martes, 2 de junio de 2026

NATIVIDAD BERMÚDEZ “MENECO"

           

             NATIVIDAD BERMÚDEZ  “MENECO"


                              Por Oscar Carrasquel

 

Esta crónica  la comencé a escribir  hace varios años atrás, la hice en una máquina  vieja Urdewood, guardada de cuando mi padre trabajaba en el diario caraqueño AHORA.

En aquella Villa de Cura que ha visto pasar la historia de tantos personajes populares Natividad Bermúdez pudo ganar popularidad en gran medida..La madre, una guapa guariqueña de nombre  María Bermúdez en verano de 1937,  antes de despuntar el alba, trazó la ruta  del centro  y sus pasos anclaron en un pueblo noble que les brindó cobijo. Natividad  había nacido el 12  de diciembre de 1931 en la población de Tucupido, Municipio José Félix Rivas, Estado Guárico.

Natividad llegó de seis años. Despuntaba los 14 años de edad cuando la sabiduría popular decidió ponerle un apodo cariñoso: ¡Meneco¡ Así se quedó. En una conversación le pregunté por el apodo y me respondió “Caramba chico ese sobrenombre  me lo pusieron los jodedores .

Natividad fue un hombre alegre, chistoso, tal como dice el dicho, servía para todo, hasta para remedio, con su estampa jocosa,  La vida le ha enseñado un poco de cada cosa para que la disfrutara a su antojo.

Cuando hablamos de su vida esbozamos toda su infancia, cursó la primaria en la Escuela Federal Arístides Rojas, un muchacho tremendo en la escuela, reprobado en conducta, peleón, por eso  lo paraban la hora de recreo.

Los círculos en los cuales se movió eran estudiantes, beisbolistas, placeros, galleros, jugadores de billar y pool, apostaderos de las carreras de caballos y amigos incondicionales. 

Bisoño todavía en cualquier calle se podía encontrar  pedaleando una bicicleta de paseo; dicen que  hacía el servicio de mandados al señor Omar Gutierrez dueño de la tienda y mueblaría “La Libertad” (Av  Bolívar que lucía hermosa).

Laboró con el maestro Molina haciendo el trabajo de coime en una sala donde había  varias  mesas de billar y Pool instaladas en el Bar Palumbo, con entrada  por la calle Real. En una ocasión  nuestro pueblo fue visitado  por un campeón internacional  de billar de apellido Valdivia, y él era el ayudante.

“Meneco” elaboraba cada  sábado,  una “dupleta” de dos bolívares para apostar a las carreras del 5 y 6, y cuando le preguntaban por la persona  ganadora,, con una sonrisa amplia de amistad  respondía como el lotero: "ganó la Bandera”, o sea  la casa.  

Ciertamente a    “Meneco” jamás se le vio tomando en la barra de una cantina. Lo que si podía hacer era tener dos amores  a la vez, como dice la canción que interpreta el compositor y cantante  Teo Galíndez 

Una de sus grandes pasiones las peleas de gallos, fue preparador, criado, representaba la cuerda gallistica  "La Molinera" de don Ángel Molina. Con el amigo “molinita”, como se conocía, aprendió  a preparar gallos de competencia, anatomía de la  raza, pesaje y la terminología utilizada en las apuestas.

A veces se le ocurrían bromas como la que les voy a contar. Un día  cuando venía su pana Leopoldo Figueroa con un camión ganadero colocó una corneta de pera en la esquina .  Casi llegando  accionó la corneta y Leopoldo pegó un frenazo que casi lo hizo salir  por el parabrisas, Salió corriendo en zing zag y lo encontraron escondido en el botiquín el Teide, con la complicidad de José Rafael “ pie de clavito”.

Andaba siempre bien vestido y perfumadito. Se peinaba la  cabellera ondulada con brillantina Palmolive. ese “pachuco”  acostumbrado a rociarse con perfumes parisienses fáciles de adquirir. A los mirones que no gastaban les decía mientras recogía los tacos y  las bolas de jugar pool  "limpio no me desbanca y fiado en este mundo se acabó".  

Fue un ser nacido en el llano pero criado en la Villa, de aquí no salió nunca. Lo vimos la última vez y aprovechamos de tomarle la foto para la crónica.  Me dijo que casi no lo dejaban salir afuera, se asomaba a la reja para buscar la luz del sol de la mañana, orgulloso de recordar a sus viejos amigos,. ”Manuel Jiménez (el Indio Eulogio) es más viejo que yo", haciendo  alusión y jugando una broma.

Después de tantas andanzas ”Meneco”,  ya no  cuenta  con  el aroma fresco de la memoria. Sonrió con la misma  sencillez de antes. Supo enfrentar su enfermedad. Dos semanas después supimos a través de vía telefónica, que  a había llegado el minuto final de su vida  en su casa de Villa de Cura  Rogamos Dios le  tenga a su alma un lugar reservado en el cielo.


Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria

sábado, 30 de mayo de 2026

BIOGRAFÍA Y EL ADIÓS DEL CICLISTA VIRGILIO RENGIFO

 

Virgilio Rengifo. Foto tomada de archivo familiar

  

                                          Por Oscar Carrasquel

 

Abrimos la página deportiva para los fanáticos y amantes del ciclismo en  Villa de Cura. Nuestra ciudad ha sido tierra fértil para  la mayoría de las disciplinas deportivas, entre ellas el ciclismo. Virgilio Rengifo  en las décadas de los años 50 y 60  tuvo una significativa figuración en la entidad aragúeña,  Participó mucho antes de cumplir la mayoría de edad  en competencias de bicicleta de paseo que se llevaron a cabo en el  circuito cerrado de la avenida Paradisi, Posteriormente incursiona individualmente en bicicleta de carrera  y actúa en otros escenarios en  Cagua, La Victoria, Santa Cruz, Turmero, Maracay, Palo Negro, Magdaleno y otros 

Sus inicios formalmente fueron  en las filas del   club  "C C Zamora", la cuarteta de corredores la conformaron los pedalistas Pedro Izzo, Cesar Sánchez, El “chingo” Landa y Virgilio Rengifo, ganador individual por Rengifo, y por equipo de los clásicos organizados por la Federación de Ciclismo del Estado Aragua. Como se recordará el club “C C  Zamora”  estuvo bajo la asesoría y dirección técnica de un grupo  conformado por Marcos Araujo,  Manuel Pino, Erasmo Pino, Rafael Terán, Asdrúbal Bolívar y su hermano Rigoberto Bolívar y el operador de radio Vicente Paredes Gil.

Su primera competencia la ganó un 19 de abril , prueba que tuvo  como ruta 30 vueltas en el trazado de las calles Bolívar y Miranda de Villa de Cura, ganándole en embalaje final, nada menos que al rutero  Pedro Izzo. 

Tal vez Virgilio Rengifo pasa a ser el primer villacurano que actúa  en la selección del Estado Aragua en la 7ma Vuelta Internacional de la Costa de Barranquilla Colombia, celebrada en 1967, en dicha competencia  ocupó la posición de décimo lugar en la clasificación general, en donde concurrieron atletas de varios países afiliados a la Unión Ciclista Internacional.   

Rengifo el año 1966 intervino en la 4ta Vuelta a Venezuela, la competencia de mayor jerarquía en el país, que arrancó en esa oportunidad de la ciudad de Puerto La Cruz, recorriendo varios estados hasta finalizar en Caracas. Si hay algo que sería importante destacar es que en esta competencia Virgilio Rengifo logra un valioso segundo lugar en la etapa San Felipe-Maracay. Logró destacada actuación en toda la vuelta.

Según escribió Víctor Martínez Rodriguez  en su columna semanal  del diario "El Impreso"  de Cagua,  que a finales del año 1967 Virgilio estuvo con el equipo del estado Aragua  junto con Chato González, Eustaquio Alvarado y Francisco Ochoa, intervino con el equipo en  los Juegos Zonales del Estado Aragua donde figuró generalmente en los primeros lugares.

No cabe la menor duda, que el año 1968 fue desafortunado para Virgilio Rengifo debido a un accidente, todo parece indicar que iba escapado del pelotón  con suficiente ventaja en la subida de Guaya hoy Panamericana,, de repente colisionó  con una  motocicleta que actuaba como apoyo logístico. A partir de esa fecha se  vio en la necesidad de retirarse de ese deporte. Luego de su retiro continuaron sus deseos de seguir en el ciclismo, pero en el rol de consejero y entrenador.

Finalizo  la presente nota definiendo su perfil humano, nos comunicamos vía Email con su hija Eliana Isabel, la Maestra que bregó con niños de primer grado 

Virgilio Leopoldo Rengifo era el nombre completo, nació en Villa de Cura,  en el sector Los Colorados el 27 de noviembre de 1946. Hijo de Pedro Ramón Rengifo y doña María de la Concepción González de Rengifo. Nuestro biografiado tomó estado con la señorita Juana Alvarado. En un hogar forjado en la disciplina  y amor a Dios nacieron, Eliana Isabel, Juan Carlos y Virgilio Leopoldo.

Su celebridad  en el calapié nunca le restó tiempo como padre responsable y trabajador, con una larga experiencia en el campo de la talabartería. Para aquellos tiempos desarrolló su trabajo de varias décadas, repartido entre dos iconos de la talabartería en Villa de Cura,  Francisco  Pérez Rodriguez y  el Grupo Silvera.

