lunes, 29 de diciembre de 2025

LA FAMOSA "LECHE DE BURRA" DE DON EUSEBIO COLMENARES

  

Foto referencia tomada de la Web solo para ilustración


             LA FAMOSA "LECHE DE BURRA" DE DON EUSEBIO COLMENARES

 

                                            Por Oscar Carrasquel
  


                                                                                                           

Como introito comento, que la leche asnal es un alimento con infinidad de propiedades terapéuticas. Las abuelas  hacen muchos años la usaban como sustituto de la leche materna. Según la creencia mitológica, "Popea Sabina” la legitima  esposa del Emperador Nerón, mantenía un rebaño de burras recién paridas, las hacía ordeñar para bañarse con la leche", con la finalidad de  conservar su lozanía. Extremadamente beneficiosa para el hombre.

Sin embargo la “leche de burra” a que me voy a referir es otra; la que preparaba en los años de la década del 50 en Villa de Cura  don Eusebio Colmenares. Comerciante propietario de la bodega "El Samán" con cancha de bolas criollas,  ubicada a orilla de la carretera sentido Villa de Cura a San Juan de los Morros,. Hasta hace poco existieron las ruinas de la casona de bahareque y tejas a la entrada de unos potreros y un frondoso árbol de samán.

La citada  leche de burra de la Bodega “El Samán” era una bebida espirituosa especial para consumir en fiesta de navidad, para despedir el año y recibir el año nuevo, pero que se consume en toda época del año. La ingerían nuestras abuelas en casa para dar gracias a Dios y brindar cuando saliera del fogón de leña  la primera cocinada de hallacas y bollos. Uno siendo muchacho,  probaba una copita y sentía como  un escalofrío en  el cuerpo.

La bodega “El Samán" tenía aparte una pieza con una puerta secreta donde funcionaba una especie de  laboratorio de donde salía la exquisita bebida. Quien sabía la formula fue un maestro villacurano, talentoso, llamado Juan Daniel Guirados, quien trabajó muchos años como empleado de confianza de don Eusebio, además de ser su cuñado.

El secreto de la receta no se la revelaba Guirados a ninguno, pero después se regó que se trataba básicamente de un batido de yema de gallina criolla, nuez moscada rayada, raspadura de papelón, cáscaras de limón verde,  cerveza inglesa “La Perrita”,  leche condensada, y le agregaba agua de  coco, mezclados todos estos ingredientes con aguardiente puro Recreo 40-15. El dato es para las familias que hoy en día la preparan en casa.

Las puertas de la bodega estaban abiertas desde temprano, y cualquiera se fijaba en la fila de personas mayores que acampaban afuera, sentados en las gruesas raíces del frondoso samán, allí a tempranas horas se apilaban mujeres y hombres pendientes que tuviera listo el cóctel, puesto que se le atribuía efecto fortificaste  para abrir el apetito a los hombres maduros a la hora de la verdad.

Se comentaba que la receta   de la “leche de burra” llegó a manos de don Juan Daniel Guirados, de parte de unos hermanos amigos suyos de apellido Matheus o Matos, que llegaron  a La Villa procedentes  de la Península de Paraguaná; mientras otros sostienen que aprendió con dos individuos provenientes de la región de los Andes, quienes comenzaron  preparando y vendiendo de manera ambulante  la "Chicha Andina", la bebida  típica de los Andes, y fue convertida después en este rico ponche.

Lo cierto es que la gente, mayor de edad, que transitaba a pie la carretera a San Juan de los Morros, a darse un refrescante baño en las pozas del río Guárico, no seguían sin antes pararse a llevar la “leche de burra” que  vendía Colmenares,  a 2,50 bolívares de aquellos la botella. Se comentaba que de Caracas, el centro y el llano, la venían a buscar y se la llevaban por cajas.

Tuvo  fama esta antigua bodega “El Samán"  a mediados del siglo xx, en donde usted encontraba de todo; desde el genuino gofio hecho de maíz cariaco que fabricaba la señora Emilia Guirados, esposa de don Eusebio Colmenares. Además expendía catalinas, hamacas, alpargatas, papelón, queso de mano, queso  llanero, mortadela, aperos de talabarteros, artículos de ferretería, catara traída de Amazonas;  pero particularmente los automovilistas y autobuses Pegaso que iban para el los llanos, se paraban a solicitar la famosa “leche de burra"..

Ciertamente a los villacuranos nos ha costado trabajo, recuperar la fórmula y la autenticidad del ponche que elaboraba nuestro amigo Eusebio Colmenares y su cuñado Juan Daniel Guirados.

Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, Tricentenaria. 

 

 

 

     

 

                                           

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