José González Foto archivo O C corregida por Ramón Alfredo Corniel
Por Oscar Carrasquel
¿Llegaron a saber quién era Ray Ryder, ?... Pues bien, el muchacho de la película, se trata de un pistolero legendario, famoso por protagonizar películas del
viejo Oeste. Pero en esta ocasión venimos a contarles sobre un personaje de La Villa de
San Luis de finales de la década de 1950 y 1960, que en el ámbito popular s le bautizó cariñosamente con el sobrenombre de "Ray Ryder".
Fue una persona muy ágil que se pasaba durante la tarde y anochecer enfrente del Cine
Ayacucho o en el Cine El Corralón, se extasiaba viendo en la pantalla grande las
series del lejano Oeste; pero al mismo tiempo era vendedor de chuchería, y además, vendía aquellos libritos de vaquero de la literatura
popular de la época, todavía se pueden adquirir en tiendas de antiguedades.
Su verdadero nombre era JOSÉ GONZÁLEZ Catire, serio, cejudo, lector, muy
aplicado en la escuela. Aprendió las primeras letras con una Preceptora de apellido Poleo y finalizó sus estudios en la escuela pública..
Formado para el trabajo. Por intuición sabia sobre el poder de la venta. Combinaba su vida de pregonero con la pasión de ser un cinéfilo. No podía faltar sentado en las mesas de la Heladería Macuto. Recorría “Numerado” y “Galería” del Cine Ayacucho y El Corralón con un
azafate lleno de caramelos, maní tostado y chicles Adams, llevaba novelas vaqueras. Después se extasiaba viendo películas vaqueras. Se sumergía en esas historias Wéstern del viejo Oeste americano, y el interés por las vaqueras
italianas.
Claro que era nativo de Villa de Cura, ya que nunca le vimos apartarse de este
pueblo, aquí levantó una familia. Su residencia fija fue una modesta vivienda ubicada por la antigua calle Guárico, conocida hoy como calle Rafael
Bolívar Coronado, cerca de la esquina “El Coco”.
Recordado también porque durante las horas del día se dedicaba a reparar artefactos
electrodomésticos a domicilio, por eso siempre en su vida cotidiana, se veía
cuando aparecía en los portales de las casas jineteando una motocicleta marca Vespa, llevaba en la parrilla su caja de herramientas.
Pero lo fuerte de él, fue ofrecer
novelitas de vaqueros a medio real (0.25). Fantásticos los libros del escritor español nacido en 1903 Marcial La Fuente Estefanía, . leídas por niños y adultos de todo el mundo.. El primer texto que leímos fue “El mejor revolver de Texas” y la otra "Por unos dolares más", que luego intercambiamos en la escuela. González se surtía de novelitas en la librería Las Novedades.
Cuando no era ofreciendo sus
novelitas y vendiendo caramelos, su hobby era contar sublimes detalles de las películas, aferrado a nombrar sus escenarios, utilizando términos como el forastero, la diligenciar; el jefe indio que nunca ganan una.
! Qué divertido era José González contando una de vaqueros! ... En sus andares podíamos saber el titulo de cada película de la cartelera y sus protagonistas...Describía inteligentemente
las escenas. Citaba a "Mustang" el caballo pinto que obedecía con un silbato. El
Sheriff sometiendo a una banda de cuatreros. La diligencia interceptada en el
camino a Montana y Sacramento. El desafío entre un par de pistoleros disputándose en una calle solitaria el amor de una cabaretera. Todos estos aspectos se lo aprendía nuestro amigo. Tenía una forma particular para retener.
Cuando irrumpía la palabra “End” (Fin) en la pantalla gigante, JOSÉ era el primero que abandonaba la sala y
se lanzaba por ese sendero bajo la tenue luz de los postes, convertido en pistolero, caminando en forma lenta, con las piernas y los brazos arqueadas a la altura de la cintura como queriendo empuñar un par de Colt cañón largo.
Ya no está con su bonhomía José
Gonzàlez (en la foto). Ya no vuelve más al vendedor de novelitas de
vaqueros; aquel hombre cargado de humildad que cabe en la definición de buen amigo. El mismo que nos topábamos y le pedíamos "! Ray, cuéntanos una de
vaquero!", lo cual nos hacía completamente feliz.
Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, Tricentenaria