Por otra parte, él, en compañía de  otros dos Maestros del ramo, impartió enseñanzas a los aprendices de como hacer rápido una silla de montar a caballo  con sus adornos en un aula de la Escuela de Artes y Oficios, hoy Centro de Educación Leoncio Martínez, por lo cual sentía pasión.     

Virgilio Leopoldo Rengifo, de quien poco se ha dicho, falleció en el mismo suelo que la madre le dio luz el 02 de diciembre de 2005. Contaba apenas 59 años. Sus cenizas reposan en el cementerio de la calle Comercio. Paz a su alma.   

Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria

 

jueves, 28 de mayo de 2026

ISMAEL "CORREITA" EL ÚLTIMO PREGONERO

 

                                           "Correita". Foto archivo Editorial Miranda.. 


A  mi tocayo Oscar Aguilar con afecto


      ISMAEL  "CORREITA" 

          Oscar Carrasquel

Oliendo  a guante de béisbol 
Describir quiero a un  pregonero
Que llevaba por nombre de pila  
Ismael Correa Carrizales

"Correita" comienzan a llamarlo
mejor los villacuranos

Pasaba los días de la semana
Caminando en alpargatas
Ofrenda de su abuelo Rafael Correa 

Sencillamente,  un niño grande
Pasaba de lunes a sábado
Con una ruma de periódicos 
Del vespertino "El Mundo" 
Apisonados sobre el hombro

Todos los hábiles días 
Ya pasada la hora del mediodía
Entregaba el periódico 
De mano en mano

Por un real, nada más 
Entregaba "EL Mundo"
Gritaba a viva voz sin esforzarse
Los "tubazos" cortos de primera página

Gorrito, cara de durazno
 
Y una voz clarita,
De melodía sonora.

Sonrisa de muchacho ingenuo
De paraguas usaba
Un sombrero de cogollo
Pantalones bamboches de kaki 

De manera seguida
Repartía invitaciones de entierro 
Programas de fiestas populares
Y de actividades religiosas
De la iglesia católica

Nadie más pregonó la prensa
Como lo hacía "Correita"
Para mi, el último pregonero.

Me acuerdo el 23 de enero (1958)
Cuando gritaba por la calle
"Cayó la dictadura y voló el tirano 
 En la vaca sagrada a  Santo Domingo  
!El Mundo! !El Mundo!

La muerte desbarajustada 
Una tarde de sol primaveral
Por los lados de la Alameda 
Se oye la voz del pueblo decir
Vengo del cementerio municipal  
De enterrar a Ismael Correa "correita"

Noticia de primera página
Con lágrimas del corazón
.
Su muerte trajo recuerdos a la memoria
Su imagen de muchacho alegre
De una existencia muy humilde

Se fueron al cielo sus sueños
No se oirá nunca más su pregón 
Gritando por las calles de La Villa 
!EL MUNDO!..!.EL MUNDO!
Que en paz descanse mi amigo ISMAEL.



                                          

                                 


ESTIRPE Y TRAYECTORIA DE DOÑA CARLINA PADRON

 

                                             imagen extraída por Félix H Herrera
  

                                          Por Oscar Carrasquel

Dedico esta cronica allá en cielo a mi inolvidable amigo Miguel Ortíz Mena

Por estás calles que una vez  fueron  caminos  de tierra y paso de arreos de asnos, carretas y  caballos galopando una tarde de toros coleados, Carlina Padrón humilde de corazón dejó las huellas de sus chinelas en este importante  pueblo que tiene más de trescientos años de fundado. Hoy en día  muchos de generaciones nuevas se preguntarán en silencio.
¿Y cómo lo hizo?
La primera vez que escuchamos mencionar su nombre fue cuando yo era un imberbe de edad escolar, cuando eso mi madre tenía su taller de costura en la calle Urdaneta y le confeccionaba vestidos, los Padrón  residenciados todo el tiempo en la calle Juan de Dios Agraz.  Después de pasado algún tiempo siempre me topaba  con ella  en la calle.

Una mujer alta, recia,  seca de pocas carnes, usaba un vestido largo   estampado  que  casi le rozaba  los jarretes,  y el pelo cano  recogido atrás en un moño sujetado de una peineta. Por décadas se cuenta  el tiempo que anduvo a pie con un azafate de madera sobre la cabeza, haciendo un equilibrio, pero nunca lo sostenía con las manos. Católica el Santo Sepulcro y la Virgen de Lourdes  guiaron su grato  paseo por la vida.

Nos dejó la virtud y el honor de conocerla personalmente con exquisita admiración, tanto a ella como también a su familia. Carlina vino al mundo junto con el siglo xx, nacida  el 14 de octubre de 1902. Conocimos y anduvimos las calles con sus hijos. 

