Por Oscar Carrasquel
Ciertamente el fiado es una
tradición lejana usada en la provincia venezolana. Cuando se habla de fiado, se dice de un financiamiento
familiar a corto plazo que se relaciona de acuerdo con el estilo de vida del venezolano. desde cuando eramos niño exitió en la Villa de San Luis de Cura.
Sobre el
dinero contante y sonante que circulaba. se acuerdan de un bolívar de plata legitima que servía hasta para comprar una casa. con el
rostro del Libertador grabada en las monedas por el francés Albert Desiré
Barre; la mejor moneda comercial de toda la historia en Venezuela (foto)..
En esa
actividad productiva de vender por cuota es bueno recordar a la señora
Enriqueta Maldonado. empleada de confianza por la famosa “Tienda de Cuadros”, para dedicarse a la venta por cuota de calzados
para damas, caballeros y niños, y ropa para los más pequeños de la casa y hasta perfumes parisienses, para lo cual se paraba de casa en casa..
Hasta hace
poco usted se podía comprar un traje completo o
un liquiliqui en cualquier sastrería por el sistema de club. Esta forma permitía pagar por cuotas semanales. y al
mismo tiempo participaba en un sorteo por alguna de las loterías. Si acertaba no continuaba pagando. .
El fiado con
ñapa también fue una modalidad muy común en las bodegas de confianza. Sin embargo rondaba una sensación de desconfianza, ponía colgado de una pared un avisito con una frase que decía “hoy no
fío mañana si”, y usaban un cuadro
montado que rezaba “Así te pones para pedirme fiado y así cuando te voy a
cobrar” ,sin embargo Régulo Ortega y Francisco Martínez te entregaba productos con la promesa de pago semanal o quincenal.
El judío Samuel Shuster
en los años 40 -50, vendía cortes
de tela a domicilio a las costureras de la Villa cabalgando una mula con una silla villacurana. Tuvo su
tienda en la calle Urdaneta en la “cuadra larga”. En una casa grande propiedad de la madre de Rufo Paredes. Se caracterizó por tener su mula siempre ensillada para salir a cobrarle a su clientela.
Lo demás
sobre la forma de pago por cuotas lo
trajeron los "beduinos" a Villa de Cura en los años 50 en
adelante. no solo se requiere arte. también sigilo y un poco de inteligencia. Por esas tiendas
de árabe desfilaron familias villacuranas de diferentes estratos sociales solicitando crédito. ¿Se
acuerdan de las añosas tienda de Mauricio Kudari, Camilo, Jorge, Nadim. Samir, Elías,
Abdul, J Brain, Edmundo, Abraham, Yamil, Bachir, Acharam y la tienda las tres BBB (bueno, bonito y baarato), y otros que nunca
cambiaron la forma de vender a crédito. Ellos no solo aportaron su trabajo a la economía local, también formaron valiosas familias en nuestra comunidad.
Revisando
papeles sueltos guardados en una carpeta encontré uno de mis poema
libre que quiero compartir con los amigos lectores. Cuando éramos más jóvenes
nos deleitaron esos diálogos de las venta a crédito.
!BIERDO BAISANO.!
Oscar Carrasquel
Se oía la frase del árabe
ahora la quiero refrescarsonaba en otros tiempos
Se
juntaban el aguinaldo, la quincena.
El monto
de las utilidades
que
entregaba el patrón
Y los
cachivaches de la casa
o en el bolsillo del pantalón,
la mitad , más o meno,.
De lo que ibas a comprar
El resto no te preocupaba,
pues el tendero
fiado te lo iba a dar
Pedir una rebajita
que todo comprador
acostumbraba a dar
y en su
medio conversar,
como
queriendo llorar
Todos los
corotos anotados
en breve
tiempo te los apartaba
Y en el
cajón de una camioneta
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