domingo, 20 de febrero de 2022

EL TEMA "300 AÑOS DE VILLA DE CURA" ESCRITO POR UN VILLACURANO NACIDO EN BELËN

 



Por Oscar Carrasquel

Siempre que escribo algo, por modesto que sea, lo hago con la libertad de mi conciencia y en razón de mis emociones, y por otro lado la pasión que siento por la poesía y la música en todos sus géneros. En este sentido nunca  puedo ocultar mi sentimiento por la música de mi región, conocida anteriormente como Joropo Aragüeno y ahora en la época moderna como Joropo Central...En estos menesteres de investigación he conocido sus raíces ancestrales, algunos de sus intérpretes vocales y también instrumentales. Tanto nacidos en estos rincones como en Estados circunvecinos dónde el Joropo tuyero mirandino y carabobeño fueron integrados al joropo central...Últimamente hemos oído un golpe (tema de la música central) que se ha apoderado de los programas de radio, en homenaje a la ciudad tricentenaria con referencia a nuestra querida Villa de San Luis, titulado “300 AÑOS DE VILLA DE CURA”,.como una exaltación  espiritual del hombre a la historia.

Se trata de una décima espinela en versos octosílabos cuya letra le pertenece al poeta José Manuel Valera Lara, mejor conocido por su contribución a la divulgación del joropo central.  El cantador es Martín Paredes con la interpretación en el arpa del maestro Danis Pérez. Se mencionan nombres entre dos espacios, quizás porque es de ley nombrar a los artistas que le han proporcionado fama al tema en referencia, el cual ya se comenzó a popularizar en las radio emisoras, sonando y calando con agrado en algunas estaciones radiodifusoras de la localidad, en especial en dos programas  de radio que todas las semanas conduce el poeta Valera por Radio Artesana.

A pesar de tener corto tiempo sonando, una ligera pulsación que hemos podido hacer entre coterráneos nos indica que el tema en referencia ha contado con la aceptación del público en general, masculino y femenino, amante de nuestra música folclórica.

Queremos hacer hincapié que el poeta José Valera, además de promotor y animador, es autor de más de más de un centenar de composiciones grabados por variadas generaciones de artistas del Joropo Central. De modo que ha demostrado que sus creaciones ya pertenecen al acervo cultural venezolano.

La Villa de San Luis, 20 de febrero 2022

viernes, 18 de febrero de 2022

EL LAIRÉN LA FRUTA DE MI NIÑEZ

 






  Por Oscar Carrasquel


        

                                                                
Sin siquiera buscarte,
después de un año de espera,
mi paladar se encuentra otra vez,
con el provocativo lairén.

Una frutica 
que en fiestas religiosas nos visita,
blanquísima su pulpa 
y muy exótico su corazón..

Te colocan en  bateas de madera
para los montones exhibir
en tiempos de peregrinación

Te puedo llevar
en  gajos de cuatro o de seis 
atadas por un cordón
.
Vienen ya salcochadas
con un puntico de sal.

Primero retiro tu fina mantilla,
después abro su cuerpo 
contemplo abierta tu desnudez,
sabes a papita con mantequilla..

Pariente y compañero  del  “palo pan”
Buscado de caminos 
es el sabroso lairén

A veces se junta a tu lado
la blanda  fruta de níspero, 
madurito como  una flor
por algo son familias
de una misma reunión.

En Villa de Cura, 
a un lado de la catedral, 
muy cerca del doble portón,
con la luz clara del sol
se sienta 
la negrura de Encarnación

Sobre su cabeza 
un floreado pañolòn. 
de blanco y largo su camisón

Durante el amanecer cristalino
de un domingo de  Peregrinación
la busco como un amante
como un abrazo de amor

Contémplote, aventurera,
y te saboreo otra vez, 
rica frutica de lairèn 
porque fuiste la preferida en mi niñez.




Oscar Carrasquel. La Villa,  febrero de 2016




NOTA: En las gráficas la Sra. Cruz Acevedo quien se encuentra vendiendo lairén en la intersección de la calle Carabaño con Av. Bolívar, cerca de Ferreutil. Ella es de Turmero pero nos comentó que este lairén fue cultivado en Choroní.  Que ya los que lo cultivaban en abundancia en Turmero han ido muriendo y sus nietos se han dedicado a cultivar otros rubros o han cambiado de actividad.  Ahora en Turmero se produce muy poco lairén.

jueves, 17 de febrero de 2022

 

TRISTE ANUNCIO DEJA LA MUERTE DE DON ERNESTO ROJAS

Texto: Oscar Carrasquel

Cuando le faltaban seis meses para cumplir la edad de 103 años, después de algunas complicaciones dejó de existir el 16 de febrero en la población de Santa Cruz estado Aragua don Ernesto Rojas. Un antiguo pilar  de la alpargatería en Villa de Cura. Artesano que comenzó el oficio en la “Alpargatería El Abanico” de don Rafael Correa a principios la década de los años 40 del pasado siglo xx,  ubicada en la calle Comercio, donde actualmente es el edificio Fioretti. Pioneros de esta industria artesanal,  encargados de la producción y distribución de alpargatas en varios estados de Venezuela; oficio al que Rojas dedicó más de 80 años de su fructífera existencia. 

Ernesto Rojas había nacido en Villa de Cura el 4 de julio de 1919  donde  vivió desde pequeño  y donde formó una familia conocida y respetada. Después se estableció en Santa Cruz de Aragua en la casa de familia de su hija Gladys. Aquí en esta población se le dará el último adiós a sus restos mortales a quien siempre fue un gran amigo.

Sobran las palabras de pesares para su numerosa familia y amigos para honrar la vida longeva y tesonera de este gran señor que lleva el legado de esta tierra villacurana. Paz a su alma.

La Villa de San Luis, 17 de febrero de 2022

viernes, 11 de febrero de 2022

DOÑA PETRA APONTE ARTISTA DEL GRAN CIRCO RAZZORE

 



                 Doña Petra Aponte. Foto O C. con mi celular Jezz en el momento de la entrevista

UN SIGLO DE CAMINO EN LA VIDA TIENE ESTA MUJER,
TANTO ELLA COMO SUS DOS HIJAS PETRA Y ERLINDA EN EL TOPE DE SU CARRERA FUERON GIMNASTAS DE CIRCO,
SU ESPOSO OSCAR CASTRO FUE ARTISTA DE CIRCO Y  EMPRESARIO 