Procreó dos hembras y tres varones en el siguiente orden, Gladys, Olga, Iván Horacio, Oswaldo y Roberto;  abuela consentidora de su nieto el psicólogo  Antonio Pérez Padrón por años músico baterista del Grupo Tinajas. Siempre fue una mujer de vida modesta pero aprendió todos los secretos de la cocina venezolana. Por cierto trabajó en la casa del doctor Rafael Caldera en Sabana Grande Carscas; no fue contratada para servicio de utilería,  sino como cocinera y confitera. Con voz firme y elocuente sostuvo diálogos con el presidente Luís Herrera Campins.

Su infatigable laboriosidad en Villa de Cura consistió en elaborar el famoso bizcochuelo y la exquisitez de la línea de Jalea de mango verde y el maduro amarillo; y en contados días sacaba un majarete sumamente popular, pudin, pelotas en hojas de plátano. Ah y en temporada  navideña no se daba abasto para suplir los encargos de la tradicionales hallacas y bollos navideños y de agregado preparaba una deliciosa  ensalada de gallina con sabor de antaño. . Siempre la veíamos que cargaba  la plata de la venta   envuelto en un pañuelo blanco y lo guardaba metido en el seno.

La vida de esta mujer es digna de admiración, con un corazón llenó de amor y ternura, claro que idolatraba a sus hijos y nietos quienes supieron honrar al extremo el nombre  de esta sutil dama, que con sus mágicas manos, por décadas le lleno de dulzura el paladar y gusto a tanta gente con su rica gastronomía.
Pero como la vida de uno y de nuestros seres queridos es de Dios, después de haber batallado tanto  con esfuerzo y constancia vienen los cansancios y las enfermedades , cayendo en la pelea a la lona. Claro que se notaba agotada. 
El  nombre de Carlina Padrón se conserva incólume como  un libro impreso de  tantas historias de años atrás.   La vino a recoger la muerte el 8 de marzo de 2002, su cuerpo tardó en sucumbir en regresar a la misma tierra que la vio nacer, murió a los 99 años cumplidos en la ciudad de Villa de Cura de sus querencias.

Anexo aparece una fotografía de  Carlina,  extraído de un artículo de nuestro amigo y hermano Inocencio Chencho Adames en la Revista Expresión. En mi investigación  colaboró René González Romero.

                                    Foto propiedad de Editorial Miranda

 Oscar Carrasquel, La Villa de San Luís Tricentenaria

                  
 

 

miércoles, 27 de mayo de 2026

SASTRERIAS EN VILLA DE CURA DEL SIGLO XX

 


Diego Rattia 


                                             Por Oscar  Carrasquel

 

La sastrería, más que un oficio es un arte, algunos aseguran que  está en extinción, lo cierto es que ahora casi nadie desea aprender a ser sastre. El arte de la sastrería fue una materia,  que antes  la enseñaba la Escuela de Artes y Oficios,  Hoy Leoncio Martínez. Creo que nosotros necesitamos deberíamos  volver a transitar esos pasos.

No se sabe por qué las mujeres  nunca mandaban a hacer  sus trajes en  sastrerías, probablemente cuidando su feminidad, preferían sus modistas de confianza,

El sastre se encarga de tomar medidas, trazar,  puntea, corta y lo lleva a la máquina de coser.. Un traje  hecho a la medida implica, probarlo las veces que sea necesario para que quede ajustado al cuerpo de la persona.

 Se cuenta que, en Villa de Cura el pionero de los sastres, en la tercera década del siglo xx fue un señor que respondía al nombre de Plácido García Zamora.  En aquella época ejercia la jefatura  del Registro Subalterno d Villa de Cura, desempeñaba el oficio en la misma oficina. . Formó familia y vivió  en la calle Carabaño casi llegando a la calle Páez.

 No puedo dejar de recordar a un sastre emigrante nacido en Italia, que vino y se estableció en Villa de Cura, su nombre  Giovanni Donnarumma, su taller de confección estaba ubicado en una pieza ubicada  en la calle Bolívar,.. Era mi sastre de confianza, , fue fundador de una sastrerías  conocida como Sastrería “El Deseo”,  Recuerdo que su número telefónico era de dos dígitos ,bastaba con repicar a la central telefónica y decir "dáme a Donnarunma" y ahí mismo lo tenías en la bocina. 

