lunes, 15 de septiembre de 2025

UNA NIÑA KARATECA QUE VIENE DESTACÁNDOSE


 

Ana Sofía Carrasquel. Foto corregida por Félix Humberto Herrera

                 UNA NIÑA KARATECA QUE VIENE DESTACÁNDOSE

 

                                               Por Oscar Carrasquel

 

He querido dedicar la presente nota y traer a nuestra página al personaje de hoy, se trata de mi nieta Ana Sofía Carrasquel  de 11 años de edad, la susodicha es la hija de Rafael y el parto numero dos de Yaletza; la niña es aragüeña nacida en Maracay, la Ciudad Jardín de Venezuela. Pernota por varios días en Villa de Cura municipio Zamora en casa de sus tías,. Ha tenido interés en sus estudios con excelentes notas cursando 6to grado. Actualmente recibe clases en La Villa de la Maestra Catequista Licda Milagro Almenar, quien la está preparando para recibir el sacramento de la Primera Comunión.

Le gusta la repostería y está dedicada al canto y  la danza desde su colegio; en un futuro aspira ser profesional de la medicina.  Desde pequeña se inició en el deporte, concretamente en la disciplina del karate, donde ha obtenido algunos triunfos,  medalla dorada, bronce y plata, en las categorías que le ha correspondido competir, en jornadas municipales, estadales y competencias   nacionales. 4to lugar en katá en el top de 10 a nivel nacional.

Como el agua fresca sus primeros pasos fueron dados en una academia guiada por una experta "Sensei"  con  recursos de sus padres. Por sus habilidades y cualidades señaladas hoy ha sido seleccionada para participar en el Campeonato Nacional Juvenil 2025, evento a  realizarse en la segunda quincena de septiembre en la  ciudad de Puerto la Cruz. Sin duda una cita imperdible.

Su sueño como ella misma lo manifiesta ha sido representar a nuestro país en una competencia a nivel internacional. No solo es la  escuela, rumbo a cumplir con la mente y el cuerpo y por la gran patria Venezuela; competir con disciplina y cultura.

Le pide a Dios Todopoderoso las bendiciones. Se ha dirigido ella en un video a través de las redes sociales con el propósito de solicitar apoyo para la logística básica del viaje, por parte de alguna franquicia asociada al comercio o emprendimiento, lo que implicaría una propaganda para su negocio. En tal sentido pueden comunicarse con sus padres. 

Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria

sábado, 13 de septiembre de 2025

LA SOLEMNIDAD DE LA MISA A LA VIRGEN DE COROMOTO

         Imagen cuidada en la Iglesia San Luis Rey. Foto facilitada por Blanca Hernández


 

    LA SOLEMNIDAD DE LA MISA


               Oscar Carrasquel


Hora y veinticinco y cinco 

de adoración y meditación

la cita es con una madre amorosa

En la tarde fue la fiesta de exaltación

El escenario la Iglesia San Luis Rey

Allí tuvo la palabra del padre Luís Chamberlain

con su claro verbo evocando la historia 

Su canto de amor a la Virgen María Coromoto

De los venezolanos la patrona espiritual

En su homilía recordó lo del  hallazgo

Se puede peregrinar al Santuario Nacional 

empapar la cabeza en aquellas aguas de la quebrada

Bella señora María de fe y vida católica

Ruega por Venezuela y el mundo 

conduce al que cree iluminando el camino

Le ofrendaron claveles rosados y blancos

flores bonitas llenas de fragancia de la naturaleza 

Se persignaron, rezamos el Padre Nuestro 

Plegarias y oraciones de muchos corazones

ante su bella imagen con sublimes canciones  

¡Feliz cumpleaños hermosa princesa !

Promesas, comunión y ofrendas ante el altar.

El reloj marcaba un cuarto para la siete

Culminó la ceremonia

La oración como signo de amor 

Nutridas palmas de un publico entusiasmado.

 

 

miércoles, 10 de septiembre de 2025

LA AREPA PURA DE MAÍZ OBLIGATORIA EN LA MESA VENEZOLANA

 

En la imagen que presentamos doña Teresa Sojo, fue testigo de tantas historias, llegó a sentar un precedente elaborando la arepa con el guiso de mayor gusto para los villacuranos. A principio del siglo xx de vida artística, se contó entre las mejores bailadoras de joropo central. La matrona es de las Sojo, que vivió junto a su familia en la calle Sucre en Villa de Cura.


        LA AREPA PURA DE MAÍZ  OBLIGATORIA EN LA MESA VENEZOLANA


                                                    Por Oscar Carrasquel

 

En ocasión de celebrase  el segundo sábado de septiembre el Día Mundial de la Arepa, queremos hablarles algunas cosas sobre  este alimento esencial  en la mesa de la familia venezolana. Remitirnos a  mucho antes que el ingeniero Luis Caballero Mejías comenzara con el boom de la harina precocida. Hay  algunos historiadores que dicen, que fueron los indios Cumanagotos los primeros en iniciar su preparación.

La faena hogareño siempre ha sido para la mujer, en el pasado reciente  fue costumbre generalizada en nuestras comunidades las arepas para vender en casa, o para colocar a consignación en aquellas vetustas pulperías de mostradores de madera, razón por la cual no había día de descanso en la semana.

