miércoles, 27 de mayo de 2026

SASTRERIAS EN VILLA DE CURA DEL SIGLO XX

 


 

                     Por Oscar Carrasquel

 

La sastrería, más que un oficio es un arte, algunos aseguran que  está en extinción, lo cierto es que ahora casi nadie desea aprender a ser sastre. El arte de la sastrería fue una materia,  que antes  la enseñaba la Escuela de Artes y Oficios,  Hoy Leoncio Martínez. Creo que nosotros necesitamos deberíamos  volver a transitar esos pasos.

 

No se sabe por qué las mujeres  nunca mandaban a coser sus trajes en  sastrerías, probablemente cuidando su feminidad, preferían sus modistas de confianza,

 

El sastre se encarga de tomar medidas, trazar,  puntea, corta y lo lleva a la máquina de coser.  La operaria mujer era quien cosía a máquina para que terminara de nacer la criatura. Un traje  hecho a la medida implica, probarlo las veces que sea necesario para que quede ajustado al cuerpo de la persona.

 

Se cuenta que, en Villa de Cura el pionero de los sastres, en la tercera década del siglo xx fue un señor que respondía al nombre de Plácido García Zamora.  En aquella época ejercia la jefatura  del Registro Subalterno d Villa de Cura, desempeñaba el oficio en la misma oficina. . Formó familia y vivió  en la calle Carabaño casi llegando a la calle Páez.

 

No puedo dejar de recordar a un sastre emigrante nacido en Italia, que vino y se estableció en Villa de Cura, su nombre  Giovanni Donnarumma, su taller de confección estaba ubicado en una pieza ubicada  en la calle Bolívar,.. Era mi sastre de confianza, , fue fundador de una sastrerías  conocida como Sastrería “El Deseo”,  Recuerdo que su número telefónico era de dos dígitos ,bastaba con repicar a la central telefónica y decir "dáme a Donnarunma" y ahí mismo lo tenías en la bocina. 

 

Una de las casas especialistas en trajes de liquilique a la medida en Villa de Cura fue  la recordada “Sastrería Núñez” de don Manuel Núñez, ubicada en la calle Blanca o Miranda,  cuya sastrería siempre exhibía como decoración al frente al negocio, un paltó de liquilique montado sobre un maniquí  con la cara de Carlos Andrés Pérez, y otras veces con el rostro de  Rafael Caldera;

 

Plena de vivencias y añoranzas  fue la sastrería “La Fortuna”, de Vinicio Jaén Landa, instalada en dos direcciones, calle Bolívar y finalmente en la calle el Comercio. La gente de aquí y del llano, mucho antes de salir a  comprar   un liquilique o trajes personalizados en tiendas de Caracas o Maracay, acudía a la sastrería "La Fortuna", que también fue perfumería y relojería. . El hombre que cortaba y confeccionaba en una máquina de cosser se llamaba Andrés Delgado, a quien todos conocimos como ”El gallo Andrés”. . Tanto Ángel Custodio Loyola, el Carrao de Palmarito y los músicos del conjunto Serenata Guayanesa, y otros artistas afamados ordenaron más de una vez sus trajes en esta sastrería.

 

Otro que se decidió a montar su propio negocio por la calle Doctor Morales  fue don Víctor Montenegro. De esta cuevita salían hechos trajes y pantalones a la medida. Reparaba y modificaba tallas y ruedos de pantalones. En este local sonaban los platos y los cubiertos.

 

Un taller de sastrería que en los años 50 no solo era sastrería sino un reducto de la bohemia y la farándula, abrió sus puertas un  caraqueño a quien conocimos como don Augusto González. ubicada en la calle Miranda, frente a la casa de los Garaicochea. Allí se reunía gente de Caracas, Valencia, del villacurano. Los fines de semana llegaba de Puerto Cabello el poeta  Luis Fragachán, cantaba y tocaba muy bien la guitarra grande, quien además era un  reconocido sastre en Caracas. El merengue “El Norte es una quimera” es una de sus maravillosas composiciones. Fragachan hizo muchos amigos en La Villa. En las  reuniones se compartían canciones. Mientras don Augusto tijeriaba empinado sobre un largo mesón,  el grupo celebraba con melodía, poesía y tragos. 

 

Uno de los talleres de sastrerías  más distinguidas y elegantes de la época en Villa de Cura fue conocido con el nombre de Sastrería “La Palma”, propiedad de don Pedro Palma. Estaba situada en la calle Bolívar frente al bar Savery. Diariamente tenía en exhibición  trajes y otra ropa por encargo listos para entregar. Allí en vitrinas de exhibición había siempre una gama de perfumes londinenses. 

