Ramón María Acosta foto archivo Editorial Miranda
Por Oscar Carrasquel
Se cumplen este 16 de abril 2026, siete decadas de la desaparición física de este inolvidable villacurano, quien prestigia la crónica de hoy don RAMÓN MARÍA ACOSTA " el quebraito". Para los 40-50 se usaba ese termino por cariño en un conglomerado de poca población. Se trata, según me contaron, de una lesión en la columna desde que era un niño. Esa característica nunca lo separaron de la escuela ni de sus quehaceres cotidianos, cada día para él era un nueva experiencia,. Nunca dejó de laborar, y siempre se mantuvo al lado de su familia. Dirigente de la disciplina del beisbol lo cual le deparó muchas satisfacciones.
Epónimo del estadio de béisbol de Villa de Cura, municipio Zamora, estado Aragua. Ramón María Acosta abrió los ojos al mundo en Villa de Cura el 18 de diciembre de 1911 y finalizó su alegre existencia el 16 de abril de 1956. Su recorrido por el mundo terrenal fue apenas de 45 años. Como se ha dicho el 16 de abril de 2026 se cumplen 70 años de su muerte.
Ramón María Acosta de la cepa de la "hermandera" en Villa de Cura, hijo natural de don Heriberto Hernández... Ramón María tuvo la dicha el privilegio de tener dos madres; la que lo tuvo doña Felicia Edmunda Acosta. Siendo su segunda madre doña Herminia de Guarenas, que lo llenó de atenciones, cariño y se hizo cargo de su crianza y estudios.
Ramón María Acosta de la cepa de la "hermandera" en Villa de Cura, hijo natural de don Heriberto Hernández... Ramón María tuvo la dicha el privilegio de tener dos madres; la que lo tuvo doña Felicia Edmunda Acosta. Siendo su segunda madre doña Herminia de Guarenas, que lo llenó de atenciones, cariño y se hizo cargo de su crianza y estudios.
Don Heriberto Hernández en la década del 50 fue dueño de un negocio de abasto ubicado en la calle Comercio cruce con calle doctor Rangel, diagonal al antiguo Mercado Municipal, inaugurado en 1940, Eventualmente, después de sus tareas escolares se desempeñó como dependiente del negocio de su padre.
El grupo familiar vivía frente a la plaza Miranda, contiguo al edifico del cine Ayacucho en la calle Bolívar, al lado de la heladería Macuto.
Este recordado personaje tuvo una dilatada hoja de servicio en el Ministerio de Justicia como empleado de tribunales. Simultáneamente fue dirigente y entrenador de béisbol. En la compañía de su amigo Inocencio Adames Barrios asumieron la responsabilidad de manager del glorioso equipo Ayacucho Star BBC, campeón nacional de béisbol juvenil en 1943, un equipo que terminó con la supremacía de Distrito Federal que ganaba todos los años.
Declamador y cantante era nuestro personaje, tenía un gusto manifiesto por la poesía gaucha; dicharachero, bohemio; fue actor de una compañía de teatro parroquial donde hizo el papel de policía. Cantante de tangos con una fuerte voz, miembro de la Peña Tanguera villacurana. En el beisbol profesional un furibundo aficionado de los Navegantes del Magallanes.
En la década del 50, en el campo abierto de La Aduana de Villa de Cura, al frente de lo que es hoy un Centro Comercial, intervino como arbitro con un peto y una careta en la categoría amateur “AA”. Hombre de una gran serenidad y experiencia para impartir justicia en un terreno de juego. Con mucho conocimientos del reglamento del béisbol.
Ramón María Acosta poseía un rico anecdotario de fino humor. Muchas anécdotas de su paso por el béisbol se contaron en aquellos tiempos.
Ramón María Acosta poseía un rico anecdotario de fino humor. Muchas anécdotas de su paso por el béisbol se contaron en aquellos tiempos.
Hubo un hecho como si hubiese sucedido ayer. Cuenta Pedro Ezequiel González, su compadre, en una columna periodística de la revista EXPRESIÓN, una fecha que se realizaba un juego de campeonato en el estadio Cerveza Caracas en San Agustín, un fanático le gritó desde la tribuna:
“Pórtate bien “quebraito” que tenemos que llevarnos este campeonato para La Villa…
Ramón María se quedó mirando aficionado desde el terreno de juego y le respondió con su vozarrón: “Chico, no me digas muy duro “quebraito” que la gente se va dar cuenta que soy quebrado”.
Hay en la vida hechos que viven para siempre, lo vimos muchas veces manejando una bicicleta Raleig, dándole pedal en varias calles, cumpliendo funciones como Alguacil del Juzgado del Distrito Zamora, cuyo titular era don Francisco Coelles Briceño, quien le tuvo mucho aprecio.
Nunca salía para el trabajo sin su bicicleta de paseo, siempre bien cuidada su estampa, vestía de blanco impecable y zapatos bien pulidos, para llegar al tribunal.
Después de la faena lo pudimos ver cantando tangos del repertorio de Carlos Gardel en la pantalla gigante del cine El Corralón, acompañado de las guitarra del gallo Andrés Delgado y Julio Martínez, y además, formando parte de una revista teatral junto con Josefina Caracas, Críspulo Gallo, Antonio Martínez y otros, bajo la batuta del poeta Vinicio Jaén Landa.
Ramón María tuvo otros hermanos, Pablo Emilio Acosta "vitamina" para sus amigos; locutor profesional, y conocido publicista de Maracay. Sus amadas hermanas María Acosta de Sánchez y Dilia Acosta de Ledezma.
Muchas fueron sus luchas y apariciones en un campo de béisbol y todo lo que entregó durante su vida al servicio de esa disciplina , además de la cultura. Ramón María Acosta fue ejemplo de vida, merecedor de reconocimiento y todos los honores.
Atrás fueron quedando recuerdos que nunca se borran. La administración municipal y la Liga de Béisbol del Municipio Zamora; creemos que tiene una deuda con la afición. Hace tiempo hubo una solicitud para colocar un busto o una placa en las instalaciones del mencionado parque de béisbol, ya tenemos la certeza que eso ha caído en el olvido.
Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís,Tricentenaria

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