Imagen ilustrativa de Félix Humberto Herrera
Por Oscar Carrasquel
Amigos quiero referirme a un personaje popular del semillero urbano villacurano, el cual hace años decidió trabajar como
cafetero ambulante,, en la dispersión de tanta gente que visita nuestro mercado municipal de pronto te topas de frente con este pregonero. Una labor que debe comenzar a las cinco de la mañana, se trata del dispensador
de café preparado en casa.
Los que suelen acudir de compra al Mercado de La Coromoto los sábados de cada semana, nos tropezamos en la misma dirección con un amable coterráneo de unos sesenta años, más o menos, que emerge en vaivén promocionando sus productos. Con el fin de atraer a la clientela tuvo que ofrecer algo diferente que fuera atractivo a las personas adultas.
No sabemos como es su nombre de pila, pero aquí les dejo su forma de promocionar un combo de tres productos, “Un cafecito, cigarrillos y el palito de ron”.. Figúrense, que dos amigos míos, llegan por separado, mirando para los lados para levantar el codo pidiendo la marca de su agrado. Lo cierto es que no hay labor pequeña, todo emprendimiento es importante como estrategia para sobrevivir ahora cuando la arepa se ha puesto cuadrada.
Este trovador sin parlante de garganta clarita y vibrante, con una voz que corre como el agua por un junco anda por tres cuadras de la calle doctor Manzo, partiendo desde la esquina de Lovera pateando todo el área del Mercado con un paquete en cada mano.
No había pasado tanto tiempo cuando regresa a las once en punto de la mañana, y casi siempre a esa hora lo vemos en la vía de regreso a su casa dejando a todos un “hasta
luego”.
Un personaje folclórico que tiene el
don de vender esos artículos, qué ciertamente no se encuentran entre la lista de bienes indispensables, sin embargo las
personas lo compran así este mala la situación.
El cafetero andariego se ha
hecho tan indispensable que han pensado en formar una peña. No hay un café hecho mejor que otro, lo importante es el buen servicio que se le ofrece a la clientela. Si usted es de los cree que es un oficio de hombre está equivocado, también las mujeres andan en las calles, andenes y paradas de camionetas, en cualquiera de las comunidades prestando con amabilidad este servicio.
Oscar
Carrasquel. La Villa de San Luís Tricentenaria
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