Venimos a refrescar cosas del pasado reciente.Seguido de la llegada del Año Nuevo, el 6 de enero proseguía la fiesta con la llegada de los Reyes Magos del antiguo Oriente a Villa de Cura. Según reza la tradición, con su carga de mirra, oro e incienso. para adorar y traer regalos al Niño Jesús. "Hemos venido a adorarlo", según el libro de Mateo.
Hasta ahora se ha hecho un esfuerzo por mantener esta tradición popular, iniciada por. don Reinaldo Silvera, el cerebro de esta festividad en Villa de Cura. Un hombre sensible y emprendedor. Un comerciante reconocido por su participación en diversos eventos sociales y culturales, además, muy colaborador con el deporte.
En tiempos pretéritos era un día de emoción y expectación de los pequeños de la casa de cualquier extracto social (ricos o de pocos recursos), que esperaban ansiosos sus regalos al despuntar del 6 de enero, los cuales amanecen colocados en sus calzados debajo de la cama, en su dormitorio. donde esta noche dejaban sus cartas solicitando los obsequios anhelados
En Villa de Cura, en el populoso barrio "Las Tablitas" que está considerado como el cerebro de esta conmemoración de fe católica. El 6 de enero, montados a caballo salían cabalgando los 3 Reyes Magos, a recorrer las principales calles de la población, a repartir abrazos, juguetes, golosinas, caramelos, y hacerse fotos junto a los niños, y entregaban las fotos como souvenir.
Salían los 3 disfrazados con su corona, barbas, una larga capa de colores. El desfile comenzaba desde las instalaciones donde funciona el Grupo Silvera-López, ubicado en la calle Andrés Eloy Blanco, antiguo Callejón número 3 de Las Tablitas de Villa de Cura, en dónde se preparaba la gran fiesta, amenizada con la participación de grupos musicales locales y otras sorpresas. Los 3 Reyes Magos vivientes en sus respectivas cabalgaduras, la representación artística formada por los señores José Alejandro Herrera (Melchor); Juan Perdomo (Baltazar) y Jhon Zarramera (Gaspar).
No hay que olvidar que según la mitología griega el dios Dionisio proveía el buen vino. En un tiempo atrás, ningún adulto se iba del entorno familiar de los Silvera sin degustar de un brindis con una bebida espirituosa, y otros servicios con dulce de lechosa, arroz con leche y plátano en almíbar.
Es memorable esta celebración, la cual fue iniciada en La Villa de San Luis el año 1992 por don Reinaldo Silvera, un icono de la industria de la talabartería en Venezuela, un hombre para siempre recordar. Sin olvidar cada año a otro inspirador que loa acompañó como fue el italo-venezolano don Andruzio Mazetty, junto a su esposa y sus hijos, con sus virtudes profundamente católico, quienes fueron también garantes de esta celebración cada año.
Se recuerda el largo recorrido en caravana por las principales vías de la localidad que hacían los 3 Reyes Magos, sobre sus caballos causaban una gran expectativa a los habitantes de la calle Páez, calle Comercio, calle Sucre, cuadrante de la plaza Bolívar, hasta realizar una visita por el hospital Doctor José Rangel, donde dejaban obsequios a los niños allí hospitalizados; luego seguían acompañados por la muchedumbre, autos, bicicletas, y motocicletas, tocando bocinas y sirenas.
Ya con la tarde llegaban al sector “13 de Septiembre”, un barrio situado al sur, donde se realizaban diversos actos alusivos a la conmemoración, con la colaboración de los habitantes de esa comunidad.
La romería iba acompañada musicalmente por el conocido grupo de parranda los Jomarcas y convidado el músico parrandero Raimond Pérez, amigos de la familia Silvera.
No era tiempo de ebullición económica, en este sentido hay que reconocer el trabajo, el esfuerzo y decidida participación de las siguientes personas que se recuerden: María Guerrero, Winston Silvera y Reina Silvera. Lo ideal sería que no se pierda.la tradición y se pudiera realizar la cabalgata para alegría de niños y adolescentes.
Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, Tricentenaria
Corrección de fotografía Ramón Alfredo Corniel
Fotos archivo de María Guerrero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario