuera un bongó..
Su padre que era un hombre de oficina  y laboró como  empleado de la firma “El Almacén Americano”,decide  traslada la familia  definitivamente a Caracas.
Por cierto había una particularidad feliz. En la misma firma distribuidora de automóviles laboraba otro villacurano de excepción Edgar Jair Anzola,  que  hizo historia como cineasta y locutor de radio,  pionero del cine en Venezuela.

En una Caracas de oportunidades la familia fijaron  residencia  de Bucare a Carmen 168, en  Quinta Crespo, parroquia Santa Teresa. Ninguno  se imaginó donde irían a parar las cosas. Atrás quedó el recuerdo de aquel pueblo  villacurano, sano, apacible  de sus primeras vivencias.
Muy aprovechado y destacado Frank,  dado y apegado a sus estudios de dibujo técnico y topografía, que comenzaba a cursar en un instituto privado de Caracas.

Se volcó a conocer la gran ciudad, ya sabía a la perfección la matería donde se matriculó, pero  otra era la historia que le aguardaba el destino....Inmediatamente  dio muestra se interésa por la música. .Con apenas 12 años de edad inicia  sus estudios de percusión a cargo del maestro  Germán Suárez, que fue su mentor  y lo apoyó en sus inicios. 
No era extraño verlo abordar el autobús para dirigirse a las emisoras de radio , especialmente  a Radio Caracas 750 AM que estaba ubicada en El Paraíso, donde se presentaba todas las tardes la orquesta de Luis Alfonzo Larraín. El muchacho empezaba a meterse entre el grupo de músicos,  hasta ganarse la confianza de todos ellos. .. 
De esta manera se ganó el aprecio  del  maestro Luís Alfonzo, le formulaba miles de preguntas, y recibía sus consejos, en esencia aquello fue como una escuela.  Aprovechaba de sonar los cueros mientras descansaba el baterista de la orquesta. Tan pronto tuvo la edad necesaria, fue incorporado en esta banda caraqueña de renombre.
Cuando contaba  18 años fue la orquesta dirigida por saxofonista Manuel Ramos  que se interesa por sus servicios  donde estuvo varios años.  En 1953 el joven timbalero es contratado por el Maestro Aldemaro Romero que se lo lleva a su agrupación hasta que decide abolir la orquesta.
Luego de aquella ruptura  consigue tocar  en la orquesta  del pianista  Jesús “Chucho” Sanoja,
Lo de “Pavo”,  de cuyo apelativo  no pudo desprenderse nunca,  es una historia aparte, se lo contó a través de una entrevista a la periodista amiga  Lil Rodríguez, columnista en las páginas de Últimas Noticias

-- La cosa es que como yo  era el más joven de la camada los músicos me decían… mira pavito…ven acá pavito… otros me pedían…toca tal cosa pavito. Con el pasar del tiempo el pavito se convirtió en "pavo" y así me quedé para siempre.
El Pavo Frank, comunicó a su padre la decisión de trasladarse a Santo Domingo en compañía de los hermanos Héctor y Sócrates De León, músicos que había conocido con Aldemaro Romero. Allá en aquella isla caribeña el grupo monta su orquesta.
Un año después  regresa a Caracas, firma contrato con la orquesta cubana del maestro Armando Orefiche, cuya agrupación musical fue contratada para la inauguración y a la vez la elección de la reina de Carnaval  en el Hotel Tamanaco, en época de Pérez Jiménez.
En el año 1958  viene a ser tiempo propicio para buscar moldear su futuro. Decide trasladarse a Estados Unidos con la finalidad de perfeccionar y especializarse en  el dominio con la batería.
“El Pavo” Frank en New York  conoce y posteriormente logra tocar con la orquesta de Tito Puente “El rey del timbal”. Ya contando con una sólida formación en esta banda  va a compartir escenario con Dámaso Pérez Prado,   Machito Ponce, Armando “Chick”, Natividad Martínez “Naty” y otras orquesta de prestigio internacional
Luego fue contratado  por la orquesta del cubano Ramón “Mongo” Santamaría, una de las primeras figuras del jazz latino. En Puerto Rico trabaja con la  banda salsera de Cesar Concepción, y con la orquesta cubana de Mario y sus Diamantes, también en la orquesta Habana Cuban Boy.

En 1964 es llamado desde Caracas por el maestro Aldemaro Romero, quien lo deja como músico de planta en el recién inaugurado canal 8 de Venezolana de Televisión.
En 1968  pasa a integrar la nueva orquesta fundada por Aldemaro Romero, estrenando el nuevo ritmo  "Onda Nueva", una combinación de Jazz y Bosanova instrumental que causó un gran impacto en la música moderna. 
Además de las diversas presentaciones en el país,  viaja con Aldemaro a Francia, Suecia, Holanda y  luego realiza una gira por varios países del Caribe.

En 1970, después de finalizar una gira por Estados Unidos, el famoso timbalero villacurano funda su propia orquesta con el nombre de “Frank Hernández el Pavo y su Orquesta”bajo contrato con un sello disquero nacional graba 5 álbumes..Luego, en lo que podría entenderse como la postrimera de su carrera  es llamado por la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas”, participa en conciertos sinfónicos en locales cerrados y plazas públicas de la Capital.

Para concluir su larga y exitosa carrera, en 1977 figuró en una de las más   populares orquestas de  Caracas de nombre Trabuco Venezolano, bajo la dirección  del arreglista y compositor venezolano Alberto Naranjo, la cual reunía a la crema de músicos de la ciudad de Caracas de aquel tiempo. También participa en la orquesta de concierto "Gran Mariscal de Ayacucho".

Dicen que el acorralamiento de las enfermedades nunca le redujo el ánimo.   Hasta lo último no cesó  su trabajo en un estudio de grabación y presentaciones en  radio y televisión.

Francisco Antonio Hernández Valarino  fallece en Caracas   a los 75 años  el 16 de junio de 2009. Así  termina la vida de este villacurano, uno de los grandes músicos del jazz y la salsa,  que encarnó virtudes llenas de tantas realizaciones en la música  del siglo xx.

 Oscar Carrasquel. La Villa de San  Luis, Tricentenaria

 

sábado, 28 de marzo de 2026

ERUDITOS TOCANDO EL REDOBLANTE EN LA PROCESIÓN DEL SEPULCRO

 


En primer plano Lorianny Linares tocando el redoblante en la procesión por. Foto restaurada por Félix Humberto Herrera 
 
Por Oscar Carrasquel

La procesión del Santo Sepulcro  el Viernes Santo en Villa de Cura está lleno de gente maravillosa que se hacen inolvidables para los católicos a través de la historia. Aquí les presentamos algunos que llegan a la memoria.

Cuánto amamos la hora precisa cuando la nobleza de la sociedad de cargadores levantan el mesón con la  imagen del lider de la cruz, fueron muchos los recorridos  del redoblante  detrás del sarcófago hasta llegar a la Iglesia San Luis Rey, y también en su viaje de regreso lo acompaña el  repetitivo sonido del timbal. ¡parapanpan! parapanpan!

La música del tambor encanta a los oídos con un palpitar como de corazón agitado .¡parapanpan! parapanpan!. Aquel que hace sonar el redoblante lentamente  es un personaje de nuestro pueblo. Aprovechamos de presentar a ustedes amigos lectores algunos  de sus actores de diferentes épocas. Doquiera que estén honores para ellos.

            LORIANNY  LINARES GONZALEZ  (FOTO)

En nuestra ciudad y en el mundo moderno las mujeres han cumplido un papel protagónico en la sociedad. Desde que era una niña, Lorianny Linares aprendió  a tocar el redoblante y dicen que lo hace a la perfección. Aunque  es una persona Invidente de nacimiento, cumple con la promesa año tras año, contenta  y feliz. Ser  de  condición diferente no le impide hacer grandes cosas, Es la primera mujer que toca el redoblante en la procesión del Viernes Santo en Villa de Cura. Por otra parte, se dice que tiene una excelente voz, canta y facultada para componer canciones, baladas. Cuando la conocimos estaba a punto de graduarse de licenciada en música, cursaba estudios en el Instituto Pedagógico de Maracay. Un 4 de octubre que se celebraban las fiestas patronales en la población de San Francisco de Asís, allá pudo conocer y entablar conversación con el  maestro Billos Frometa, quien la invitó que subiera a la tarima para que cantara con el respaldo musical de toda la orquesta, interpretó tres piezas conocidas del repertorio de la Billos Caracas Boy, como quien canta en la oscuridad cumplió su ilusión, alli también está su grandeza. Tanto el numeroso público, como los integrantes de la orquesta y el mismo maestro Billos le brindaron aplausos  de pie un largo rato.

                        LUIS CORDERO ADAMES

He aquí el inolvidable Luis Cordero Adames a quien  podríamos llamar un hombre con el corazón vibrante de entusiasmo y devoción, experto tocando la caja musical, integrante de una familia donde todos son músicos. No solo es memoria, es identidad, pues su padre fue el profesor Germán Cordero Padrón que en vida tocaba la trompeta en la procesión. Nuestro amigo Luis, desde muy joven fue músico de la orquesta dirigida por su padre; demostró ser un manantial de música con los timbales, hasta brillar escoltando  la imagen del Santo Sepulcro. . Su partida física temprana  entristeció a la familia musical y a la comunidad villacurana en general.