 

De amplia trayectoria fue el flaco José Villasana, diseñador, artista del trazado y la costura. No quiero decir que era mejor que los demás, pero la vieja tradición lo  señala que cortaba modelos de trajes perfectos. En estos días yo recordaba su clásica y usual expresión de cortesía !Caramba !. Cuando uno se topaba con él en la calle siempre utilizaba para saludar esta centelleante expresión: ¡Caraaaamba!...Generalmente andaba sobre una bicicleta visitando cantidad de  costureras, como también cobrando la cuota a una docena de clientes.

 

Edgar Macero apodado "el niño Edgar", hijo del doctor Leopoldo Tosta, antes de ser camionero se hizo buen maestro del corte y costura para caballeros, fue bajo  la batuta del famoso sastre don Plácido García donde aprendió el arte,, a cortar y coser sobre tejidos y diseñar trajes,

 

Don Jesús Revilla fue un sastre que no era nacido de La Villa, se dedicaba  al ramo de hechura de pantalones, zurcía y corregía medidas y era músico a la vez,  nativo de Churuguara, estado Falcón. Fue un artista destacado tocando la guitarra española; muy atento y amable. Nos hicimos grandes amigos, trabajaba en un pequeño taller de sastrería en su casa de habitación. Era también Luthier, fabricaba y reparaba instrumentos musicales de cuerdas. Vivía como un pájaro en una casita colgada en el cerro Los Chivos donde quedó encerrado todo su arte. Apenas dejaba el trabajo de fin de semana me buscaba para compartir canciones y recitaciones.

 

En la calle Comercio estaba situado el taller de sastrería donde laboraba Juan Terán, mejor conocido como “Juancito Terán”. Así lo llamaba todo el mundo por su  estatura pequeña y  contextura delgada. Fue discípulo de su padre  un sastre caraqueño del mismo nombre, quien le sirvió como consejero, de él tomó la herencia vocacional de la sastrería. Tuvo  una gran pasión por su arte  hasta que joven aún  le llegó la muerte de manera repentina.

 

El rol de sastre fue desempeñado también por mujeres. Doña Petra Fernández fue la primera mujer que lo desarrolló  en Villa de Cura, hasta los 70;  trajo el oficio  de Altagracia de Orituco estado Guárico donde nació comenzando el siglo xx. Alcanzó renombre y mucha notoriedad en la Villa de Cura en aquellos viejos tiempos confeccionando trajes para hombres. Vivía y  trabajaba en una casa por los lados de La Alameda. Exactamente frente a la casa de habitación y barbería de don Luis Botello. Fue conocida por todo el mundo como “Petra la Sastra".

 

Sin embargo, partiendo desde más atrás, me refiere en una nota el profesor O. Botello “Josefa Peña de Martínez era la que cosía los liquiliques, blusas y calzoncillos rodilleros a los llaneros que venían a traer el ganado de Guárico y Apure, era vecina de La Alameda, vivía en la casa donde después vivió Juan Aguilar,  murió en 1960 a los 92 años. Era la abuela de mi mamá y madre de la mamá de Cira y José Esáa”.

 

Diego Rattia era una persona muy conocido, panzudo, patilludo, taciturno, fundó la sastrería “La Criollita”, diariamente se le veía cortando y trazando telas alrededor de un mesón, con un metro de cinta colgado en el hombro y unos lentes claros que   siempre los tenía sobre la cabeza. En ese oficio pasó toda la vida. Su taller de  sastrería lo tenía en la calle  Comercio.

 

Juan Parra desempeñaba el arte del corte y la costura en un rudimentario local en la calle Comercio. . Hacer pantalones y todo tipo de traje para el caballero elegante, era su consigna. Pasado el tiempo se fue con su familia a la ciudad de Maracay. Allí en la capital siguió  amansando el amor por su profesión. Como usaba los pantalones sostenidos con bandas elásticas,  el poeta J. M. Morgado,, una vez le soltó esta frase humorística: “¡Cámara, esas elásticas son las que no te dejan crecer!”.

 

En la calle Comercio de trabajó la sastrería en un cómodo local el maestro Héctor Acosta, profundo conocedor del arte de confección de ropa para caballeros;  y también, al lado de su sastrería, en  una pieza alquilada el sastre Carlos Freites. Ambos fueron sastres finos en Villa de Cura. . A Carlos Freites no lo volvimos a ver, me informaron que junto  se fue a vivir y trabajar en Maracay, como modista del contingente de las FAV.

 

Les cuento que en la calle Bolívar y Villegas, por un costado de lo que es hoy Residencias Médicas vivía  el conocido maestro Isidro Díaz. Dedicado toda su vida a trabajar la sastrería. Se pasaba dándole pedal a una máquina de coser, con un mesón lleno de cortes de lino  para hacer liquilique.

 

Me acuerdo de la sastrería “El Toro” fundada por el  sastre Joaquin Toro “Chichi”, conservó su taller hasta la crisis,  ubicado en la calle Páez  cerca de la ferretería  La Realidad de  Julio Perdomo. , diseñaba trajes, uniformes para las maestras, me hizo pantalones y corregía tallas. Allí en el mismo espacio trabajaba en una máquina el el sastre Luis Jiménez.