Una de las casas espertas en trajes de liquilique a la medida en Villa de Cura fue  la recordada “Sastrería Núñez” de don Manuel Núñez, ubicada en la calle Blanca o Miranda,  cuya sastrería siempre exhibía como decoración al frente al negocio, un paltó de liquilique montado sobre un maniquí  con la cara de Carlos Andrés Pérez, y otras veces con el rostro de  Rafael Caldera;

Plena de vivencias y añoranzas  fue la sastrería “La Fortuna”, de Vinicio Jaén Landa, instalada en dos direcciones, calle Bolívar y finalmente en la calle el Comercio. La gente de aquí y del llano, mucho antes de salir a  comprar   un liquilique o trajes personalizados en tiendas de Caracas o Maracay, acudía a la sastrería "La Fortuna", que también fue perfumería y relojería. . El hombre que cortaba y confeccionaba en una máquina de cosser se llamaba Andrés Delgado, a quien todos conocimos como ”El gallo Andrés”. . Tanto Ángel Custodio Loyola, el Carrao de Palmarito y los músicos del conjunto Serenata Guayanesa, y otros artistas afamados ordenaron más de una vez sus trajes en esta sastrería.

Otro que se decidió a montar su propio negocio por la calle Doctor Morales  fue don Víctor Montenegro. De esta cuevita salían hechos trajes y pantalones a la medida. Reparaba y modificaba tallas y ruedos de pantalones. En este local sonaban los platos y los cubiertos.

 Un taller de sastrería que en los años 50 no solo era sastrería sino un reducto de la bohemia y la farándula, abrió sus puertas un  caraqueño a quien conocimos como don Augusto González. ubicada en la calle Miranda, frente a la casa de los Garaicochea. Allí se reunía gente de Caracas, Valencia, del villacurano. Los fines de semana llegaba de Puerto Cabello el poeta  Luis Fragachán, cantaba y tocaba muy bien la guitarra grande, quien además era un  reconocido sastre en Caracas. El merengue “El Norte es una quimera” es una de sus maravillosas composiciones. Fragachan hizo muchos amigos en La Villa. En las  reuniones se compartían canciones. Mientras don Augusto tijeriaba empinado sobre un largo mesón,  el grupo celebraba con melodía, poesía y tragos. 

Uno de los talleres de sastrerías  más distinguidas y elegantes de la época en Villa de Cura fue conocido con el nombre de Sastrería “La Palma”, propiedad de don Pedro Palma. Estaba situada en la calle Bolívar frente al bar Savery. Diariamente tenía en exhibición  trajes y otra ropa por encargo listos para entregar. Allí en vitrinas de exhibición había siempre una gama de perfumes londinenses. 

De amplia trayectoria fue el flaco José Villasana, diseñador, artista del trazado y la costura. No quiero decir que era mejor que los demás, pero la vieja tradición lo  señala que cortaba modelos de trajes perfectos. En estos días yo recordaba su clásica y usual expresión de cortesía !Caramba !. Cuando uno se topaba con él en la calle siempre utilizaba para saludar esta centelleante expresión: ¡Caraaaamba!...Generalmente andaba sobre una bicicleta visitando cantidad de  costureras, como también cobrando la cuota a una docena de clientes.

Edgar Macero apodado "el niño Edgar", hijo del doctor Leopoldo Tosta, antes de ser camionero se hizo buen maestro del corte y costura para caballeros, fue bajo  la batuta del famoso sastre don Plácido García donde aprendió el arte,, a cortar y coser sobre tejidos y diseñar trajes,

Jesús Revilla fue un sastre que no era nacido de La Villa, se dedicaba  al ramo de hechura de pantalones, zurcía y corregía medidas y era músico a la vez,  nativo de Churuguara, estado Falcón. Fue un artista destacado tocando la guitarra española; muy atento y amable. Nos hicimos grandes amigos, trabajaba en un pequeño taller de sastrería en su casa de habitación. Era también Luthier, fabricaba y reparaba instrumentos musicales de cuerdas. Vivía como un pájaro en una casita colgada en el cerro Los Chivos donde quedó encerrado todo su arte. Apenas dejaba el trabajo de fin de semana me buscaba para compartir canciones y recitaciones.

 En la calle Comercio estaba situado el taller de sastrería donde laboraba Juan Terán, mejor conocido como “Juancito Terán”. Así lo llamaba todo el mundo por su  estatura pequeña y  contextura delgada. Fue discípulo de su padre  un sastre caraqueño del mismo nombre, quien le sirvió como consejero, de él tomó la herencia vocacional de la sastrería. Tuvo  una gran pasión por su arte  hasta que joven aún  le llegó la muerte de manera repentina.

El rol de sastre fue desempeñado también por mujeres. Doña Petra Fernández fue la primera mujer que lo desarrolló  en Villa de Cura, hasta los 70;  trajo el oficio  de Altagracia de Orituco estado Guárico donde nació comenzando el siglo xx. Alcanzó renombre y mucha notoriedad en la Villa de Cura en aquellos viejos tiempos confeccionando trajes para hombres. Vivía y  trabajaba en una casa por los lados de La Alameda. Exactamente frente a la casa de habitación y barbería de don Luis Botello. Fue conocida por todo el mundo como “Petra la Sastra".

Sin embargo, partiendo desde más atrás, me refiere en una nota el profesor O. Botello “Josefa Peña de Martínez era la que cosía los liquiliques, blusas y calzoncillos rodilleros a los llaneros que venían a traer el ganado de Guárico y Apure, era vecina de La Alameda, vivía en la casa donde después vivió Juan Aguilar,  murió en 1960 a los 92 años. Era la abuela de mi mamá y madre de la mamá de Cira y José Esáa”.

Diego Rattia era una persona muy conocido, panzudo, patilludo, taciturno, fundó la sastrería “La Criollita”, diariamente se le veía cortando y trazando telas alrededor de un mesón, con un metro de cinta colgado en el hombro y unos lentes claros que   siempre los tenía sobre la cabeza. En ese oficio pasó toda la vida. Su taller de  sastrería lo tenía en la calle  Comercio.

Juan Parra desempeñaba el arte del corte y la costura en un rudimentario local en la calle Comercio. . Hacer pantalones y todo tipo de traje para el caballero elegante, era su consigna. Pasado el tiempo se fue con su familia a la ciudad de Maracay. Allí en la capital siguió  amansando el amor por su profesión. Como usaba los pantalones sostenidos con bandas elásticas,  el poeta J. M. Morgado,, una vez le soltó esta frase humorística: “¡Cámara, esas elásticas son las que no te dejan crecer!”.

Se acuerdan en  la calle Comercio  la sastrería de Héctor Acosta, profundo conocedor del arte de confección de ropa para caballeros;  , al lado de su sastrería, en  una pieza alquilada el taller de sastrería de Carlos Freites.. . A Carlos Freites me informaron que   se fue a trabajar en Maracay, como modista del contingente de las FAV.

Les cuento que en la calle Bolívar y Villegas, por un costado de lo que es hoy Residencias Médicas vivía  el conocido maestro Isidro Díaz. Dedicado toda su vida a trabajar la sastrería. Se pasaba dándole pedal a una máquina de coser, con un mesón lleno de cortes de lino  para hacer liquilique.

Me acuerdo de la sastrería “El Toro” fundada por el  sastre Joaquin Toro “Chichi”, conservó su taller hasta la crisis,  ubicado en la calle Páez  cerca de la ferretería  La Realidad de  Julio Perdomo. , diseñaba trajes, uniformes para las maestras, me hizo pantalones y corregía tallas. Allí en el mismo espacio trabajaba en una máquina el el sastre Luis Jiménez.

Después de tantos años, quizás uno de los últimos que desempeñó la sastrería en Villa de Cura  fue un viejo operario que diseñaba, cortaba y cosía en una máquina marca “Triumph”. Respondía al nombre de Ramón Arturo Muñoz. La sastrería fue su pasión y su modo de vivir. Trabajaba en una pieza al lado del bar El Samán.  .  Ramón Arturo Muñoz era de nacionalidad colombiana, excelente persona muy educado. Detenía las labores para reunir a los ciclistas de competencia. Villa de Cura ciudad a la que tanto amó, fue su segunda patria y aquí en esta tierra están enterrados sus restos. 

 

                                    

                                                     Ramón Arturo Muñoz

lunes, 25 de mayo de 2026

ELIZABETH ROMERO POETA Y EDUCADORA

 

                  

Foto cortesía de nuestra amiga Liris Miyares  Manuitt 
                        

                                              ELIZABETH  ROMERO  POETA Y EDUCADORA

                                                          Por Oscar Carrasquel

Pues bien amables lectores, la crónica en esta oportunidad tiene como orgullo presentar a  la figura de una mujer que hecho carrera en la creación literaria,  y una insigne declamadora de poesía. La profesora jubilada Elizabeth Romero, una de esas mujeres que ha hecho suya a esta tierra villacurana. 

Tenemos la dicha de contarla en la lista de nuestros mas antiguos amigos,  y por consiguiente la he abordado muchas veces en conversaciones personales, en eventos culturales y reuniones de nuestra organización..

Elizabeth Romero Vásquez es su nombre completo, nacida el 31 de diciembre de 1956 en la población de Urama, municipio Juan José Mora, Estado Carabobo.  Cursó la educación primaria en la Escuela Rural Los Manguitos en la ciudad de Valencia y obtuvo Certificado de sexto grado en el Colegio Inmaculada Concepción en la ciudad  de La Victoria, estado Aragua. 