                                                              Por Oscar Carrasquel

¿Quién podría creer que esta matrona que hoy tenemos sentada frente a nosotros pueda tener un siglo de aguante? Y es que cien años suenan de verdad como muchos, pero  gracias a Dios, el tiempo para ella no se ha acabado. Fueron muchas las realidades construidas que la llevaron a alcanzar sueños y metas en este transitar de su vida. En Villa de Cura transcurrió su niñez y su adolescencia al rescoldo de la madre que la tuvo  y su padre de crianza el conocido herrero de carretas Don Román Hinojosa Díaz. Muy nombrado por allá en las década del cincuenta, con su herrería ubicada en todo  el centro de La Villa entre Bolívar y Comercio.
Es sorprendente encontrarla de nuevo después de tantos años. Yo la conocí ya mujer, hecha y derecha, delgada, garbosa, vestida siempre con un traje más abajo de la rodilla, maquillada y con unos ojos bien  bonitos y  grandes, asomadas en su rostro dos cejas arqueadas al estilo de la diva mexicana María Félix, la doña Barbara de don Rómulo Gallegos.
De eso hace una cantidad de años. Hoy por hoy el tiempo se encargó de minar su sonrisa de alegría y turbar su mirada. Doña Petra Aponte cambió de color, se le arrugó el pellejo, se le encorvaron sus huesos, su cuerpo se volvió cansino, los  brazos y las piernas son  troncos de ramas  secas; pero no se le ha doblado el espíritu, posee una mente clara; acá está  todavía  como  todo hijo de este mundo,  hasta que Dios  decida bajarle el suiche. 
Su frágil cuerpo se ve siempre sentado, desde que aparece el alba hasta el anochecer, en una poltrona de mimbre en el portal de su casa  de la calle doctor Manzo, en la que fue casa de su juventud y de su adolescencia, con su original fachada  y sombreado patio. Donde conoció de soledades, de  alegrías, de llantos, de ese incansable batallar que es la vida.
De cuando en cuando, puede rememorar las vivencias que solo quedan y recoge la quietud del alma. De acordarse de  cuando era muchacha  que  se puso pilas nuevas y se colocó alas de independencia. Que nada la detuvo. Que solo el tiempo  igual a un fuerte viento se le vino encima.
Petra Aponte nació en la población de La Unión, perteneciente al antiguo Distrito Zamora, hoy Municipio Arismendi, territorio barinés, contiguo al estado Guárico, un 19 de abril de 1917. Sus padres fueron los apureños Petra Aponte y Pedro Ernesto Linero, pequeñita fue traída a Villa de Cura, cuando eso la carretera era de pura tierra. Después cuando creció entraba y salía de vez en cuando.. Hace ya cierto tiempo regresó y aquí permanece ahora bajo el cuido de una  nieta y biznietas. De linaje indígena era su madre. 
Petrica Aponte no tuvo refugiada siempre bajo el cielo villacurano. Hubo un momento en que cambió su vida, se tuvo que volver trashumante. Fue ocupante de una camionera cerrada acompañando a su esposo para todos lados. Su cielo ya no era de nubes, luna clara y  luceros, sino que se convirtió de lona,  siempre metida dentro de las paredes de un circo de techo color grisáceo. 
En 1948 conoció en Maracay a un hombre de circo, del mundo circense, excéntrico, su nombre Oscar Castro Pérez, nacido en Melena del Sur, Provincia de Cuba, primo-hermano de los Castro Ruz, que llegó a Venezuela en la década del 40 con el Gran Circo Razzore, trabajando al lado del famoso Blakamán, se desempeñaba como Fakir además de domador de animales salvajes. Con la empresa recorrió muchas ciudades de Venezuela. Su marido le contó que el Circo Razzore estuvo en dos ocasiones instalado en la amplia sabana de Villa de Cura.
En Aragua fue que se conocieron  y comenzó un  romance que luego se convirtió en  casamiento. Después de casados, Castro ya separado del Gran Circo Razzore y estando ya viviendo el matrimonio en Villa de Cura, en 1949 fundan entre los dos una compañía que se llamó, primero “Circo Cuba Hermanos Castro”, después decidieron cambiarle el nombre por “Circo Hermanos Castro”. 
El matrimonio tuvo solo dos hijas: Petra Castro Aponte  y Erlinda Castro Aponte, las cuales por enseñanzas de sus padres también  desde pequeñas se hicieron excelentes trapecistas y gimnastas dentro del circo. La primera nació en Seboruco, uno de los 29 municipios del estado Táchira en los Andes y la segunda oriunda de Acarigua estado Portuguesa.
Un circo con todo número en escena: titereros, rumberas, trapecistas, malabaristas, enanos, payasos, ilusionistas,  magos y domador de animales salvajes... Con las maletas listas  y todo empacado  los esposos Castro Aponte ya sabían para donde ir y lo que debían de hacer. A cualquier pueblo o caserío donde se celebraban festejos patronales o de otra índole, llegaba esta caravana circense. Y así siguieron sus presentaciones y ajetreos por casi todo el territorio venezolano..
Desde el primer momento Castro sabía que su esposa  también podía trabajar junto a él en el circo, sabía de su experiencia y de sus condiciones artísticas, ella estaba mentalizada para echar adelante la nueva empresa, actuaba en el circo como trapecista y a su vez administradora de la compañía de espectáculos.
Petra Aponte fue enseñada y guiada por Oscar Castro desde cuando eran novios. Me cuenta que su desempeño en los circos "Siempre fue realizando acrobacias sobre el trapecio de aro". Hacía piruetas en el aire, sujetada de un aro y una cuerda, con un garfio incrustado entre la dentadura; volaba como una saeta  por los aires en  saltos mortales junto a otras jóvenes trapecistas. "Este era el número estelar de la función. Como es sabido, abajo había una malla enorme que servía para amortiguar una mala caída"
Doña Petra me cuenta que aquello no era nada extraño para ella, pues ya había trabajado en el Gran Circo Razzore, en conjunto con su esposo Oscar Castro y varios artistas de afuera y del patio. Tuvo doble desempeño en el RAZZORE, como trapecista y también “Alambrista”, me lo explica con lujo de detalle,  "Realizaba sola este número, el cual consistía en cruzar una  cuerda, de extremo a extremo, en zapatillas especiales, haciendo equilibrio con un balancín, y de regreso debía de pasar el trayecto sin utilizar el báculo".
Como dice la historia el Gran Circo Razzore, conocido por sus giras por todo el país, naufragó en el mar Caribe con carpas, jaulas, animales, pasajeros y todo, la fecha fue el 1ro de septiembre de 1948.:Petra se seca un poco el sudor buscando los recuerdos. "Se salvó el dueño don Emilio Razzore porque se fue en avión. En el accidente murió su hija Guillermina Razzore, artista de la empresa con quien desarrollé una gran amistad".