 

Después de tantos años, quizás uno de los últimos que desempeñó la sastrería en Villa de Cura  fue un viejo operario que diseñaba, cortaba y cosía en una máquina marca “Triumph”. Respondía al nombre de Ramón Arturo Muñoz. La sastrería fue su pasión y su modo de vivir. Trabajaba en una pieza al lado del bar El Samán.  . Don Ramón Arturo Muñoz era de nacionalidad colombiana, excelente persona muy educado. Detenía las labores para reunir a los ciclistas de competencia. Villa de Cura ciudad a la que tanto amó, fue su segunda tierra y aquí en esta tierra están enterrados sus restos. 

 

                                    

 

lunes, 25 de mayo de 2026

ELIZABETH ROMERO POETA Y EDUCADORA

 

                  

Foto cortesía de nuestra amiga Liris Miyares  Manuitt 
                        

                                              ELIZABETH  ROMERO  POETA Y EDUCADORA

                                                          Por Oscar Carrasquel

Pues bien amables lectores, la crónica en esta oportunidad tiene como orgullo presentar a  la figura de una mujer que hecho carrera en la creación literaria,  y una insigne declamadora de poesía. La profesora jubilada Elizabeth Romero, una de esas mujeres que ha hecho suya a esta tierra villacurana. 

Tenemos la dicha de contarla en la lista de nuestros mas antiguos amigos,  y por consiguiente la he abordado muchas veces en conversaciones personales, en eventos culturales y reuniones de nuestra organización..

Elizabeth Romero Vásquez es su nombre completo, nacida el 31 de diciembre de 1956 en la población de Urama, municipio Juan José Mora, Estado Carabobo.  Cursó la educación primaria en la Escuela Rural Los Manguitos en la ciudad de Valencia y obtuvo Certificado de sexto grado en el Colegio Inmaculada Concepción en la ciudad  de La Victoria, estado Aragua. 

Destacada estudiante de secundaria en el Liceo José Félix Rivas de la misma ciudad, donde le fue conferido el título de Bachiller en Humanidades. Cursó mecanografía en la Academia Comercial Los Caciques. Y la educación superior en el Colegio Universitario Monseñor de  Talavera en Caracas. Distrito Federal hoy Distrito Capital.

Desde pequeña interesada en sus estudios, obteniendo excelentes calificaciones,   alcanzó a graduarse en las siguientes especialidades,

TSU  en Educación de Niños Excepcionales y Trastornos Emocionales,

En la UPEL de Maracay recibió el título de Profesor en Educación Especial y fue diplomada en Investigación.  

Obtuvo el glorioso  título de Magister en Educación Desarrollo Universitario, otorgado por la Universidad Rómulo Gallegos, núcleo San Juan de los Morros.  

Diplomada como especialista de la Cronista Comunitaria  por el Centro Nacional de Historia.

En lo que  respecta a su desempeño laboral,  ha realizado su trabajo docente en las siguientes instituciones

Instituto Educativo IEE en Maracay y en Villa de Cura

Academia Comercial Los Caciques en La Victoria, estado Aragua

Colegio de  Orientación y Formación Integral La Victoria; Unidad Psicoeducativa,  La Victoria;

Centro de Formación Integral en Turmero, municipio Mariño.

Ha despeñado el cargo de directora docente y asesora de educación Psicoeducativa en la UPE Villa de Cura. 

Docente y asesora de Educación Especial en la Misión Sucre. Aldea  Ezequiel Zamora Villa de Cura.

Poeta,  narradora, cronista popular; excelente declamadora de poemas negroides..  Tiene como tendencia escribir y recitar este género de la literatura; asimismo escribe  cuentos y relatos. En el país existen referentes de los cuales ella ha recitado su poesía,  Aquiles Nazoa y Andrés Eloy Blanco, entre otros

Junto con el  poeta  José Argenis Díaz, tiene experiencia  y actuación con el Encuentro Latinoamericano de Poetas La Victoria, en donde es ampliamente conocida, aunque en los últimos años no ha podido asistir personalmente, pero se mantiene en contacto permanente con ellos. 

La obra literaria de Elizabeth ha sido seleccionados y certificada, debidamente registrada en el Sistema Nacional de Imprenta. Ya la mayor parte de la citada obra y derecho de autor esta en custodia en  SAPI.

Sabemos que atraídos por arte y su carisma inagotable, fue galardonada  en el grupo de poetas de la Ruta Latinoamericana de La Victoria, dicha distinción le fue entregado por el poeta  William Alberto Hernández, administrador del equipo.

La  profesora Elizabeth  Romero en la actualidad tiene un trabajo  cultural sin poder publicar en físico, contiene  poesía, cuentos, historias urbanas. Las bibliotecas caseras necesitan tener  libros, hoy día publicar una obra cuesta un ojo de la cara. Queremos ser claros, en estos tiempos las empresas editoras tienen la "santa  maría" abajo..Y la imprenta municipal, tal como si estuviera durmiendo el sueño eterno. Por los momentos nos conformaremos con disfrutar de  presentaciones personales.