Destacada estudiante de secundaria en el Liceo José Félix Rivas de la misma ciudad, donde le fue conferido el título de Bachiller en Humanidades. Cursó mecanografía en la Academia Comercial Los Caciques. Y la educación superior en el Colegio Universitario Monseñor de  Talavera en Caracas. Distrito Federal hoy Distrito Capital.

Desde pequeña interesada en sus estudios, obteniendo excelentes calificaciones,   alcanzó a graduarse en las siguientes especialidades,

TSU  en Educación de Niños Excepcionales y Trastornos Emocionales,

En la UPEL de Maracay recibió el título de Profesor en Educación Especial y fue diplomada en Investigación.  

Obtuvo el glorioso  título de Magister en Educación Desarrollo Universitario, otorgado por la Universidad Rómulo Gallegos, núcleo San Juan de los Morros.  

Diplomada como especialista de la Cronista Comunitaria  por el Centro Nacional de Historia.

En lo que  respecta a su desempeño laboral,  ha realizado su trabajo docente en las siguientes instituciones

Instituto Educativo IEE en Maracay y en Villa de Cura

Academia Comercial Los Caciques en La Victoria, estado Aragua

Colegio de  Orientación y Formación Integral La Victoria; Unidad Psicoeducativa,  La Victoria;

Centro de Formación Integral en Turmero, municipio Mariño.

Ha despeñado el cargo de directora docente y asesora de educación Psicoeducativa en la UPE Villa de Cura. 

Docente y asesora de Educación Especial en la Misión Sucre. Aldea  Ezequiel Zamora Villa de Cura.

Poeta,  narradora, cronista popular; excelente declamadora de poemas negroides..  Tiene como tendencia escribir y recitar este género de la literatura; asimismo escribe  cuentos y relatos. En el país existen referentes de los cuales ella ha recitado su poesía,  Aquiles Nazoa y Andrés Eloy Blanco, entre otros

Junto con el  poeta  José Argenis Díaz, tiene experiencia  y actuación con el Encuentro Latinoamericano de Poetas La Victoria, en donde es ampliamente conocida, aunque en los últimos años no ha podido asistir personalmente, pero se mantiene en contacto permanente con ellos. 

La obra literaria de Elizabeth ha sido seleccionados y certificada, debidamente registrada en el Sistema Nacional de Imprenta. Ya la mayor parte de la citada obra y derecho de autor esta en custodia en  SAPI.

Sabemos que atraídos por arte y su carisma inagotable, fue galardonada  en el grupo de poetas de la Ruta Latinoamericana de La Victoria, dicha distinción le fue entregado por el poeta  William Alberto Hernández, administrador del equipo.

La  profesora Elizabeth  Romero en la actualidad tiene un trabajo  cultural sin poder publicar en físico, contiene  poesía, cuentos, historias urbanas. Las bibliotecas caseras necesitan tener  libros, hoy día publicar una obra cuesta un ojo de la cara. Queremos ser claros, en estos tiempos las empresas editoras tienen la "santa  maría" abajo..Y la imprenta municipal, tal como si estuviera durmiendo el sueño eterno. Por los momentos nos conformaremos con disfrutar de  presentaciones personales.

La profesora  Elizabeth Romero junto con otros amantes de la cultura en Zamora, son los creadores de la institucion denominada  Villa Literaria Zamora, activa en nuestra ciudad, actualmente ella se desempeña como nuestra Coordinadora General. . 

Elizabeth tiene una activa tarea con el Taller  de Creación Literaria Higuaraya  Capanaparo, la cual fue nombrada como Patrimonio Cultural. Igualmente es Integrante de la Asociación de Amigos de Educación Especial del Municipio Ricaurte, estado Aragua, y  además miembro de la Fundación del Niño Sordo de Zamora.

La profesora Romero está afiliada  a la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven?, carnet 12577, en el seno de la Junta Directiva; además socia del  Círculo de Autores de Zamora  Cauza PC. 
Algunos de sus cuentos han sido premiados y publicados en una antología en físico por el Grupo Literario Einfoleim de la ciudad de Valencia, estado Carabobo. En el citado grupo ha participado en concursos con autores noveles y profesionales de la literatura, nacionales y extranjeros.

En Villa de Cura ha participado en diversos talleres literarios. Ha cumplido presentaciones  y aplaudida en espacios culturales, en  la Casa de la Cultura "Rafael Bolívar Coronado" y en el escenario de la Biblioteca Pública "Ezequiel Zamora", en donde son oídas sus recitaciones. Ha participado invitada en espacios culturales en  las diferentes radio emisoras de la localidad.