              JOSÉ ARÍSTIDES GONZÁLEZ ROMERO

Por mi mente pasa la figura de un personaje emblemático de nuestra procesión, hijo de Hilda y Pedro Ezequiel, revestido de mucha nobleza y firmeza, siempre lo recordaremos. Desde su adolescencia se prendió de la religión cristiana católica. José Arístides González durante 26 años ininterrumpidos ponía su corazón al  ritmo del golpe del redoblante. Fue dejando huellas en el camino sus raíces están vivas. Su reemplazo se reedit en hombres de fe, los sobrinos  Pedro José González Agüero y Pedro Luís Díaz González. Está claro  que  la promesa de Arístides fue como un reto, hasta que cayera rendido en el abismo de la muerte..

                            CARLOS LIMONGES

Don Carlos Limonges, flaco, catire, ojos verdosos, vecino del callejón 1, hoy  calle Mateo Vargas en “Las Tablitas”,  toda su vida terrenal habitó  una Villa de Cura  en que no había tantos apagones; fue parte de esta menuda historia, desde joven empezó a sentir y amar la música sacra que eleva el alma. Se mantuvo tocando el tambor en la procesión por más de 25 años en el siglo pasado, cumplió la promesa hasta el final de su vida.

MANUEL EDUVIGES  MUÑOZ

Viene a nuestra memoria la figura del "Mocho Manuel” como solían llamarlo, cuyo verdadero nombre era Manuel Eduviges Muñoz; el hombre era mocho de una pierna,  andaba con  muletas. Fue músico autodidacta de instrumentos folclóricos, maraquero, cuatrista y también ejecutaba la armónica, oriundo del Cortijo y residenciado en la Parroquia Las Mercedes.   Tocó el redoblante más de dos décadas y media en la procesión  hasta oír el llamado del creador.

                                 EN CONCLUSIÓN

Hoy en día es mucho el villacurano, niños y adultos de academias, que aspiran lucirse tocando el redoblante y con ello agradar a Dios. Se trata de la segunda procesión  a nivel de asistencia más importante de toda Venezuela. Se aprende andando esos caminos que Dios nos pone bonitos. Vamos a rendirle honores con música a nuestro Santo Sepulcro.

Oscar Carrasquel La Villa de San Luis Tricentenaria.

 

 

 

 

 

 

 

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jueves, 26 de marzo de 2026

MI PRIMO VICTORIO PÉREZ APODADO "BIGOTÓN"





DE LA UNIÓN A LA  OTRA ORILLA DEL RÍO LA  PORTUGUESA DONDE VIVIÓ


                 A Miguel Adolfo Carabaño Mele, dedico


                              Por Oscar Carrasquel


Traigo la historia de cuando yo era un cipote

La Unión, era otro pueblo de Casas Muertas

Un trocito de mapa del estado Barinas
En donde viví las costumbres de la llanura
Serví de ranchero de pescadores en aguas dulces
En compañía de mis primos

Y de mi tío paterno  Gregorio Carrasquel

Hombres en franelilla y pantalones rodilleros
Lanzando redes, boyas de tapara y anzuelos
Cerquita de un cruce de animales a nado
Donde se une la manga con la playa
A orillas del caudal del río la Portuguesa.

Los Carrasquel levantaron un negocio

Todos conocieron su bohío en La Unión

El patio era una tasajera de pescado fresco

Un depósito de bagres, morocotos, torunos

y otras especies 

Los caveros hacían cola para llevar

En lo alto, del otro lado, en un rancho veguero 

Se aposentó Victorio Pérez “bigotón” con su familia  

Canoero con espíritu de marinero
Largo y grueso  bigote,  dicharachero
Trigueño quemado, zamarro, de alpargatas diaria

Lo paríó una guahiba con nombre de santo hacia 1920

Conocedor de faenas del llano

Las huellas de sus alpargatas

Las dejó marcadas como peón de Hatos
Siempre alerta, con una sonrisa en los labios,

Caminador de leguas de terreno 

Por caminos polvorientos de la llanura

Ordeñador, becerrero y arreador de  rebaños de ganado 

A pie o alzando la pierna a un caballo 

Bailador de joropo de un día para otro

Faculto contando casos y cachos llaneros en vaquerías  

Contándo sus aventuras y penas a la sabana del hato "La Rogeña"  

Por un tiempo largo fue concesionario de una chalana

Una corta embarcación para transportar

Un solo vehículo y personas para la otra barranca del río  

Que da a una terrosa y estrecha calle del pueblo

Tal como lo pudimos observar, en ese merequetén pasaba en días santos a toda la familia Carrasquel 

Así fue mi pariente lejano, lleno de valentía y entusiasmo

Una lúgubre noche de verano, recuerdo, lleno de ansiedades

Muerto de cansancio, sin arrugar la cara ni el corazón

Se acostó y se quedó dormido en los brazos de la muerte

Que Dios lo tenga en su regazo.



HOMENAJE A RAMON MARIA ACOSTA

                                        Ramón María Acosta foto archivo Editorial Miranda                                                   ...