La profesora  Elizabeth Romero junto con otros amantes de la cultura en Zamora, son los creadores de la institucion denominada  Villa Literaria Zamora, activa en nuestra ciudad, actualmente ella se desempeña como nuestra Coordinadora General. . 

Elizabeth tiene una activa tarea con el Taller  de Creación Literaria Higuaraya  Capanaparo, la cual fue nombrada como Patrimonio Cultural. Igualmente es Integrante de la Asociación de Amigos de Educación Especial del Municipio Ricaurte, estado Aragua, y  además miembro de la Fundación del Niño Sordo de Zamora.

La profesora Romero está afiliada  a la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven?, carnet 12577, en el seno de la Junta Directiva; además socia del  Círculo de Autores de Zamora  Cauza PC. 
Algunos de sus cuentos han sido premiados y publicados en una antología en físico por el Grupo Literario Einfoleim de la ciudad de Valencia, estado Carabobo. En el citado grupo ha participado en concursos con autores noveles y profesionales de la literatura, nacionales y extranjeros.

En Villa de Cura ha participado en diversos talleres literarios. Ha cumplido presentaciones  y aplaudida en espacios culturales, en  la Casa de la Cultura "Rafael Bolívar Coronado" y en el escenario de la Biblioteca Pública "Ezequiel Zamora", en donde son oídas sus recitaciones. Ha participado invitada en espacios culturales en  las diferentes radio emisoras de la localidad.

Elizabeth Romero ha compartido actuación  con reconocidos escritores y poetas locales, y con  aquellos que nos visitan  de otras regiones del país..  En Villa de Cura trabaja en la promoción cultural. para estar  cerca de su Villa de Cura querida, se instaló desde hace tiempo en una urbanización entre arboles y quebradas..

Elizabeth  escribe poesía negroide con la cual obviamente reivindica la esencia afro descendiente del que vive fuera de ese continente,. ¿Cómo definir tanta sencillez y  cariño  que habitan en el corazón de esta mujer,  debido a que siempre está con el espíritu alegre, con la misma mirada y sonrisa de cuando era una niña.

¿Cómo definir su temple y sus dotes culturales. Para quien no lo sabe,  nosotros en el círculo la queremos mucho, los verdaderos compañeros la nombran con el título de un  tamunangue “La Negrita Elizabeth Romero”.

Abrir una puerta y encontrar a nuestra poeta Rosana Hernández, la autora del reciente libro “Huerto de Lirios”, ya es encontrar un tesoro, ella amablemente me reveló lo cierto. .

“Elizabeth vive inmersa en el mundo de la poesía, poeta,  hacedor de crónicas intimas y cargada de imágenes, tiene un hermoso y vital trabajo con sus alumnos, a quienes se dirige más allá de las letras, del cuaderno, más allá de las fechas, el habla mágica dela poesía los impregna y de vuelta la impregna a ella. Elizabeth tiene un testimonio escrito de esta relación. Elizabeth es un bello ser humano”.

Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria

 

jueves, 21 de mayo de 2026

ANIVERSARIO DE MUERTE DE UN CRONISTA EMÉRITO

 

Foto facilitada por Pedro Botello corregida por Félix H Herrera

DE LOS ENCUENTROS CON OLDMAN 

  

                                Por Oscar Carrasquel

 

Estamos poco a poco llegando en firme a entrada de aguas, te escribo desde la misma mesita del garaje donde siempre nos sentábamos a dialogar y se hacían lentas las horas, teniendo atrás la frescura del  Semeruco en el patio, con la ramazón en flor y un regalo de trinos refrescando el ambiente. Una tacita de café negro, siempre que la leña para la candela no estuviera mojada (una broma) Leíamos y comentábamos lo divino y lo que conmueve. De aquí se devolvía  con el maletín debajo del brazo, para afinar detalles con el editor-escritor Inocencio "Chencho" Adames.

¡Ah tiempo ese! Recuerdo aquel día 5 de febrero de su cumpleaños que prepare un picadillo a la llanera que tanto te gustaba, aderezado con salsa de catara elaborada en las comunidades indígenas de Puerto Ayacucho. 

De allá de la oficina municipal le  entregaba  correspondencia y literatura de parte de un amigo cordial llamado don Manuel Henríquez, Cronista Oficial de Puerto Ayacucho, Municipio Atures.  Oldman sabía lo que era el verdadero valor de la amistad. Cómo no lo iba saber, si lo pregona en "El Credo" el poeta Aquiles Nazoa.