Elizabeth Romero ha compartido actuación  con reconocidos escritores y poetas locales, y con  aquellos que nos visitan  de otras regiones del país..  En Villa de Cura trabaja en la promoción cultural. para estar  cerca de su Villa de Cura querida, se instaló desde hace tiempo en una urbanización entre arboles y quebradas..

Elizabeth  escribe poesía negroide con la cual obviamente reivindica la esencia afro descendiente del que vive fuera de ese continente,. ¿Cómo definir tanta sencillez y  cariño  que habitan en el corazón de esta mujer,  debido a que siempre está con el espíritu alegre, con la misma mirada y sonrisa de cuando era una niña.

¿Cómo definir su temple y sus dotes culturales. Para quien no lo sabe,  nosotros en el círculo la queremos mucho, los verdaderos compañeros la nombran con el título de un  tamunangue “La Negrita Elizabeth Romero”.

Abrir una puerta y encontrar a nuestra poeta Rosana Hernández, la autora del reciente libro “Huerto de Lirios”, ya es encontrar un tesoro, ella amablemente me reveló lo cierto. .

“Elizabeth vive inmersa en el mundo de la poesía, poeta,  hacedor de crónicas intimas y cargada de imágenes, tiene un hermoso y vital trabajo con sus alumnos, a quienes se dirige más allá de las letras, del cuaderno, más allá de las fechas, el habla mágica dela poesía los impregna y de vuelta la impregna a ella. Elizabeth tiene un testimonio escrito de esta relación. Elizabeth es un bello ser humano”.

Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria

 

jueves, 21 de mayo de 2026

ANIVERSARIO DE MUERTE DE UN CRONISTA EMÉRITO

 

Foto facilitada por Pedro Botello corregida por Félix H Herrera

DE LOS ENCUENTROS CON OLDMAN 

  

                                Por Oscar Carrasquel

 

Estamos poco a poco llegando en firme a entrada de aguas, te escribo desde la misma mesita del garaje donde siempre nos sentábamos a dialogar y se hacían lentas las horas, teniendo atrás la frescura del  Semeruco en el patio, con la ramazón en flor y un regalo de trinos refrescando el ambiente. Una tacita de café negro, siempre que la leña para la candela no estuviera mojada (una broma) Leíamos y comentábamos lo divino y lo que conmueve. De aquí se devolvía  con el maletín debajo del brazo, para afinar detalles con el editor-escritor Inocencio "Chencho" Adames.

¡Ah tiempo ese! Recuerdo aquel día 5 de febrero de su cumpleaños que prepare un picadillo a la llanera que tanto te gustaba, aderezado con salsa de catara elaborada en las comunidades indígenas de Puerto Ayacucho. 

De allá de la oficina municipal le  entregaba  correspondencia y literatura de parte de un amigo cordial llamado don Manuel Henríquez, Cronista Oficial de Puerto Ayacucho, Municipio Atures.  Oldman sabía lo que era el verdadero valor de la amistad. Cómo no lo iba saber, si lo pregona en "El Credo" el poeta Aquiles Nazoa.

Cosas sencillas como éstas, las vivimos más de una vez, llenaría cuartillas si me pusiera a mencionar otros momentos que a uno le alegran el alma que con facilidad le vienen a la mente.
Un día como hoy se cumplen cuatro años que avanzaste a los predios celestiales y te echamos de menos. La paraulata rabo blanco cantó triste en el Cameruquito  y te lloró la mujer y el hombre del pueblo. Nunca perdonaré aquel 22 de mayo en la madrugada que te vino a buscar la muerte cobarde.

Esa vez reaccionamos con lágrimas de dolor: Hasta siempre Oldman. Hasta siempre hermano. Lo más significativo es que no se puede hablar de grandeza intelectual, si no evocamos el nombre de Oldman Botello González. Genéricamente nacido en esta tierra villacurana, pero reconocida su vida de historiador en casi todo el país, porque de su pluma inteligente surgieron obras de otras grandes ciudades y pueblos de Venezuela, reconstruyendo su pasado, libros imprescindibles en cualquier biblioteca..

Al cielo te fuiste y abrazar a aquellos del mismo tronco que te precedieron en el viaje final, a sanar dolores, como la reciedumbre de su padre Luís Manuel; la dulzura de la pequeña Zobeida y del pana Manuel Antonio. Recuerdo con afecto a doña Irma González de Botello, la matrona, la hacedora de los ricos y mejores roscones dulces, según dijo en una oportunidad el historiador doctor Guillermo Morón.

A su esposa Jennifer, sus hijos Wanda y Olaf Vincent; y su hermano Pedro; esto, naturalmente no los consuela, siguen vigentes llorando su ausencia, le  renovamos el pésame.

 Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria

Fuente consultada Prof.Yezenia Varganciano.

 


NATIVIDAD BERMÚDEZ “MENECO"

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