Por Oscar
Carrasquel
Ayer 10 de octubre de 2026ª las 10 am fueron llevados sus restos para su
cremación.
Surgido como fino zapatero en la
década de los años 50 de la fábrica artesanal de zapatos de un inmigrante italiano
que en vida respondía al nombre de don Giuseppe “José” Socco, Fulgencio Silva uno de aquella generación
de oro de que se nos escapó de las manos
“FUL” (como le decimos cariñosamente), Emprezó a sobresalir como zapatero remendón Pasó a sustituir media suelas y corridas, tapitas, remendar, clavetear zapatillas, resucitando calzados usados en un local
alquilado ubicado en la calle Comercio a pocos metros de la Esquina de Régulo. Allí
nos congregábamos cantantes y guitarristas a
consumir espumosas bien frías y a tertuliar los “lunes de zapatero”.
El propio Fulgencio nos ofreció una vez su versión en relación con el significado de
la reconocida frase “Lunes de Zapatero”; afirmaba que ellos se ocupaban el domingo del saneamiento del área de taller, preparan la suela, de encerar el pabilo y afilar los aparejos de corte y cosida; esto les daba derecho
a librar el lunes comienzo de semana. Eso se perdió –me decía este catire- desde los años
80 la industrialización y proliferación
de tiendas de modas y líneas de calzados acabó con la vieja tradición de “Lunes
de Zapatero”.
Fulgencio Silva era un viejo amigo oriundo de Villa de Cura del barrio La Represa
, nacido de la unión de José Isabel Silva y doña Jesusita Bolívar de Silva. Fueron siete hermanos los integrantes de esta familia, entre ellos se cuenta a nuestra amiga Daría Angélica Silva.
Después de la pandemia las dolencias lo
obligaron a desalojar el local y se le
metió en la cabeza trabajar los zapatos
en un rincón de su residencia de la urbanización Funda Villa, siguiendo la
coneja de que todas las cosas vuelven a
su lugar de origen.
Hace días por información de un amigo común supimos que había sido envestido por un Accidente Cardiovascular ACV. A pesar de los exámenes a que fue sometido y el cuidado de sus hijos falleció el 09 de octubre de 2026 en Funda Villa.
Cuando se marcha un amigo como que hace falta ponerse trriste y aunque no seas poeta se vuelve versos el corazón. Descansa en paz amigo “FUL”.
Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís
Tricentenaria