Cosas sencillas como éstas, las vivimos más de una vez, llenaría cuartillas si me pusiera a mencionar otros momentos que a uno le alegran el alma que con facilidad le vienen a la mente.
Un día como hoy se cumplen cuatro años que avanzaste a los predios celestiales y te echamos de menos. La paraulata rabo blanco cantó triste en el Cameruquito  y te lloró la mujer y el hombre del pueblo. Nunca perdonaré aquel 22 de mayo en la madrugada que te vino a buscar la muerte cobarde.

Esa vez reaccionamos con lágrimas de dolor: Hasta siempre Oldman. Hasta siempre hermano. Lo más significativo es que no se puede hablar de grandeza intelectual, si no evocamos el nombre de Oldman Botello González. Genéricamente nacido en esta tierra villacurana, pero reconocida su vida de historiador en casi todo el país, porque de su pluma inteligente surgieron obras de otras grandes ciudades y pueblos de Venezuela, reconstruyendo su pasado, libros imprescindibles en cualquier biblioteca..

Al cielo te fuiste y abrazar a aquellos del mismo tronco que te precedieron en el viaje final, a sanar dolores, como la reciedumbre de su padre Luís Manuel; la dulzura de la pequeña Zobeida y del pana Manuel Antonio. Recuerdo con afecto a doña Irma González de Botello, la matrona, la hacedora de los ricos y mejores roscones dulces, según dijo en una oportunidad el historiador doctor Guillermo Morón.

A su esposa Jennifer, sus hijos Wanda y Olaf Vincent; y su hermano Pedro; esto, naturalmente no los consuela, siguen vigentes llorando su ausencia, le  renovamos el pésame.

 Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria

Fuente consultada Prof.Yezenia Varganciano.

 


miércoles, 20 de mayo de 2026

DÍA DEL CRONISTA. GALERÍA DE CRONISTAS OFICIALES

 


     Profesor Oldman Botello. Cronista de Villa de Cura y Maracay. Foto pertenece al archivo de Ramón Alfredo Corniel

                                           Por Oscar Carrasquel

                                                               En sesiones públicas y reglamentarias de la Cámara Municipal del Distrito Zamora, por allá en los años 58, 59 y 60, donde solíamos acudir a presenciar las deliberaciones, poco o nada se saabía de la figura del  Cronista Oficial de la Ciudad. . Fue después de transcurridos algunos años  que los gobiernos municipales comenzaron a designarlo..

El Cronista Oficial por su proyección es un representante del municipio, tiene a su cargo hacer propuestas;  escudriñar y difundir la historia local, es un guardián de la memoria de la ciudad, de sus sitios y los personajes que la conforman;  conocedor de cuestiones jurídicas y patrimoniales del municipio; orientador y conservador de sus monumentos;. Inmiscuirse en los espacios de la cultura como el Museo de Tradición y la Casa del Cultura;   defender el territorio de  daños de carácter ambiental y contribuir a  preservar su casco histórico urbano.

Se estableció como fecha de conmemoración en toda Venezuela el día 20 de mayo, como “Día Nacional del Cronista”. La propuesta se le acredita al historiador doctor Germán Fleitas Núñez, Cronista de La Victoria, municipio José Félix Ribas , estado Aragua. . 

En 1968  se crea ANCOV, Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela, agrupando a todos los Cronistas de cada comunidad del país. Cada año se reúnen la convención nacional en la ciudad o pueblo escogido por ellos, en honor a don Enrique Bernardo Núñez (1895-1964), primer cronista   de la ciudad de Caracas y quien  ejerció el cargo de la capital en el lapso 1945-1964.

 Hay que hacer notar que en 1967  Villa de Cura comienza a tener su primer Cronista Oficial de la ciudad,  siendo presidente del Concejo Municipal el señor José Tomás Ojeda; esa responsabilidad recae  en la persona del doctor Luis  José Acosta Rodríguez, abogado,, Senador de la Republica de Venezuela, docente universitario y hombre de amplia cultura. Nada menos que presidente de ANCOV durante tres periodos consecutivos. Tuvo la virtud de señalar vías y actitudes que había que seguirse en el desempeño del cargo. Dejó para la vida villacurana este ciudadano nativo de Ortíz, fallecido en 1986, su ejemplo de maestro, orador, historiador y pensador. Fundamentó en discursos y libros los aspectos fundamentales sobre la historia fundacional de Villa de Cura.

Después de la desaparición física del doctor Acosta Rodríguez, la designación de Cronista de la Ciudad de Villa de Cura, recae en el profesor Oldman Botello, desde 1986 hasta 1995; uno de sus hijos mas ilustres, educador, académico, historiador, periodista, conferencista y escritor villacurano; a la par en ejercicio del mismo cargo como Cronista Oficial de la ciudad de Maracay desde 1981. Tiene publicado una obra que poseemos enclaustrado en los estantes de nuestra biblioteca, que lleva como título “Historia de Villa de Cura (Tránsito por la vida de un pueblo), cordialmente autografiado para este servidor, publicación de 2005. La primera edición se originó en 1971.