                El Gran Circo Razzore estuvo en dos ocasiones instalado en el terreno baldío de la sabana villacurana. Foto de Maguanty Marrero.


Petra Aponte con el “Circo Hermanos Castro” hizo muchas giras y presentaciones pero solo como trapecista. Además de ciudades y pueblos de Venezuela, también viajó a varios países de Latinoamericanos tales como Cuba, Colombia, Perú, Argentina, Chile y Ecuador. El sonido de aplausos y vítores resuenan todavía en su mente y en los oídos de esta ancianita que hoy pasado cien años apenas escuchan.
Pasado el tiempo la familia Castro Aponte junto con el circo van a  establecerse fijo en la población de Guasdualito, territorio apureño, fronterizo con el Arauca colombiano. Desde allí emprendían giras por pueblos circunvecinos.
En Guasdualito enfermó su esposo y murió, y posteriormente fallecieron también de corta edad su dos hijas, quedaron sepultados en aquella tierra apureña. Dios es quien marca la transitoriedad y fugaz de la existencia.. "¿Y ahora que hago?, me preguntaba". Petra no pudo seguir  sola con el circo  y  vendió la carpa, y poco a poco salió de tableros, animales, utilería, trapecios, etc y regresó con una nieta a Villa de Cura..
La Juanita Aponte que yo conocí en los lejanos días de muchacho, la describo como una mujer buena moza, bien vestida, servicial, excelente amiga. Acaso porque mi mamá le cocía y hacía los vestidos.  Una vida llena de sacrificios, itinerante, nada fácil. Su vivienda en La Villa es una casa que ahora posee puerta de rejas, pero siempre abierta para cualquiera que desea visitarla.
No es necesario tocar. Uno saluda sin miedo desde el portal y  cuando  entra, la primera que te contesta  ¡Buenas!, es la señora Petra, con su ronca y perceptible voz. Mucha lucidez en su mente para recordar un gran inventario de vivencias.
Antes de salir de la casa me pregunta si  soy Masón y expresa que su esposo Oscar Castro Pérez, perteneció a la masonería, donde alcanzó el máximo grado de  Maestro grado 33. "Por ahí en un baúl tengo guardado su ropa de reparto en las funciones, fotos y todas sus pertenencias".
Y luego se quedó pensativa, y sin pronunciar palabra me señala con el  dedo índice hacia la pared, para que observara el único reconocimiento hasta ahora recibido en  Villa de Cura, una cartulina montada en vidrio  que en 2015 le fue otorgada por el “Parque del CVN”. 
Cuando ponía punto final a la entrevista, las lágrimas se evaporan entre los surcos de sus arrugas, se queda pensando un rato y remacha con insistencia en la memoria el nombre de su esposo  Oscar Castro y  la mención  de sus dos inolvidables  hijas Petra y Erlinda, una tragedia que vive siempre en su  recuerdo. Y antes de despedirnos  haciendo contacto con el puño me dijo que se sentía bien espiritualmente, y me recalca: !Verdad que las tardes de Villa de Cura son muy hermosas.



