DE LA UNIÓN A LA OTRA ORILLA DEL RÍO LA PORTUGUESA DONDE VIVIÓ
A Miguel Adolfo Carabaño Mele, dedico
Por Oscar Carrasquel
Traigo la historia de cuando yo era un cipote
La Unión, era otro pueblo de Casas Muertas
Un
trocito de mapa del estado Barinas
En donde viví las costumbres de la llanura
Serví de ranchero de pescadores en aguas dulces
En compañía de mis primos
Y de
mi tío paterno Gregorio Carrasquel
Hombres en franelilla y pantalones rodilleros
Lanzando redes, boyas de tapara y anzuelos
Cerquita de un cruce de animales a nado
Donde se une la manga con la playa
A orillas del caudal del río la Portuguesa.
Los
Carrasquel levantaron un
negocio
Todos conocieron su bohío en La Unión
El patio era una tasajera de pescado fresco
Un depósito de bagres, morocotos, torunos
y otras especies
Los caveros hacían cola para llevar
En lo alto, del otro lado, en un rancho veguero
Se
aposentó Victorio Pérez “bigotón” con su familia
Canoero
con espíritu de marinero
Largo y grueso bigote, dicharachero
Trigueño quemado, zamarro, de alpargatas diaria
Lo paríó una guahiba con nombre de santo hacia 1920
Conocedor de faenas del llano
Las huellas de sus alpargatas
Las
dejó marcadas como peón de Hatos
Siempre alerta, con una sonrisa en los labios,
Caminador de leguas de terreno
Por caminos polvorientos de la llanura
Ordeñador,
becerrero y arreador de rebaños de ganado
A
pie o alzando la pierna a un caballo
Bailador de joropo de un día para otro
Faculto contando casos y cachos llaneros en vaquerías
Contándo sus aventuras y penas a la sabana del hato "La Rogeña"
Por un tiempo largo fue concesionario de una chalana
Una
corta embarcación para transportar
Un
solo vehículo y personas para la otra barranca del río
Que da a una terrosa y estrecha calle del pueblo
Tal como lo pudimos observar, en ese merequetén pasaba en días santos a toda la familia Carrasquel
Así fue mi pariente lejano, lleno de valentía y entusiasmo
Una lúgubre noche de verano, recuerdo, lleno de ansiedades
Muerto de cansancio, sin arrugar la cara ni el corazón
Se
acostó y se quedó dormido en los brazos de la muerte
Que
Dios lo tenga en su regazo.
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