A partir de 1996 lo viene a suplantar en tan honrosa posición el profesor Jhonny Hernández Calvo, profesor de historia, ensayista, ; pedagogo egresado de la ilustre Universidad de Los Andes, locutor graduado de la UCV , conferencista; investigador de historias y escritor.  Hemos leído  con sumo interés sus debates y reflexiones, tocando temas cruciales relacionados con el proceso fundacional de nuestra ciudad . Autor en una obra  sobre historia local la cual se titula  “Villa de Cura. Pasiones, Conflictos y Juegos de Dominación (1790-1863)”  Y de otras obras por editar en físico referidas a la historia del valle de Tocorón y la biografía del General Ezequiel Zamora.

Acreedor de tal designación tenemos en la actualidad a la figura de Antonio Cabanillas Yepez, profesor, egresado del Instituto Pedagógico de Maracay. Su tesis de Maestría versa  sobre un ensayo titulado  “Dinámica Geohistórica de Villa de Cura 1920-1990”, . La Cámara Municipal lo designa  al frente del cargo de cronista del Municipio Zamora a partir del año 2011. El profesor Antonio Cabanillas Yepez, articulista de los periódicos regionales El Siglo y El Aragüeño, y entre los medios locales la revista EXPRESIÓN y el quincenario EL VIGÍA.  El profesor Cabanillas es ponente de un estudio en donde  advierte sobre el potencial impacto ambiental que tiene la deposición de desechos sólidos en Guayabal, en otro trabajo predice la contaminación ocasionada por el trasvase de aguas de una laguna al cause del Río Tucutunemo y Río Guárico, y un conjunto de relatos sobre la historia de  Casa del Santo Sepulcro .. 

Apreciamos la importancia del oficio de Cronista,  todos  nuestros Cronistas Municipales, los admiramos y le guardamos respeto. Los alcaldes miembros del Concejo Municipal deben tomar en cuenta sus opiniones en las reuniones de cámara..

Tenemos tambien cronistas no oficiales, que esgrimen su pluma  para copilar ycontar con interés la historia urbana, defendiendo los valores culturales que posee nuestra población, 

El Cronista  de Caracas, Enrique Bernardo Núñez, nos dio a entender con  la originalidad de su pensamiento y rigurosa autenticidad, palabras más, que un Cronista Municipal no es una figura decorativa de un  salón gubernamental, ni un empleado de segundo nivel; no es un funcionario público obediente, sino  una persona muy dinámica con un caudal de conocimientos, con espíritu de autonomía, cuya acción está regido por leyes y reglamentos muy específicos. 

FELIZ DÍA DEL CRONISTA.

Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria


 

 

 

martes, 19 de mayo de 2026

"PATETURCA" CARGADOR DE ÁNIMAS

 

                                            Ilustración del artista plástico Carlos J. Martínez "Cejota"

                                        (foto tomada directa del cuadro colección  O. C.

    
"PATETURCA"   CARGADOR DE ÁNIMAS


                                                    Por  Oscar Carrasquel


Lenta se marcha la mañana
y sobre  el pequeño valle
el fantasma de la muerte acecha

En la salida del pueblo 
Hay sepulcral silencio
El tiempo se detiene
En las casas solariegas


Por la calle pasa un entierro  .  
Sin alaridos, ni coronas
Ni acompañamiento

"Pateturca" lo nombran
Por lo enorme de sus pies
Piernas y pies elefancíacos

Camina siempre descalzo
El sudor como una serpiente  
Le corre por el rostro 

De traje: un paltó, franelilla  
Pantalón de kaki remangado a la rodilla. 
Parecido a un coche funerario  

La  labor de "pateturca"  
Llevar difuntos en un cajón  
Envueltos en una mortaja

Desde el Hospital "Santo Domingo"
Hasta el viejo camposanto 
Esta labor la cumple cotidianamente

A gente menesterosa 
Pobre de solemnidad

Para las almas sin dolientes 
No hay salones velatorios
Ni redoble de campanas
Solo rezos de las Hermanitas
 .
Se tiende la urna sobre el hombro
Como si fuera una manta
La abraza con el brazo derecho
Y sigue rumbo al cementerio
.
El  hombreo en la calle
Se detiene, se despoja del sombrero.
y se hace la señal de la cruz.

Coloca la urna en la acera
Para refrescar sus labios gruesos
Chupando licor de ua botella
 
"Este si que está pesado" 
Se le oye pronunciar
En su aguardentosa voz
Mientras mira el camino.

Duro "pateturca" 
para encontrarse 
tantas veces con la muerte

Duro el hombre
Para acariciar la muerte
Libre de grima y de miedos 
 
Pasada una hora
Ya pisa el umbral del cementerio
Camina entre tumbas y cruces
Da vueltas ubicando la sepultura 

Coloca la carga en la tumba 
Lanza unas paladas de tierra   
Sin más, así es su rutina.