Oscar Carrasquel.  La Villa de San Luis, junio de 2017


FUENTES

Entrevista a Petra Aponte en su casa de la calle doctor Manzo:
Testimonio oral de su nieta Janet Sabina Castro.

martes, 8 de febrero de 2022

HACE UN AÑO SE NOS MARCHÓ DON NELCIO CHIRINOS

 


                  En el centro el maestro Nelcio Chirinos, acompañado de don Ramón Junior Marin y su esposa Mary Paz de Marín.


Por Oscar Carrasquel

 

Nos conmueve la partida física de un personaje muy apreciado que habitó nuestro conglomerado de Las Tablitas donde gozó del cariño y afecto de esta comunidad zamorana.  Falleció tal día como hoy en Villa de Cura el excelente músico, cantante y compositor de música llanera nativo de El Pao de Zarate don Nelcio Chirinos. Se nos informa que dejó música grabada de su repertorio. Nos quedamos con las ganas de oír y escribir sobre otras cosas de su legado musical.

Un hombre de campo que se adaptó rápidamente a la ciudad, desde pequeño aprendió el lenguaje de Dios..Un hombre de buen trato, sencillo y discreto, de esta manera lo llegamos a conocer. Trabajador. No fue persona de esperar que le llegaran las cosas de gratis. 

Su principal oficio fue elaborar unas típicas bebidas para salir a vender a la calle. Nos maravillaba todos los días con su chicha de arroz, fresca avena y la cebada cremosa con hielo triturado, empujando un carrito móvil de esos de hacer mercado, andando y desandando el callejón número 2 (Andrés Eloy Blanco) de Las Tablitas. Si se le solicitaba la vendía en vasos desechables pero también embotellada en envases plásticos para llevar..

Era un personaje muy reconocido en toda Villa de Cura y sus alrededores, vestido todo de blanco, siempre lucía un sombrero beige alón de los que usan los llaneros. Interpretaba nuestra música folclórica con verdadero sentimiento... Instalaba su carro chichero todas las tardes-noches en el mismo punto, en la parada frente a la plazoleta “Leonardo De Vinci” donde vendía todo el producto que elaboraba.

Por ser un cultor y ejemplo de buena persona toda su vida en donde cabían todos los afectos, le dedicaron una sencilla despedida en la casa de su gran amigo y hermano en la fe señor Junior Marín y familia. El primer velatorio tuvo lugar en el cruce de la calle Comercio con callejón 2,  donde se le rindió honores, músicos y cantadores interpretaron sus temas de su cosecha para homenajearlo. Se dijeron y elevaron oraciones al Señor por el eterno descanso de su alma. De allí fueron conducidos sus restos mortales a la ruralidad de El Pao de Zarate donde fue el velatorio final  y la tierra madre en donde descansará para siempre los restos del recordado amigo Nelcio Chirinos.  Nuestra palabra de pesar y aliento a todos sus familiares y amigos.





Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, 10 de febrero 2022

 

 

 

EN EL MAR

 




EN EL MAR

Por Oscar Carrasquel

Anoto en plena la luz del día
La cronología de mi travesía
De mí rostro de caballero andante

Diviso a una gaviota ,
que cae como una sombra
Flotando en el mar azul
Que llame a los peces de la profundidad
Que me acompañen a leer un libro
Que me ofrendó una escritora contagiosa de sueños
(de mi pueblo)

Las olas llegan una tras otra, 
fatigadas,
Más su regreso es inminente
El viento a veces gime 
y las vuelve furiosas.

Una barca que tiene años que no viaja
Se pone frente a los ojos del poeta
El artista dibuja una canción de amor
bajo el blanco-azul de su cielo
Con pinceles de arrebol.



Paraguaná, invierno de 2015.



domingo, 6 de febrero de 2022

DON ROSENDO MARTÍNEZ PANADERO AMBULANTE

 

Foto referencia. No pertenece al personaje del relato
.
DON RODENDO MARTINEZ PANADERIA AMBULANTE

Por  Oscar Carrasquel


.Para los habitantes de la generación de los 40-50 era frecuente observar  el transito por todas direcciones del vendedor arriando un burrito; se trataba de una manera de compensar la ausencia de fuentes de empleo en la época. Era necesario proveerse de un emprendimiento que le permitiera a la gente generar ingresos para el sostén de la familia.

Por ahí en la década de los años 50, cuando el pueblo comenzaba a desarrollarse,  los habitantes de la comunidad de Las Tablitas en Villa de Cura y  franjas aledañas, en cada mañana antes de la salida del sol se acostumbraron a la presencia y el transitar de don Rosendo Martìnez,   Fue un comerciante identificado con un trabajo especifico hasta el final de sus días. Vendía a domicilio el popular pan de piquito. Arreaba,  y otras veces andaba sobre el lomo de un manso burrito, realizando el trabajo la cosa más sencilla y honesta. 

Cargaba sobre el costado izquierdo y derecho del jumento, sendos canastos de mimbre llenos de algunos tipos de pan de harina de trigo: Pan sobado, butaques, cucas rosadas,  bizcocho redondo y rebanadas; pero más numeroso era el inventario de pan de piquito, tambien conocido como “pan de a locha".. Vendía generalmente de contado y por encarg a clientela fija,  no le faltaba una libreta de rayas y un tocón de lápiz Mongol  en el bolsillo de la camisa donde anotaba los fiados.

Se recuerda que cerca de la fecha del  24 de diciembre no se daba abasto por los encargos de pan de jamón bien rellenos, hechos en casa, a tres bolívares la unidad, las amas de casa de la barriada Las Tablitas le encargaban hasta tres panes de jamón para la cena de Nochebuena..

Don Rosendo fue fundador de una familia muy apreciada en Las Tablitas, Habitó  una casita solariega , una de las pocas que aún conserva su antigua fachada, ubicada en el callejón uno o calle “Mateo Vargas”, subiendo hacia “La Caja de Agua”.. Fue don Rosendo Martínez un hombre de trabajo y padre de familia responsable.

Don Rosendo era casado con doña Adela Rodriguez de Martínez. Sabemos que la señora Adela se distinguió por ser hacedora de las célebres arepitas dulces de antaño, y  bollitos dulzones que degustában con guarapo  los patinadores, y feligreses que salían en cambote para las misas de aguinaldo. 

Tal vez por ser un hombre de contextura delgada  y bajo de estatura, o acaso  por culpa  de la fonética criolla,  lo empiezan a llamar s por el diminutivo de su nombre. En  el pueblo se le conocía por “Rosendito”.

Lo cierto  es que  tuvo auge su oficio en aquella época, por ser el pan de trigo  un alimento con el gusto de antaño; pero todos sabemos que con el surgimiento  de las panaderías de portugueses se fue imponiendo la modernización y aquel concepto de que "Venezuela es otra".. 

Recuerdo que en aquellos tiempos, el viejo panadero llevaba a la puerta de cada casa, sin necesidad de bajarse del equino, ocho panes  de piquito envueltos dentro de una bolsa de papel, por solo un bolívar, u si usted lo quería adquiiri al detal una locha costaba cada unidad. 

Su precio en los días que corren es calculado en moneda estadounidense.

Tuvo fama de buen caminador. el "burro de Rosendito” el cual carecía de nombre. El burrito siempre conservó la soltura y rapidez de cuando era pollino.. Me cuentan que su sueño le tenía fijo su ración de gamelote que le proveía un espacio de la sabana villacurana.. 
Poseyó una simpática peculiaridad,  era un animal con un pasito nervioso,  caminaba muy de prisa. El redoblar de la pisada de sus cascos sobre el terreno era como un redoblante, el sonido alertaba a las amas de casa, la indicación que  por la esquina, andaba Rosendito cargado de panes calentitos, que todo el mundo esperaba en las puertas de las casas todas las mañanas..

ENTONCES emergió de la sabiduría popular un refrán que recorrió todos los rincones de La Villa, sentenciando a todo aquel que realizaba algo con presteza o caminaba con mucha prisa Le lanzaban esta frase “¡Andas más apurado que el burro de Rosendito!”.


La Villa de San Luis, diciembre 2020


Sitio web de la imagen: http://acpinolere.blogspot.com/

LA POESÍA DE PABLO CABRERA

  LA POESÍA DE PABLO CABRERA                      Isbaelita en el anfiteatro de la escuela. Foto archivo., corregida por Alfredo Corniel POE...