viernes, 19 de junio de 2026

NATIVIDAD BERMÚDEZ EL POPULAR "MENECO"

 


         

                                         Por Oscar Carrasquel

 

Esta crónica  la comencé a escribir  hace varios años atrás, la hice en una  vieja Urdewood de cuando mi padre trabajaba en  un diario de Caracas.. 

¡Natividad ¡ Así  era su nombre de bautizo y confirmación. En aquella Villa de Cura de ayer ganó popularidad en  gran medida por el sobrenombre.

La madre, una guapa guariqueña de nombre  María Bermúdez; con los claros de un día cualquiera,  antes de despuntar el alba, trazó la ruta  del centro  y sus pasos anclaron en un pueblo noble que les brindó cobijo toda la vida. Natividad  había nacido el 12  de diciembre de 1931 en la cálida población de Tucupido, Municipio José Félix Rivas, Estado Guárico.

Natividad llegó de seis años a la Villa junto con la madre y dos hermanos. Rómulo y María Bermúdez. Pero en la  adolescencia la sabiduría popular decidió ponerle un apodo cariñoso: ¡Meneco¡ Así se quedó. En una conversación ccon él, le pregunté por el apodo y me respondió “Caramba chico Carrasquel ese sobrenombre  me lo pusieron los jodedores .

Natividad fue un hombre alegre, chistoso, reilón, tal como dice el dicho servía para todo, hasta para remedio, con su estampa jocosa,  La vida le ha enseñado un poco de cada cosa para que la disfrutara a su antojo, cursó la primaria en la Escuela Federal Arístides Rojas. Muchacho tremendo en la escuela, peleón, por eso  lo paraban frecuentemente mirando para la pared en el recreo.

Los círculos en que se movió eran estudiantes, beisbolistas, placeros, galleros, jugadores de billar y pool, apostaderos de caballos y amigos incondicionales. 

Después de haberse alargado los pantalones en cualquier calle se podía observar a bordo  de una bicicleta de paseo; realizando las diligencias de la tienda y mueblería “La Libertad”  de don Omar Gutierrez (Av  Bolívar que lucía hermosa).

Más tarde laboró haciendo el trabajo de coime en un salón de billar y Pool en el Bar Palumbo. Quién no probó en este botiquín el dulce de leche , de toronja y lechosa de la cocina de misia María Palumbo a medio (0.25) la ración.   En ese tiempo nuestro pueblo fue visitado  por un campeón latinoamericano de billar de apellido Valdivia, Rivalizó con Angel Moina, Enrique Flores y Luís Manuel Hernández Acevedo.

“Meneco” elaboraba cada  sábado  una “dupleta” de dos bolívares para apostar a las carreras del 5 y 6, y cuando le preguntaban por la persona  ganadora,, con una sonrisa amplia de amistad  respondía como el lotero: "ganó la Bandera”, o sea  la casa.  

Ciertamente a    “Meneco” jamás se le vio tomando en la barra de una cantina. Lo que si podía hacer era tener dos mujeres  a la vez, como dice la canción que interpreta el compositor y cantante  Teo Galíndez 

Una de sus grandes pasiones fueron las gallos de pelea, fue preparador, criador y apostador, representaba la cuerda   "La Molinera" de don Ángel Molina. Con “Molinita”, como se le conocía, aprendió  a preparar gallos de combate, anatomía de la  raza, pesaje y la terminología utilizada por los galleros en las peleas.

A veces se le ocurrían peripecias como la que les paso a contar. Un día  cuando venía su pana Leopoldo Figueroa con un camión ganadero colocó una corneta de pera en la esquina de Palumbo.  Casi llegando  accionó la corneta y Leopoldo pegó un frenazo que casi lo hizo salir  por el parabrisas, Salió corriendo en zing zag y lo encontraron escondido en el botiquín el Teide, con la complicidad de José Rafael  el popular“ pie de clavito”.

Siempre lo recuerdo bien vestido. Se peinaba la  cabellera ondulada con brillantina Palmolive. Y se planchaba el bigote con una mano,  acostumbrado a rociarse con perfumes parisienses fáciles de adquirir en ese tiempo. El grupo de  tomadores de pelo le decían que bien podía encarnar el papel del actor norteamericano  Errol Flynn, “Meneco”  colocó en una pizarra una frase directa para ellos: “Con la vista no me desbancan y fiado hace tiempo que murió”.

Fue un ser nacido en el llano pero criado en la Villa, de aquí no salió nunca. La última vez que nos vimos  un diciembre aproveché de tomarle la foto de la crónica.  Me dijo que casi no lo dejaban salir afuera, se asomaba a la reja para buscar la luz del sol de la mañana. Siempre se snetía orgulloso de recordar a sus viejos amigos,. ”Manuel Jiménez (el Indio Eulogio) es más viejo que yo", haciendo  alusión y jugando una broma.

”Meneco” ya no era el mismo de antes, ya no  contaba  con  el aroma fresco de la memoria. Sonrió con la misma  sencillez de antes. Su vida estuvo  llena de peripecias, cuentos  y de anécdotas.  El 17 de abril de 2021 nos dijo adiós le llegó el minuto final de su existencia terrenal.  Ojalá Dios  tenga un lugar reservado para  él en el cielo.


Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, Tricentenaria

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

NATIVIDAD BERMÚDEZ EL POPULAR "MENECO"

                                                      Por Oscar Carrasquel   Esta crónica  la comencé a escribir   hace varios años at...