Pocos hombres han sido vistos así 
Lanza una risotada 
Se retira pronto 
A buscar otras muertes el
 mismo día

La noble tierra lo cubrió a El
Un auto le pegó un boche
en la "Lisandro"  
El nombre de  Lucio "pateturca"
Es un pedazo de la historia local.
Que sigue corriendo en la memoria.



      



domingo, 17 de mayo de 2026

LOS GRANDES INCENDIOS EN LA VILLA A MEDIADOS DEL SIGLO XX

 


             En este lugar funcionó Bodega Caracas, Bodega 5 de julio y Pescadería Cagua

 

                                                             Por Oscar Carrasquel

 

En la Villa de Cura de mitad el siglo xx, en esa etapa cuando era pueblo y ocurría un incendio de cierta magnitud, de día o de noche; lo primero que se oía en todo el perímetro urbano era el toque en arrebato de las campanas de la Iglesia Parroquial, anunciando la emergencia y solicitando auxilio. 

En el correr del siglo xx sucedieron  algunos episodios lamentables, que también forman parte  de la memoria histórica  de la ciudad, que todos sus hijos y habitantes estamos llamados a querer. 

Una vez el corresponsal amigo señor Víctor Hernández Ramos, escribió una nota insertada en el quincenario “El Villacurano”, donde señalaba que entre los años 1929/1930 se registraron dos grandes incendios en el comercio villacurano. 

El primer incendio aconteció en 1929  fue en  el interior del almacén mayorista de don Manuel López, ubicado en la  calle Comercio, llamada en ese tiempo calle Zulia.  Refiere la aludida nota´periodística textualmente  “las latas de manteca sonaban en el aire como cañonazos”.

El otro incendio  acaeció el año 1930 en la calle Real (Bolívar)  en una tienda conocida como “Casa Benarroch y Cia”. propiedad de los Hermanos Benarroch, españoles. La gente trató inútilmente de sofocarlo. Ardieron completamente sus inventarios con pérdidas materiales cuantiosas.

A finales de la década del 40, en  la calle  "Cementerio", cruce con Bolívar y Villegas (foto) existió un negocio con el nombre de  bodega "Caracas”,  propiedad el señor Pablo José Caracas. A las 9 de la mañana de un domingo, antes de misa,, se  desató un incendio de grandes proporciones en la bodega "Caracas. La ciudadanía y agentes del orden público, con perolas y recipientes  corrieron para ayudar a sofocar las llamas. Las perdida materiales fueron totales. 

La bodega, posteriormente fue refundada con el nombre de bodega "5 de julio" por el comerciante apureño don  Rafael Ortega, con una pequeña tasca anexa donde se iba a calmar los caloromes. 

Mucho antes, en el año 1909, según nos relata nuestro amigo  profesor Oldman Botello, temprana la tarde de un día de semana se incendió el negocio de ferretería de don Alberto Montenegro. Las llamas fueron sofocadas por los vecinos y agentes de policía con  agua del río Curita, cargada en carretas tiradas por mulas.

En el año 1959 explotó una cisterna cargada de combustible propiedad de un señor de nombre Luis González. la cual se encontraba estacionada en un solar anexo a su vivienda en la calle Sucre, al lado del abasto el  "Cofre de Oro”. La intervención del cuerpo de bomberos de Cagua, evitó que el fuego cubriera otras unidades gandolas que se encontraban en el lugar del suceso, 

Aseguran que una tarde, que pudo ser en 1960, antes de celebrase la misa, con la iglesia llena de feligreses, se desató fuego en el interior de la Iglesia Matriz San Luis Rey; las primeras versiones indican que el encendido se originó por unas velas. Se quemaron techos, documentos, libros del archivo parroquial.Mucha gente se trasladó al lugar para ayudar a sacar los santos para la calle. Por la gracia de Dios no hubo personas lesionadas, pero si se vieron correr feligreses por la calles adyacentes.Según testimonio de su nieto René González Romero (el de Javori) :

 “Aún me acuerdo que mi abuela Rosa Romero salió a toda carrera de la Iglesia y llegó a la casa con una sola zapatilla en la mano, sin velo y con el pelo chamusqueado”.  Simón Sayegh, un ciudadano honorable de Villa de Cura, guarda  fotos de oro de celosa propiedad sobre el suceso.

Uno de los grandes incendios ocurridos en la población, tuvo lugar en una panadería propiedad de portugueses, ubicada en la calle Miranda, cruce con la calle Carabaño, centro de Villa de Cura; las bandejas de aluminio se vieron correr como barajitas con el viento. La edificación fue restaurada y reinagurado el establecimiento. La voz del pueblo que es la que manda en laactualidad la llama    “La Panadería que se quemó”.