Hubo un grupo numeroso de mujeres en La Villa, que su labor cotidiana consistió en hacer arepas  en cantidades para mandarlas a la bodega y sustentar a la familia. En aquellos tiempos las llamadas "areperas" llegaron a ofrecer  siete  ricas arepas  por el precio de 0,50. Fue una actividad doméstica que se propagó en casi  todos los sectores populares de Villa de Cura. Humeantes, blancas, infladas, raspadas con un trozo de vidrio, las buscaba la gente para el desayuno, el plato típico con mantequilla Maracay; trituradas en suero de leche, con caraotas amanecidas, una tajada de aguacate y queso blanco rallado.

Antes que llegaran estos tiempos modernos las amas de casa, pilaban el maíz en concha; lo cocinaban en la noche. El siguiente día de madrugada dejaban el lecho y con el primer canto de gallo, se subían una lata  de maíz cocido en la cabeza, lo llevaban  a moler al molino de los hermanos Savery,  ubicado en la calle Leopoldo Tosta, entre calle Bolivar y calle Comercio. En el negocio de la panadería de don Pancho Parra en la calle Sucre también llevaban a moler el maíz.

Una variedad de nombres locales  con la cotidiana labor de hacer una tanda de arepas. Para reconocer sus luchas la memoria llega a recordar los nombres de Teresa Sojo, Carlina Ysaya, Petra María Lugo, María Abás, María Vera, Carlina Padrón, Gladys Padrón, Ludovina Linero, Carmen Castillo,  Julia Castillo, Isolina Zerpa, Enma Corrales, Belén Soto, Luisa López, Margarita Soto, Hercilia Silva, Ligia Romero, Consuelo Romero, Sebastiana Sosa, Concepción Barrios, Rosita Flores, Encarnación Méndez Flores, Cecilia Palacios, Luisa Montezuma, Luisa Sojo, Anastasia Pérez, Carmen Díaz, Matilde Blanco, María Morales, Carmen Almeida, Cupertina Lugo, María de Carrasquel (mi mamá) y otras, la lista es larga. 

Y  sobre eso de vivir de la hechura de arepas para la venta, traigo   emocionado recuerdo de una matrona que fue un icono del oficio en el barrio Las Tablitas, se trata de doña María de Jesús Rojas,  pobre como todas. Según me contó  uno de sus nietos, mi amigo Julián Rojas,ella era quien suplía los encargos de las humeantes arepas blanquisímas de budare a las contadas familias ricas de Villa de Cura, Julián un vendedor ambulante.

___"Cuando yo era un chamo fui el encargado de  repartir los pedidos, ocho arepas recien salidas del budare por un real, antes cualquier vaina era plata"- 

Quizás muchos de ustedes no conocieron la  "arepa tostada" que preparaba el señor José Rafael Hernández, el popular "Clavito", La técnica culinaria consistía en hervirlas en leche, luego las llevaba al sartén revolcadas en harina de trigo, la  fraccionada en cuatro partes, rellenaba por encima con queso parmesano rallado, y las aderezaba con abundante salsa de tártara  que preparaba en la casa.

El apreciado  José Rafael  laboró muchos años en el negocio de don Pedro Salvatierra, ubicado frente a la plaza Miranda, al lado de la Comandancia de Policía, y tiempo después llevó la especialidad de la "arepa tostada" al  "Bar El Teide" en la calle doctor Urdaneta, entre calle Bolívar y Comercio. En ese tiempo La Villa era fiesta, juego de bolas y dominó por todos los rincones.

Un sitio llamado “Arepera La Única”, fue la primera  en abrir en Villa de Cura, en ofrecer la arepa criolla con variedad de rellenos, con bastante carne desmechada, las de pollo, cabeza de cerdo, queso amarillo,  asado de ternera, mejillón y huevos de codorniz. Se llenaba de gente hasta de madrugada, porque tambien se servía recién hecho mondongo o nervioso de res, a los amanecidos.

Como es sabido, el establecimiento funcionó en el edificio de don Narciso Pérez Acosta en la calle Comercio, cruce con doctor Urdaneta. La citada arepera fue fundada en 1955 por el isleño Domingo Dorta Ramos; se oyó decir que después la traspasó a su hermano Agustín Dorta Ramos. La “Arepera"  como tal cerró sus puertas en 1962, trabajó  con maíz pilado, sancochado y molido en el mismo establecimiento, hasta que se expandió la industria harinera.

Yo las amo son deliciosas, y hasta los muchachos; pienso sinceramente que la reina de las arepas criollas es la arepa pelada con ceniza o cal. rustica, grande, redonda.  La señora Agripina Ysaya, así se llamaba a quien recuerdo sus inconfundibles "arepa pelá", que molían y amasaban sus laboriosas manos;  casi todos los villacuranos probaron sus ricas propiedades. Los integrantes de la familia "pampelao", así les decían por cariño sus amigos cercanos, bastante departimos con ellos, trascendieron a base de esta arepa tan popular. Las vendían por el precio de una locha. 

La  mujer venezolana regadas en varios países del mundo, decidieron promover para vivir el consumo de la arepa casera, solas o  rellenas, en todas las latitudes donde se encuentran, en restaurantes y negocios de comida rápida, principalmente en países del sur.

LA AREPA UN ALIMENTO IMPRESCINDIBLE EN LA MESA DEL VILLACURANO DE TODOS LOS EXTRACTOS DE LA SOCIEDAD.

Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís,Tricentenaria 


sábado, 6 de septiembre de 2025

! HAY PERROS !...! .HAY PERROS !

                               ,

          a

             Don Santiago Hernández. Foto archivo Editorial Miranda, corregidas por Félix Humberto Herrera


                                                   Por Oscar Carrasquel



SANTIAGO HERNÁNDEZ,  el primero que puso en practica en la década de 1960 la venta  a diario de "perros caliente" recorriendo las calles de la comarca, continuando con esta rutina hasta que cayó vencido por el tiempo... Hay que reconocer que desde que llegó a La Villa, jamás se quiso ausentar, ni tampoco se apartó de su actividad laboral. Era mejor conocido como EL INDIO MARA, apelativo con el cual se le nombró desde que llegó a Villa de Cura...  Tanto se acostumbró  que cuando era presentado en una reunión de amigos se identificaba de esta manera:"Mucho gusto, el Indio Mara"- 
Jamás supimos el origen para el apodo del  personaje, pero pudiera venir por los  rasgos de su rostro.

Nunca podemos olvidar las andanzas de las familias de la cuadra, que vivíamos por la calle doctor Manzo, y el carrerón que pegamos cuando sentíamos pasar por el frente aquel hombre de pintoresca estampa, empujando un coche que parecía forrado de porcelana, repleto de este alimento tan exquisito de los más memorables.. Uno  consumía el primer “perro caliente” y daban  ganas de entrarle  al segundo y al tercero. 
 
Era común observarlo bien pulcro con bata y cristina blanca, y para sacar cuentas cargaba  un bolígrafo Papermate en el bolsillo;  llamaba la atención cuando se le pedían fiado, se excusaba  inmediatamente con esta frase: 
¡Ay, mijiiito, lo siento pero yo no fío!.
 
Para no incomodar a nadie mandó a pintar con su amigo el publicista José Seijas (6jas) dos avisos en el carro donde se leía "No Fío" y  en el otro extremo "Perros 0.50".

!HAY PERROS!.. !HAY PERROS!. fue el pregón que utilizaba para hacerse notar entre la gente de la calle, se le oía pronunciar con voz fuerte y firme...Desembocaba en cada esquina o se estacionaba a la entrada y salida de una institución educativa..-  Quería mucho y era muy apreciado por los alumnos, bedeles y maestras del Grupo Escolar Arístides Rojas. En el atardecer de cualquier día buscaba  para estacionarse frente a la "Bodega las Brisas" de don Carlos Lovera en la calle Sucre. De pié junto a su carrito. De repente se instalaba en el estadio de béisbol. A veces anclaba el coche en los alrededores de la plaza Miranda.

Creo que ninguno de los villacuranos de aquella generación puede olvidar lo rico y ameno de aquellos “perros caliente” llenos de sabor que les servía el proveedor mas solicitado. Como tampoco podrá dejar de lado su pregonar recorriendo las calles con su ronca voz que como una flecha llegaba hasta los oídos de adultos y niños: ¡Hay Perros!... ! Hay Perros! Y detrás tarareaba una canción de las tantas de su repertorio, echaba un relato, o recordaba cualquier anécdota u ocurrencia que se le viniera a la mente.

Un hombre sencillo, alegre, de voz fuerte, buen conversador,  narraba hazañas y muy hábil contando fábulas, entonando versos y canturreaba por la calle, muy dado a piropear a las damas pero con elegancia. Don Santiago era un hombre que trataba con respeto, muy gracioso, buscaba reírse con los niños tal como lo hace Santa Claus... ¡Jo, jo,jo,jo!.

Era un  experto en saber elegir tanto el pan de panadería  como los añadidos que utilizaba para aderezar y acompañar una salchicha Oscar Mayer,  pero el secreto estaba en el proceso de preparación y de los ingredientes. En la salsa de tártara que preparaba junto con su inseparable compañera la señora Fermina, ahí probablemente estaba la diferencia.
 
Seguramente la mayoría lo vivieron en aquel tiempo, sin embargo les voy a refrescar la memoria. Cuando uno sostenía el “perro” en la palma de la mano, la salsa blanca y rosada se derramaba por entre los dedos  y hasta su envoltura provocaba lamerse. El gusto por el sabor y la preparación de los "perros" de Santiago el pueblo villacurano nunca lo podrá olvidar.

Que me perdone su hija Ana Lucy al leer esta nota, pero no debo dejar de contar algo del anecdotario; don Santiago (como lo hacen miles de mortales) en ocasiones cuando regresaba a casa después de terminada la jornada de trabajo, detenía el coche en medio de la cuadra, yo lo observaba por la ventana, sacaba un vaso y una carterita de Pampero  pedaleando discretamente un trago.  Nadie se metía con él, siempre con Dios y La Virgen por delante.

UN PERSONAJE ENTRE RECUERDOS LEJANOS

Santiago Hernández, como era su nombre de pila,  no era oriundo de Villa de Cura, como seguramente pensarán algunos; a la Villa de San Luis llegó cuando tenía 25 años de edad. Había nacido en la población de San Joaquín, Estado Carabobo el 25 de mayo de 1923. hijo natural de la sajoaquinense Isabel Hernández, de quehaceres hogareños 
No puedo dejar pasar por algo muy singular,  Santiago llegó a querer tanto a Villa de Cura, que a muchos que le presentaron les manifestaba que él era villacurano.

Muchacho, bisoño, se traslada a Caracas con su progenitora, allá estudió  primaria hasta 6to grado,  fue mensajero en una conocida institución bancaria; luego fue obrero de limpieza en el Museo Bolivariano  frente a la Plaza  El Venezolano;  además cumplió responsabilidades  como jardinero contratado por doña Menca Fernández de Leoni, esposa del ex presidente Raúl Leoni. Se conocía toda el área de esa quinta y fue muy  apreciando de  la familia Leoni. Contaba que, "entraba y salía como Santiago por su casa".

Trabajó algunos años para un maestro constructor de casas en la Caracas de los techos rojos, como albañil de primera. Entre tantos oficios se empleó en una Agencia de Lotería de la capital de la República, pregonando la lotería por las calles con aquella voz de trueno, en los predios de Sabana Grande, Chacaíto, Plaza Venezuela y Terminal del Nuevo Circo; tenía clientes que le compraban  billetes completos y vendía, "quintos" de las loterías “Zulia”, “Caracas” “Oriente”. En la ciudad de Santiago de León de Caracas fue donde  automáticamente se inició como vendedor de “perros caliente”, y empezó a gozar de fama, en tiempos cuando era Presidente el general Marcos Pérez Jiménez.

Sí, Santiago era poseedor de una fuerte y clara voz. Me contó, luego de disfrutar de una taza de café en su casa que, los empresarios de boxeo y de lucha libre de Caracas, aprovechando su voz de locutor lo enseñaron a anunciar las peleas sobre el ring. (no necesitaba micrófono). haciendo delirar de emoción al publico. Su papel era anunciar a los púgiles sobre el cuadrilátero antes de la pelea en las presentaciones del "Palacio de los Deportes", ubicado en la Avenida San Martín de la capital. Eso lo hizo merecedor de la amistad  del conocido anunciador oficial de boxeo Pepe Pedroza, de narradores y comentaristas de boxeo y lucha libre por Venevisión.

También supimos que su gran pasión  en la mocedad fue la Lucha Libre, en cuyo deporte tuvo discreta actuación como luchador, le correspondió recibir clases y dar  entrenamiento en esta dura disciplina deportiva,  entrenaba con luchadores de renombre como aquellos que se hicieron llamar: "Dragón Chino", "Bassil Battah", "El Chiclayano" y "Camba El Salvaje", pero no siguió  por lo bajo de la remuneración.

En Caracas se enamora y contrae nupcias en 1959 con la joven Fermina Aurelia Cantero "Yeya", su esposa era de nacionalidad española, quien a causa de una enfermedad terminal  fallece el 3 de junio de 2012 en Villa de Cura, la ciudad que fue como su patria adoptiva, la cual tanto quiso y donde fue altamente apreciada por numerosas familias. De la unión matrimonial nació Ana Lucy Hernández Cantero. Don Santiago fue también padre amoroso  de  dos hijas de una relación anterior , Gloria y Josefina, oriundas de Caracas.


 Santiago Hernández,  entre el alcalde Alberto Roye, Rosa Castro la caramelera y de un grupo de amigos


El 25 de mayo de 1998 la alcaldía del municipio Zamora, cuyo titular era el señor Alberto Roye Flores, lo distinguió con la “Orden Ciudad de Villa de Cura”, ganada por su nobleza y tenacidad de buen ciudadano. Y el 25 de agosto de 2013 merecedor de la condecoración " Orden San Luis Rey". Además fue honrado con diplomas y reconocimientos por diferentes organizaciones deportivas que hacían vida en la comunidad.

Entre otras distinciones recibidas se destaca un diploma otorgado el 25 de mayo de 2010, por la “Cooperativa Conociendo al Estado Aragua y Algo Más R.L”, presidida por la comunicadora social Yolanda González, coincidiendo con la celebración de los actos conmemorativos de un aniversario de la ciudad de Villa de Cura.
El popular INDIO MARA colaboraba con nuestro pueblo en todo lo concerniente con el deporte, particularmente con la Liga de Béisbol del Municipio Zamora y también con el béisbol menor, razón por la cual fue homenajeado en varias oportunidades. Le fueron entregados diplomas, placas y medallas de  torneos de béisbol en el estadio “Ramón María Acosta”. Pudimos ver que muchos ocupan las paredes y otros espacios de la casa.

Cuenta su hija la profesora Lucy Hernández,  que su padre  no quería dejar su labor de vendedor de “perros caliente” pero que debido a su estado de salud tuvo que retirarse cuando contaba 82 años de edad. A causa del peso de los años aquel hombre trabajador incansable y jocoso fue perdiendo facultades y el tiempo le fue ganando ventaja. Ya no oía, ni veía bien, sus pasos se hicieron lerdos. La nostalgia por no poder ejercer más el trabajo  que fue  gran parte de su vida le fue minando la existencia. No bastó la asistencia psicológica oportuno que le buscó su hija para reducirle el estrés.

A tantos villacuranos que nos deleitamos con su gastronomía y brindó una sincera amistad nos sorprendió su muerte. Se marchó un día soleado  por entre un sendero de nubes azules y blancas  el 10 de febrero de 2014, en vísperas de cumplir 91 años. Su casa ubicada en la calle Dr Manzo se inundó de abrazos amigables. Su sepelio causó un revuelo y se convirtió en una verdadera manifestación de dolor popular.  
Hoy se nombra al INDIO MARA , y es evocar a un personaje popular de la historia corta de nuestro pueblo, donde todavía  se recuerda  el  pregón de  amplia popularidad  !Hay Perros!. !Hay Perros!...  Paz a su alma.

Santiago Hernández entre dos damas importantes de su vida:
su hija Lucy y su esposa Fermina (doña Yeya)

Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, Tricentenaria




jueves, 4 de septiembre de 2025

HABLANDO DE LA VIDA DEL ARPISTO VILLACURANO DON SATURNO LINERO

 

En la gráfica Saturno Linero, Silvino Díaz y Manuel Vicente Zapata. en los estudios de Radiodifusora La Villa. Foto Editorial Miranda/ Expresión/No 31/mayo 1991/.


                                         Por Oscar Carrasquel

 .

A finales de los años 40s el Joropo Aragüeño de arpa, maracas y buche era incipiente se escuchaba muy poco, la Villa entonces era un pueblo pequeño apto para la siembra y la cría. El maestro José Sanchez fue el  primero que surgió ejecutando el arpa aragüeña, oriundo de la Parroquia “Las Mercedes”,  Y en la década de los 50s dejaron huella los arpistas Saturno Linero,  Emilio Mosquera, Julián Bolívar, Luís Castro, Alberto Urica, Florencio Morales y  Salvador Rodriguez, emerge también Alfredo Victorio Sánchez, que siente y lleva esta música en el alma, en la actualidad ocupa un lugar preponderante del Joropo Central.

Para Juan José Vargas Castillo quien es considerado el mejor bailador de joropo, Saturno Linero es el  arpista que quedó sustituyendo al célebre José´ Sánchez, al mismo tiempo fue un reconocido compositor de canciones instrumentales, siendo la más icónica "La Ruperta".

Decía Juan José, quien lo conoció desde que contaba 12 años, que, Saturno Linero acompañó en el arpa a los mejores cantadores de la época entre ellos al negro Laureano Mogollón, quien sufría de una miopía declarada, también a Julio Pérez, Pedro Matos, Quintín Duarte, Silvino Díaz, entre otros.

Quien escribe la nota tuvo la satisfacción de disfrutar de sus presentaciones en vivo en la década del 50, amenizaba un programa matutino por la emisora Radiodifusora La Villa en la compañía de Silvino Díaz. Y lo vimos en varias presentaciones públicas.

Saturno Linero, como es sabido, nació privado del sentido de la visión. Su lugar de nacimiento fue el asentamiento agropecuario "Tierra Blanca", bucólico paisaje aragüeño, ubicado a un costado de la carretera que conduce a San Juan de los Morros, nació el 11 de febrero de 1906, hijo de la señora Juana Julia Linero, de familia campesina muy humilde.

Desde muy pequeño se levantó en el sector “El Chino”, en el seno de la familia Esaa, un matrimonio campesino formado por don Adolfo Esaa y doña Rosa de Esaa, donde se criaban reses y se cosechaban frutos del campo.

Su vida en el campo la aprovecha para asistir a los bailes y reuniones donde se tocaba, cantaba y bailaba joropo. Desde que era un infante con todo y sus limitaciones sintió y comenzó a mostrar sus deseos e inclinación por el arpa.

Quizá uno de los momentos más emocionantes de su vida fue haber fabricado su propio instrumento, hecho  de la cascara de una calabaza, de allí comienza a desarrollar sus dotes de rigurosa inteligencia ejecutando posteriormente un arpa decente.

Un buen día, don Juan Bautista Rodríguez Zerpa, productor agropecuario, quien lo escuchaba todos los días tocar a trascorral,  se lo trae para La Villa y lo recomienda al maestro Ruperto Briceño, destacado director de orquesta, quien comienza a prepararlo y le enseña las primeras lecciones con el Cuatro, y a tocar el güiro, con el fin de llevarlo a su agrupación musical.

El maestro Briceño quería integrarlo a la música popular. Pero resulta que el muchacho tenía metido en el cerebro algo distinto, no pensaba en otra cosa que no fuera el arpa; máxime, después de haberla oído tocar por la manos del  maestro José Sánchez, de éste señor comenzó a recibir las primeras enseñanzas con el instrumento.

Saturno Linero siempre llevó una vida modesta, eso sí, le gustaba vestir de liquiliqui y no se tapaba la calva, usaba zapatos de patente bien pulidos, real en el bolsillo y andar bien acompañado, nunca se le veía empinarse una botella.. Me cuentan que era muy delicado de carácter. Para lograr cantar con Saturno había que afinar bien el oído y tener un torrente de inspiración. 

Compartió vida sentimental con una dama muy bonita de nombre Ruperta González, natural del caserío “Cataurón”, jurisdicción de Villa de Cura.. Su compañera de vida murió en la Parroquia Las Mercedes el 8 de junio de 1945. La pareja procreó hija única, llevó por nombre de pila Juana Julia Linero González, la cual tuvimos el honor de conocer en 1991; nos recibió a Juan José Vargas y a quien escribe en su residencia ubicada en la acogedora ciudad de  Cagua.

Al morir doña Ruperta, Saturno se avecindó en la parroquia  "Las Mercedes",  compenetrado con la música de joropo y el cariño de su gente. No tuvo muchos amoríos. Según fueron  sus deseos y el ofrecimiento de la familia Ascanio, fue a vivir soltero a la casa de su gran amigo y compadre don Máximo Ascanio, donde va a recibir las máximas atenciones.

Fueron muchas sus composiciones, entre golpes y pasajes, pero las más impactantes que se conocieron fueron “ “La Ruperta”,  en honor a su mujer quien fue el gran amor de su vida; otra pieza que impactó mucho fue “Ausencia de José Sánchez”, de un gran cariño dedicado a su maestro del arpa; le siguen “El Ocumo” y “Caicara”; el golpe “Santa Rosa”, ofrendado, no a Santa Rosa del Sur, sino a Santa Rosa del Pao, donde fue un artista muy querido y admirado; la pieza “La Niña Llorando”, la que probablemente fue su preferida, inspirada por el nacimiento de su hija, de días de nacida. 

Hay evidencias documentales que indican que Saturno Linero fue maestro de maestros, él fue quien enseñó a ejecutar el arpa al reconocido arpista, nativo de Belén, Salvador Rodríguez.  Veamos lo que dice textualmente en una entrevista el propio Salvador Rodriguez. 

"De niño yo veía tocar al ciego Saturno Linero allá en El Pao de Zárate, acompañando a su cantador Laureano Mogollón. Fue viéndolo tocar que aprendí a tocar el arpa",  dato obtenido de una entrevista concedida al periodista, escritor y poeta Pedro Ruíz. La obra se denomina "Memoria de Aragua", el citado libro me lo dio el escritor aludido con una dedicatoria. 

El tema “La Niña Llorando” le pidieron que lo interpretara  en la ceremonia del matrimonio de su hija Juana Julia Linero, desposada con el joven nativo de La Villa José Vicente Cordero. En la sala arrancó lágrimas de emoción, tanto a los futuros esposos como a los asistentes a la recepción. 

Juan José Vargas, me confió que en una visita que hizo a Santa Rosa, Linero compuso la pieza cumbre, es un joropo instrumental grabado que lleva como titulo “El Arrendajo”, en la cual imita el trino del ave llanero en la armonía del arpa. Dejó muchas de sus compasiones sin registro. Creo que de él no existen suficientes grabaciones sino algunos discos de acetato de 78 rpm. 

Fue siempre el arpista que acompañó a otra leyenda del joropo como el legendario  Laureano Mogollón, fue músico de  Quintín Duarte y de Silvino Díaz y de un grupo de buenos cantadores de joropo.

En la casa  de su hija Juana Julia Linero, reposa el único premio recibido suante su vida artística. A ella  le fue entregado, mes y medio después de la muerte de su padre, un pergamino por la Asamblea Legislativa del Estado Aragua, por una propuesta llevada al cuerpo legislativo por el entonces diputado  por el Distrito Zamora Juan José Vargas Castillo.

En el seno de la familia Ascanio en la Parroquia “Las Mercedes” donde Saturno Linero vivió feliz por muchos años va a  fallecer después de una larga y penosa enfermedad el 13 de junio del año 1968. Había cumplido 62 años de edad.

El maestro Saturno Linero fue un hombre llano, honrado, respetuoso, no criticaba a nadie, bromista, a veces satírico y excelente como amigo; fueron entre muchas las facetas que adornaron la vida de este señor. Obviamente, estos conceptos lo recogimos de personas que lo conocieron de cerca, de músicos y cantadores, y de hombres preocupados por la cultura como el poeta Vinicio Jaén Landa, el testimonio del poeta J M Morgado y del radiodifusor Manuel Vicente Zapata.

 Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria 


viernes, 29 de agosto de 2025

EL CHARLERO EN LAS ESTACIONES

 




                                                                                   
      EL CHARLERO SUS ESTACIONES


              Por Oscar Carrasquel

Acerca del Charlero elogiar quiero
el trabajo que realiza junto a sus congéneres 
para ganase el sustento
Carmelo, es el más notable de todos ellos
Es aquel que primero da los...“Buenos días”
Y repite duro a los que no oyeron... "Buenos días"

Él sonríe, es imagen y semejanza 
de un mago para la escena
yo admiro mucho su labor y su canto 

Se abre paso  por el callejón del medio
entre una hilera de pasajeros parados y sentados 

Llevando y repartiendo su mercancía, 
entrega chupetas Bum-Bum y bolígrafos Paper Mate  

Con fluida voz de tenor
 
anticipa un discurso
finalmente  recoge la venta y lo que queda frío
.
El siguiente es parecido a una Botica,
mostrando un anuncio
ofrece hierbas medicinales y jarabes
contra las lombrices

Frente a mi pasa un señor de flux y corbata
en la mano abierto  el  Nuevo Testamento.
Recita Proverbios y Salmos 
"Dios lo bendiga a todos"
!Amen!, se oye un murmullo.

S
ube 
un señor de cuerpo enjuto,
da saltos de muletas 
Con una mano se sostiene del pasamano 
estira un sombrero para recoger algunas monedas.

Trepa uno disfrazado de mamarracho,
Toca la armónica y guitarra en la espalda
dice ser nativo de Apartaderos
Cumbia tras cumbia golpeando un pandero.

El próximo en subir es una bella dama
con una sucesión de frases de comunicadora social
Carga una hilera de arepitas fritas como flores de cayena
en una bandeja cubiertas con un pañuelo

La verdad, el viaje  fue placentero
desde principio hasta el final, 
desde la Villa hasta San Juan.

!Gracias señores pasajeros que tengan un feliz viaje!
Se despide Carmelo desde
 la puerta trasera 

Sin avisar, salta al pavimento
Se deja caer como una piedra 
una cuadra antes de llegar al Terminal.

A todas estas la historia se repite 
Un hombre con sensibilidad poética
ofreciendo en el andén 
conservas de coco de La Villa.

                                             San Juan de los Morros, 03/ 2016

martes, 26 de agosto de 2025

UN RECORRIDO POR LA MEMORIA LAS FIESTAS PATRONALES DEL PASADO

  

Una de las bellas reinas de las Fiestas Patronales,  en edad primaveral,  sin identificar, restaurada por Félix Humberto Herrera


                                                 Por Oscar Carrasquel


Las plazas, la Iglesia, las esquinas y los cerros de nuestra querida Villa nos traen muchos recuerdos. En las décadas del 40-50 Villa de Cura encabezaba la lista de las mejores fiestas patronales que se realizaban en  el Estado Aragua, superadas por las Ferias y Fiestas de San José en Maracay. En ese tiempo llegaban  a nuestro pueblo un caudal de gente de todas partes.

Visitaba la población en fiestas el famoso  "Circo Razzore" que instalaba sus carpas con gradas, con animales salvajes amaestrados en nuestra pintoresca "sabana" , cuya atracción principal era el célebre Blacamán, el mejor Faquir y domador del mundo. También un espectáculo llamado "el motociclista de la muerte" que daba vueltas en un anillo  de planchas.

Lo cierto es que en festividades patronales llegaba de todo a esta especie de feria popular, tales como carruseles, rueda giratoria, bazares, carritos chocones, ilusionistas,  ruleteros, juegos de batea blanco y negro. Nos visitaron comerciantes, ganaderos, y hombres de la eterna bohemia caraqueña.

Hubo como una costumbre del Concejo Municipal del Distrito Zamora de designar la Junta de las fiestas patronales con meses de antelación, y en los primeros días de agosto ya la gente estaba preparada para recibir el programa general  de las fiestas.  el cual lo imprimía don Inocencio Adames Barrios en la Tipografía Miranda. 

El programa del tamaño de una hoja de periódico era repartido en medio de una caravana de automóviles y bicicletas  acompañados de un grupo de músicos del pueblo, bajo la batuta del profesor Germán Cordero Padrón, en la platabanda del camión de don Ramón Mendía, con lanzamiento  de cohetes y fuegos artificiales.

En esa época se elaboraban  dos programas en uno, el religioso católico, y el de la fiesta popular. La imagen de San Luis Rey de Francia era retirada de su nicho y en la noche se sacaba en procesión.  Las viejas campanas de la torre de la Iglesia Matriz repicaban llamando a la misa de  "3 padres" en horas de la mañana del 25 de agosto.  El señor Obispo daba el sermón desde un púlpito que entonces estaba en las primeras filas..

La  programación contempla encuentros de béisbol en el estadio de La Aduana, con encuentros entre el Ayacucho Star de la Villa versus El Concordia de La Victoria, tambien Universidad  Central de Venezuela, Cartografía Nacional, Vigilantes, y otros  

Pongo la mirada retrospectiva en los rumbosos bailes en La Alameda, para aliviar el estrés, y una hilera de quioscos con techo de lona ubicados en la calle Comercio por la acera de Régulo y Testamar. Allí estaba el  restaurant de don Arístides González, con sus recetas culinarias típicas de la época. En el bar y patio de bolas "El Samán" se podía adquirir la exquisita parrilla de carne de don José Gómez.

La Junta decreta 3 tardes de toros coleados escenificadas en la Calle Sucre y en  la "Jaime Bosch", cerraban con viguetas las bocacalles, y la gente que está en medio de la calle se trepaba de las ventanas cuando se salía el toro. Las bellas damas premian  con lazos multicolores las coleadas  efectivas. A los toros acudía  el Presidente del Estado, y el Presidente del Concejo Municipal, ocupaban puesto en el templete de la Reina, allí había un conjunto musical de la localidad moliendo pasodobles y música cañonera.

Había Boulevard en un terreno diagonal a la plaza Bolivar, en lo que hoy es la parada del Bucaro. En este lugar se celebró en una oportunidad una exposición industrial y empresarial y de manualidades de un grupo de emprendedoras villacuranas. 

Desfile presidido por la Reina de las fiestas y su corte de señoritas , escoltada por jinetes y lindas amazonas. Juan Colmenares y Mauricio Kudari, eran los  principales animadores de este segmento.  

Una multitud de gente del centro y el llano llegaba a Villa de Cura, entrando a comprar a los establecimientos,  talabarteras, alpargaterías, solicitando  liquilique hechos por nuestros sastres... "La Casa de Cuadros" ofrecía trajes de casimir inglés, perfumes importados, zapatos Walkover y las mejores marcas en sombreros  Panizza, Cabaliero y Borsalino. 

Se disponía para atender el flujo de turistas  del famoso Hotel Continental,  Hotel Mario y Hotel Valles de Aragua, sin olvidar la icónica pensión de Juanita Echegaray, apodada "las tres lunares".

En medio de la Calle Real estaba el legendario cine "El Corralón", aquí se celebraban arte escénico combinado con canto y poesía por el Centro Cultural "Antonio Saavedra", dirigían la cultura entonces la señorita Sofía Rodriguez y el poeta y locutor Vinicio Jaén.

En la antigua casona de don Dionisio Infante y doña Carlina González de Infante, con sus grandes patios de flores de trinitaria repleta de coleadores que llevaban sus monturas,  entraban y salían los caballos ensillados por el “portón de campo", por la calle Urdaneta.

En la siempre popular calle Guárico, que era de granzón la gallera del carupanero don Pío Zapata, donde se realizaban desafíos de gallos de feria; venían cuerdas y galleros de todas partes. Igual en la gallera "El Gallo Giro" en Los Colorados, vía Carrizalito. Villa de Cura contaba con su Plaza de Toros o coso taurino levantada en la calle Guárico, en la esquina "El Taparito".

Ubicado en el propio centro de la urbe el flamante Bar Savery, la primera tasca al estilo europeo, podía parangonarse con las mejores de la capital. Y posteriormente  los botiquines  "La Garita" de don Carlos Almenar y "El Chorrito" de don  don Rafael Gómez, donde compartían tragos los coleadores. 

Mi amigo Edgar Macero y el bardo Teobaldo Parra contaban en la Peña,  sobre el bar-cabaret "La Cita", de nocturnal gala con un foco rojo a la entrada, ubicado en los aires de "Aragüita"; en tiempo de fiestas patronales no cerraba nunca, muy visitado por gente importante que acudían a sus instalaciones a saciar sus emociones amorosas. 

Las dulceras y dulceros de Turmero y Ocumare de la Costa, hacían su agosto en las fiestas patronales, el fotógrafo con una cámara de cajón, por dos bolívares retrataba a las lindas muchachas bajo la fronda de los árboles de la plaza, y los vendedores de estampas milagrosas, se agrupaban alrededor de la Iglesia y la Gruta.

La noche del día 25 el baile de gala en el Club Social de la calle Miranda, fueron contratadas las mejores orquesta como Billos Caracas Boys y Los Melódicos. La Junta siempre favorecía a la orquesta local la "Siboney" .. . Muchos parroquianos se trasnochaban, cogían puesto con antelación en la reja por la calle Miranda, esplayando los ojos para adentro. 

En ese tiempo no había choros Todo se le achacaban a "cabeza e guaracha". En realidad lo que espantaba era la aparición de un espectro  llamado "Encamisonado", que sale en algunos solares.

Invitado especial a los  salones del Club Social en 1948 fue el maestro don Rómulo Gallegos, quien a decir de la crónica el candidato bailó pomposamente el "Alma Llanera", letra de Rafael Bolivar Coronado, con la soberana de las fiestas, señorita Teresita Díaz Dorta; según testimonio del escritor villacurano Omar Gutierrez Hurtado..

El programa de las fiestas patronales contempla ternera para los cinco barrios, donada por el comerciante de ganado don Ramón Hernández, Dionisio Infante y otros  ganaderos. La música popular de nuestras raíces, fue  siempre el joropo aragüeño. Recordamos los  bailes de joropo en "La Alameda", en la voz de Quintín Duarte, Silvino Díaz, y Rafaelito Sarramera, además de  otros cantores, acompañados por el arpa del maestro Salvador Rodríguez y don Saturno Linero.

Ramoncito Trujillo desde el altozano de la Iglesia Matriz, en horas de la noche, lanzaba unos globos al espacio, la gran bola de papel llevaba un mechón encendido en el centro, .presenciado el acto por niños y adultos en la plaza Miranda.

Nos remontamos a aquella época cuando el personaje popular "sordo" Víctor Criollo,  con un pianito de manilla amarrado a la cintura, amenizó los bailes en los salones de los botiquines en "La Alameda".

El célebre PIRULÍ con su ruleta repartiendo premios en caramelos. y don Ramón El Lotero con su ruleta de animalitos y la batea  "blanco y negro" de don Angel Molina.

Entre 9 y 11 de la mañana competencia  en bicicleta de paseo, recorriendo las calles Bolivar y Miranda , con llegada marcada  en la Plaza Bolívar, frente al viejo hospital doctor José Rangel. Aparte de celebraban las carreras en sacos y otras actividades infantiles. 

Aparte de las distracciones populares, se observaba la compra-venta de ganado en pie en la antigua "Romana",  también era un espectáculo el remate de rebaños de ganado reproductores de alta y mediana genética en la llamada "Subasta La Rural", con asistencia de médicos veterinarios en el sector El Samán, salida hacia San Juan de los Morros. Había venta de carne asada en vara y música llanera. Y la infaltable bien fría. 

Todo esto nunca se olvida mientras se tenga vida, lo acontecido lo sabe toda una generación, he sido diáfano lidiando con la memoria refrescando unas cuantas décadas atrás,  la historia pequeña de nuestra ciudad también es larga. 

Hace pocas horas una persona de buena voluntad  se acercó por la reja y me dijo "MIRA CHICO, HACE FALTA  UN REENCUENTRO DE LOS VILLACURANOS".

 Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, Tricentenaria


LA POESÍA DE PABLO CABRERA

  LA POESÍA DE PABLO CABRERA                      Isbaelita en el anfiteatro de la escuela. Foto archivo., corregida por Alfredo Corniel POE...