Brígida Carrillo de Landaeta Foto archivo O C.
Por Oscar Carrasquel
Hace
tiempo tenía una deuda con ellas y después
de estar alejado, hoy la vengo a saldar es decir con una crónica a la realidad
de este oficio, realizado con sabiduría por estas servidoras de Dios, cuya
misión tiene un solo propósito. dirigir rezos y cantos religiosos en velorios,
novenarios y responso de difunto. Allí están ellas y ellos, sin tarifa
atendiendo con mucho amor y cariño. Cuando ella llega a un rezo es un acto muy
caritativo, todo cambia; los deudos del
difunto y los rostros de los acompañantes saben que llegó un auxilio espiritual
tan grande por su influencia en los
horas aciagas e inevitable del dolor.
Ningún ser
humano esta preparado para vencer las tinieblas cuando las circunstancias son adversas. El
oficio algunas veces viene por herencia pero lo cierto es una vocación que
se lleva en el alma con fe y el amor a
Cristo Jesús, de manera perpetua hasta que dure la vida.
La crónica
pretende hacer justicia y que sus nombres no caigan en el olvido. Es bueno
recordar que la líder de las rezanderas
en la Villa de San Luís Rey fue la señora Raimunda Esaá de Nieves, le
sigue Brígida Carrillo de Landaeta: en la
memoria están presente también los nombres de Fulgencia Izaguirre,
Anitica Pérez, Rosa Herrera, Piedad Herrera, Ligia Romero, Francisco Natera,
Josefina Natera, Amador Campos, Faustino Mora, Simón Aponte, Elena Vidao, Luisa
de Izzo, Venecia Ariza, Angelina Lovera, Hilda Romero, Anitica Muñoz, Petrica
Muñoz. Ivonne Peña, Miguel Ángel Bolívar, Virgilio Liendo, Josefina de Lara,
Ana Parra, Leida Pérez, Carmen Salgado, entre otros.
El viejo
oficio anda por el centro y los barrios de nuestra amada Villa de Cura, no solo
como un servicio social cristiano sino
como un acto de humildad y de solidaridad que va más allá de un responsorio de
difunto. No las veámos con temor sino
con realismo, gratitud y como un verdadero alivio espiritual.
Oscar
Carrasquel. La Villa de San Luis Tricentenaria.
Gracias a
indagaciones de René González Romero
No hay comentarios:
Publicar un comentario