Un suceso como si hubiera ocurrido ayer fue el incendio en la empresa Plagatox, en la zona industrial, en la vía que conduce a Los Tanques, Un diciembre cuando sus trabajadores se preparaban para salir de vacaciones y celebrar la alegría de la Navidad. Se produjo un incendio en el área de maquinarias y depósito de productos químicos, con el lamentable resultado de dos personas fallecidas, y otros obreros presentando graves quemaduras.

Los hechos aquí narrados naturalmente provocaron perdidas humanos,  daños materiales cuantiosos, pena y desolación en la familia villacurana. Esos hechos los conocimos  directamente en aquellos  años de la mocedad. A todos nos anima el propósito  de dar a conocer la pequeña historiar de la ciudad  y sus grandes acontecimientos. 

                              Oscar Carrasquel La Villa de San Luis,Tricentenaria

 

 

viernes, 15 de mayo de 2026

CÓMO MUEREN LAS ESTATUAS

 

                      

                                ¿COMO MUEREN LAS ESTATUAS ¿

                                       Por Oscar Carrasquel

Ya sabemos cómo llega la muerte de las estatuas y se lo vamos a contar. Dicen que  mueren de inercia; ellas que además son una preciosa obra de  arte, son símbolo de heroísmo y libertad.  No es necesario ser académico para entender que estos blasones de bronce tienen como fin honrar la memoria de los hombres hacedores de la patria llenos de gloria. En 2018 le fue arrancada la espada que sostenía en su mano derecha el monumento del Padre de la Patria en la Plaza Bolívar de Villa de Cura. Quizás los que practican esta clase de hechos no tienen la menor idea de su acto,  es probable que no sepan para que son las estatuas.

Una mañana iba pasando por la plaza el  profesor Antonio Cabanillas Yepez,  Cronista Oficial de la Ciudad, dijo que el Concejo Municipal del momento se interesó en reparar el maltrato,   la obra de restitución de la espada la realizó totalmente la firma villacurana  "Fundiciones Zannini".

Pocas semanas después volvieron a ofender a la estatua, fue repetida cómodamente la acción de romper la espada, quizá por personas empeñados en hurtar completa la hoja. La acción fue facilitada,  desde luego, por la ausencia  de la autoridad policial,

En el acceso oeste de la ciudad en  2017 arrancaron completo  el busto del doctor Juan Manuel Manzo, un  médico castrense, prócer de nuestra independencia y epónimo de  uua céntrica calle de nuestra ciudad. El busto del celebre galeno se encontraba  en una  plazoleta adyacente al viejo cementerio municipal en la calle Comercio. Según me contaron fue recuperada en el depósito de una "chivera" y vuelta a colocar en su pedestal.

A noventa pies de la Iglesia San Luis Rey de Villa de Cura, fue hurtado el cofre suspendido por las garras de un Águila Real, el cual guardaba polvo de la hacienda San Pedro Alejandrino en Santa Marta, Colombia, lugar que para los colombianos es un Santuario venerado, porque como  se sabe  allí expiró el último aliento el Libertador. El ultraje quedó representado solo en el pedestal de mármol que la sostenía. Es difícil pensar que nadie sintió, ni vio nada.

Unos iconoclastas, no recuerdo la fecha, maltrataron el rostro esculpido en bronce berilio del ilustre Polímeta del Renacimiento Italiano Leonardo de Vinci, develado en la placita que lleva su nombre en la Avenida Bolívar.

En 2018 visitamos la escultura del doctor Félix Rattia, erigida en una plazoleta en la población de San Francisco de Asís,  un médico de comportamiento humano,  todo su servicio médico lo desarrolló, algunos años en el hospital doctor "José Rangel" de Villa de Cura, igualmente en la Medicatura de San Francisco de Asís. La principal afrenta fue  embadurnarle el rostro con pintura y brocha gorda, 

En ciertos países son celosos al culto del Libertador. En Ciudad de México, transcurriendo la década del 50 fue inaugurado la estatua ecuestre  de Simón Bolívar. El discurso  fue pronunciado por el eminente poeta cumanés doctor Andrés Eloy Blanco, dijo en esa oportunidad  el orador " Lo más parecido a un hombre es su cadáver pero la función de la estatua es función de vida… Precisamente lo que le falta a las estatuas para ser hombre, es lo que le sobra a los hombres para no ser estatua”. 

La plaza del fundador Juan Bolívar y Villegas, a un costado de la Iglesia San Luís Rey,  necesita un cariño grande para su preservación. Igual que la imagen de Nuestra Señora de Lourdes en la plaza de su nombre frente al ancianato Santo Domingo. 

Me perdonan, pero las plazas y sus monumentos tienen una función especifica en la sociedad, son espacios para para la ciudad,  para la historia y la cultura, es bueno advertir que un cercado total o parcial con rejas de hierro a la antigua, no es la solución, lo  que  se necesita es una sola cosa, despertar conciencia ciudadana.  

 Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, Tricentenaria

 Foto archivo Ramón Alfredo Corniel

 

 

SASTRERIAS EN VILLA DE CURA DEL SIGLO XX

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